<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Agustín Cueva archivos &#8212; La Calle</title>
	<atom:link href="https://lacalle.media/tag/agustin-cueva/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://lacalle.media/tag/agustin-cueva/</link>
	<description>En la dirección correcta</description>
	<lastBuildDate>Mon, 08 Jan 2024 17:17:23 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.7.4</generator>

<image>
	<url>https://lacalle.media/wp-content/uploads/2025/01/cropped-iso-redes-cuadrado-32x32.jpg</url>
	<title>Agustín Cueva archivos &#8212; La Calle</title>
	<link>https://lacalle.media/tag/agustin-cueva/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Desarrollo y libertarianismo: polos opuestos &#124;Opinión</title>
		<link>https://lacalle.media/desarrollo-y-libertarianismo-polos-opuestos-opinion/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Calle]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 08 Jan 2024 17:17:23 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Agustín Cueva]]></category>
		<category><![CDATA[Capitalismo]]></category>
		<category><![CDATA[desarrollo]]></category>
		<category><![CDATA[libertarianismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lacalle.media/?p=104710</guid>

					<description><![CDATA[<p>Por: Juan Paz y Miño En 1977, la prestigiosa Editorial Siglo XXI publicó el libro El desarrollo del capitalismo en América Latina, del reconocido sociólogo ecuatoriano Agustín Cueva (1937-1992), obra de interpretación histórica que ganó el Premio Ensayo promovido por la misma empresa. Agustín, con quien mantuve una cercana amistad, examinó, desde la perspectiva teórica, las [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://lacalle.media/desarrollo-y-libertarianismo-polos-opuestos-opinion/">Desarrollo y libertarianismo: polos opuestos |Opinión</a> se publicó primero en <a href="https://lacalle.media">La Calle</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Por: </strong>Juan Paz y Miño</p>



<p>En 1977, la prestigiosa Editorial Siglo XXI publicó el libro <em>El desarrollo del capitalismo en América Latina</em>, del reconocido sociólogo ecuatoriano Agustín Cueva (1937-1992), obra de interpretación histórica que ganó el Premio Ensayo promovido por la misma empresa. Agustín, con quien mantuve una cercana amistad, examinó, desde la perspectiva teórica, las estructuras precapitalistas como la fuente primaria del subdesarrollo de la región; trató sobre la conflictiva estructuración de los Estados nacionales y cómo se manifestaron las luchas sociales; hasta cuándo rigió el proceso de acumulación originaria de capitales y cómo se conformó el “desarrollo oligárquico dependiente del capitalismo”, las desigualdades que generó y la consolidación de los Estados oligárquicos; prosiguió con los procesos industriales y su incidencia en la superación del régimen oligárquico; las economías de la postguerra mundial en medio de la acumulación de contradicciones sociales; hasta llegar a los años 70, cuando la acumulación capitalista profundiza las desigualdades, agrava la concentración y centralización de los capitales y de la riqueza y, además, acude al fascismo abierto para mantener la nueva era del crecimiento capitalista, visible en las dictaduras del Cono Sur, a partir de la instauración de la sanguinaria dictadura militar de Augusto Pinochet (1973-1990).</p>



<p>Desde la época de aquellos pioneros trabajos sobre el capitalismo latinoamericano entre los cuales destacó el de Cueva, han pasado cuatro décadas y media. Las investigaciones han crecido sobre todo por el fortalecimiento que adquirió la <em>economía política</em> entre las ciencias sociales de la región. De manera que hemos avanzado no solo en conocimientos, sino en el esclarecimiento de épocas pasadas y en la previsión de lo que determina el presente histórico. Hoy está muy claro que el <em>modelo neoliberal</em> adquirió su definitiva fisonomía en las décadas de 1980 y 1990. Su consolidación estuvo en manos del FMI, el capital transnacional y, sobre todo, la acción de gobiernos latinoamericanos que, bajo el supuesto de que el neoliberalismo era la alternativa mundial una vez derrumbado el socialismo de tipo soviético, adhirieron a la “nueva” ideología, convertida en la causa definitiva de las burguesías latinoamericanas. Las consecuencias del que podríamos llamar “primer ciclo neoliberal en América Latina”, son desastrosas, por cualquier lado que se examine. Las informaciones y estadísticas lo comprueban, y basta con acudir por internet a los diversos documentos publicados, ante todo, por la CEPAL, pero también por el FMI, el BM, el PNUD o la OIT. Y, más allá de los “datos”, están las vivencias de los pueblos, que han sido afectados por el incremento del desempleo, el subempleo, el arrastre de los derechos laborales, sociales y ambientales.</p>



<p>Ante semejante cuadro cabe preguntar si el neoliberalismo trajo algún “desarrollo” para América Latina. Sin duda, ocurrió un claro avance y modernización del capitalismo. Hasta podría decirse que hubo “desarrollo” dentro del subdesarrollo capitalista histórico que sigue caracterizando a la región; pero en ningún caso se produjo desarrollo con bienestar social y capaz de, por lo menos, aliviar el abismo entre ricos y pobres, que ha hecho de América Latina la región más inequitativa del mundo. Como reacción a ese primer ciclo neoliberal sobrevino el primer ciclo de gobiernos progresistas y de nueva izquierda, que promovieron <em>economías de tipo social</em>, cuyos logros contrastan con los del neoliberalismo e igualmente cuentan, para los “datos” necesarios, con el mismo tipo de informes de los organismos internacionales, además de los estudios nacionales, en cada país.</p>



<p>Como en una especie de reacción pendular, continuó el segundo ciclo neoliberal, sucedido por un tibio y focalizado segundo ciclo progresista. Pero son las insuficiencias y límites del neoliberalismo los que han provocado que surja una nueva opción capitalista: el <em>libertarianismo anarco-capitalista</em>, que por primera vez en la historia ha triunfado en Argentina con el presidente Javier Milei. Como se observa desde toda la región, el intento por construir la utopía del mercado libre y de la empresa privada absoluta, sin Estado, ha adquirido una velocidad insospechada y las reformas pretendidas a través de la ley DNU (<a href="https://pazymino.us7.list-manage.com/track/click?u=c3e3bed0077c1d7adb5463ee7&amp;id=9ae6f7bf18&amp;e=60262b90d7" target="_blank" rel="noreferrer noopener">https://t.ly/TB-3D</a>) y del decreto “ómnibus” (<a href="https://pazymino.us7.list-manage.com/track/click?u=c3e3bed0077c1d7adb5463ee7&amp;id=95f883e2d3&amp;e=60262b90d7" target="_blank" rel="noreferrer noopener">https://t.ly/2pO6a</a>) amenazan con arrasar todo lo que signifique obstáculo al sueño del paraíso del empresariado privado, un proceso que no se ha intentado en los Estados Unidos o Japón y peor en Europa, donde rigen economías sociales, a pesar de los medianos avances neoliberales. No se ha descartado la imposición de la utopía libertaria a cualquier costo y, de ser necesario, con la represión a todo movimiento social, con lo cual se está conformando una nueva época de <em>democracia-restringida</em> que utilizará a las fuerzas armadas y policías al servicio de la “casta” de capitalistas, como ya ocurrió en Argentina durante la dictadura militar 1976-1983. </p>



<p>Volviendo a Agustín Cueva, América Latina se halla en una etapa de aguda confrontación entre clases sociales, reviven los intereses oligárquicos, se afirman las estrategias americanistas en alianza con las burguesías internas, quedan traumatizadas las instituciones del Estado y en camino a la picota los derechos históricamente conquistados por los pueblos de la región. Esto no es desarrollo. Es la profundización del subdesarrollo histórico, que posterga el bienestar colectivo y la posibilidad de promover mejores condiciones de vida y trabajo para las poblaciones.</p>



<p>Para remate de este movimiento acelerado de la historia, en Ecuador el bloque de poder empresarial-neoliberal y derechista, constituido desde 2017 gracias al gobierno de Lenín Moreno (2017-2021), ha convertido al país en el más inseguro de América Latina durante ese gobierno y más profundamente en el de Guillermo Lasso (2021-2023), un primer y tibio ensayo “libertario”, que resultó un fracaso. Y no hay, hasta el momento, ni un solo signo de que el desarrollo con bienestar social podrá despegar en algo con el transitorio gobierno de Daniel Noboa. El interés se ha concentrado en crear zonas francas, las alianzas público-privadas, la reforma laboral y el fortalecimiento de la represión para tratar de detener el imparable avance de la delincuencia organizada, una política que desea obtener respaldo popular mediante la convocatoria a una consulta popular, en la que, de paso, se introduce una pregunta para revivir “casinos, salas de juego, casas de apuestas o negocios dedicados a la realización de juegos de azar” (<a href="https://pazymino.us7.list-manage.com/track/click?u=c3e3bed0077c1d7adb5463ee7&amp;id=61dbe5c94c&amp;e=60262b90d7" target="_blank" rel="noreferrer noopener">https://t.ly/YU8mr</a>), que son, paradójicamente, los vehículos a través de los cuales se logra “lavar” los dineros irregulares, como bien se conoce en el mundo. Desde la perspectiva económica, todo apunta a la continuidad del neoliberalismo, ahora más adecuado a los intereses de la que ha pasado a ser la burguesía más tercermundista en la región.</p>
<p>La entrada <a href="https://lacalle.media/desarrollo-y-libertarianismo-polos-opuestos-opinion/">Desarrollo y libertarianismo: polos opuestos |Opinión</a> se publicó primero en <a href="https://lacalle.media">La Calle</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Agustín Cueva: pensamiento marxista renovador &#124; Opinión</title>
		<link>https://lacalle.media/agustin-cueva-pensamiento-marxista-renovador-opinion/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Calle]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 21 Feb 2023 20:28:26 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Agustín Cueva]]></category>
		<category><![CDATA[América Latina]]></category>
		<category><![CDATA[marxismo]]></category>
		<category><![CDATA[populismo]]></category>
		<category><![CDATA[UNAM]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lacalle.media/?p=84033</guid>

					<description><![CDATA[<p>Por: Juan J. Paz y Miño Cepeda Hice amistad con Agustín Cueva (1937-1992), el sociólogo ecuatoriano de mayor reconocimiento en América Latina en su época, cuando despegaba mis actividades como historiador. Si bien Agustín vivía en México y era profesor en la UNAM, nuestro acercamiento creció porque pudimos encontrarnos en diversos eventos académicos internacionales. Tremendo [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://lacalle.media/agustin-cueva-pensamiento-marxista-renovador-opinion/">Agustín Cueva: pensamiento marxista renovador | Opinión</a> se publicó primero en <a href="https://lacalle.media">La Calle</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p>Por: Juan J. Paz y Miño Cepeda</p>



<p>Hice amistad con Agustín Cueva (1937-1992), el sociólogo ecuatoriano de mayor reconocimiento en América Latina en su época, cuando despegaba mis actividades como historiador. Si bien Agustín vivía en México y era profesor en la UNAM, nuestro acercamiento creció porque pudimos encontrarnos en diversos eventos académicos internacionales.</p>



<p>Tremendo e implacable crítico, Agustín sabía distinguir los espacios de debate y, además, a quiénes responder o con quiénes discutir. Mantuvo una fuerte polémica con profesores de la FLACSO (Quito) y sus concepciones sobre el “populismo” y el “clientelismo”, un tema de moda, que mereció múltiples estudios en América Latina, entre los que cabe destacar a Ernesto Laclau, un defensor del populismo como expresión social, vinculado a las masas y relacionado con el ascenso de las burguesías de la región frente a las tradicionales oligarquías.</p>



<p>Agustín siempre se identificó como marxista y era un profundo conocedor del tema, como puede advertirse en&nbsp;<em>La teoría marxista. Categorías de base y problemas actuales</em>&nbsp;(1987). En Ecuador, su libro de mayor lectura y repercusión durante años fue&nbsp;<em>El proceso de dominación política en Ecuador</em>&nbsp;(1972, aunque antes tuvo una reducida edición impresa). La primera parte estudia el desarrollo histórico del país durante la época republicana, para entenderla, precisamente, como un proceso sujeto a la lucha de clases. Agustín dio un paso adelante con respecto a las interpretaciones marxistas que le antecedieron y que tuvieron una orientación más inclinada a la política, entre las que destacaron textos de Pedro Saad Niyaim (1909-1982), quien fue durante años secretario del Partido Comunista, y Manuel Agustín Aguirre (1903-1992), quien fundó el Partido Socialista Revolucionario, fue rector de la Universidad Central y demostró solidez en las interpretaciones sobre la dialéctica de la historia ecuatoriana. En la segunda parte del libro, Agustín estudia el fenómeno del “velasquismo”; y, aunque utiliza el término “populismo” para describir ciertas facetas de José María Velasco Ibarra (1893-1979), cinco veces presidente del Ecuador, no se quedó en ella, sino que procuró explicar a esa figura política en los diversos contextos en los que actuó. En una obra posterior, titulada&nbsp;<em>Populismo</em>&nbsp;(1992) y escrita por varios autores, realicé el estudio introductorio y subrayé que el “populismo” era simplemente una forma de hacer la política, abierta a cualquier partido o movimiento, y que se trataba de un concepto cuya ambigüedad y amplitud impedía comprender realidades estructurales y la compleja trama de la lucha de clases.</p>



<p>La obra de Agustín coincidió con el despegue de las ciencias sociales ecuatorianas, algo que fue común en diversos países latinoamericanos, de modo que en la década de los 80 se hizo presente una nueva generación de estudiosos, con una amplia producción académica y cuyos aportes son significativos hasta el presente. A la ciencia social ecuatoriana distinguió su afinidad con la teoría marxista y, por tanto, la fundamentación histórica que todos los investigadores supieron dar a sus trabajos. El auge incluso fue acompañado por el establecimiento de varias librerías, particularmente en Quito, que estuvieron a la vanguardia en su oficio, proveyendo lo mejor de la literatura social que llegaba de las más importantes editoriales latinoamericanas. Y masivamente se acudió a los archivos, porque se comprendió bien que un pensamiento renovador, que realmente descubra las realidades íntimas del país, no podía hacerse sin acudir a fuentes originales.</p>



<p>Aunque Agustín no pudo ser en Ecuador un hombre de archivos, su genialidad interpretativa y su rigurosidad investigativa continuaron demostrándose en nuevas obras:&nbsp;<em>El desarrollo del capitalismo en América Latina&nbsp;</em>(1977), fue premiada en México. Es una obra pionera en cuanto a la interpretación global de la región. Al mismo tiempo, Agustín advirtió la llegada de los “tiempos conservadores”, pues el Cono Sur sufrió las dictaduras militares terroristas, imperaba la “era Reagan” y el neoliberalismo se expandió para arrasar conquistas sociales e imponer los intereses de las altas burguesías. Puede leerse al respecto su artículo “El viraje conservador: señas y contraseñas”, en la obra colectiva&nbsp;<em>América Latina en la derechización de occidente</em>&nbsp;(1987), así como dos libros que le siguieron:&nbsp;<em>Las democracias restringidas de América Latina</em>&nbsp;(1988) y&nbsp;<em>América Latina en la frontera de los años 90</em>&nbsp;(1989).</p>



<p>El derrumbe del socialismo fue un golpe a las esperanzas por superar el capitalismo. También afectó al marxismo, que dejó de ser el referente fundamental de las ciencias sociales latinoamericanas. Agustín ya no estaba cuando al iniciarse el siglo XXI una serie de gobiernos de la región definieron el primer ciclo progresista. Gracias a sus políticas y orientaciones, también pudo retomar espacio el marxismo e incluso renacieron los ideales por el socialismo. Además, los presidentes Hugo Chávez en Venezuela, Evo Morales en Bolivia y Rafael Correa en Ecuador postularon el “socialismo del siglo XXI”.</p>



<p>Ya no existían las condiciones históricas del pasado, de modo que el marxismo sirvió para repensar los procesos del presente y considerar la democracia y las economías sociales como elementos para construir nuevas sociedades. Vivimos esos momentos y los caminos ya no son unidireccionales sino múltiples. Hay un marxismo enriquecido, que ha dejado atrás una serie de dogmas que se consideraban inamovibles. Y la edificación del socialismo tampoco es un listado de conquistas que se puede chequear en un escritorio administrativo, para saber cuáles han avanzado y cuáles faltan.</p>



<p>El mundo de la actualidad ha alterado los ejes de la geopolítica porque China y Rusia ahora compiten con los EE.UU. y con Europa en influencia y presencia internacional. En América Latina es China la que más ha avanzado en relaciones comerciales, inversiones y acercamiento con gobiernos. Nace un mundo multipolar y pluricultural, en el cual América Latina encuentra inéditas oportunidades para otro tipo de desarrollo económico, que supere definitivamente la vía neoliberal, que tanto daño ha hecho a la región.</p>
<p>La entrada <a href="https://lacalle.media/agustin-cueva-pensamiento-marxista-renovador-opinion/">Agustín Cueva: pensamiento marxista renovador | Opinión</a> se publicó primero en <a href="https://lacalle.media">La Calle</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
