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	<title>crónica archivos &#8212; La Calle</title>
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	<title>crónica archivos &#8212; La Calle</title>
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		<title>Crónica de un desalojo* &#124; Opinión</title>
		<link>https://lacalle.media/cronica-de-un-desalojo-opinion/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Calle]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 24 Nov 2023 02:32:11 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Carondelet]]></category>
		<category><![CDATA[crónica]]></category>
		<category><![CDATA[Daniel Noboa]]></category>
		<category><![CDATA[desalojo]]></category>
		<category><![CDATA[Guillermo Lasso]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Por: María Isabel Burbano / @rizossalvajes *Este artículo mezcla sucesos de la realidad con partes ficcionales. El inquilino de Carondelet camina con los brazos en la espalda. A paso lento recorre por última vez el espacio del despacho presidencial, sabe que esta es la última vez que lo verá. Después de su último evento y [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Por:</strong> María Isabel Burbano / @rizossalvajes</p>



<p>*<em>Este artículo mezcla sucesos de la realidad con partes ficcionales.</em></p>



<p>El inquilino de Carondelet camina con los brazos en la espalda. A paso lento recorre por última vez el espacio del despacho presidencial, sabe que esta es la última vez que lo verá. Después de su último evento y cuando se abra la puerta lateral del palacio, ese será el final. El oficial al menos. El final lo marcó el 16 de mayo pasado ¿o acaso fue antes? Tal vez su destino está marcado el 24 de mayo de 2021. Terminaría antes de empezar siquiera.</p>



<p>Sacude la cabeza. No es momento de pensar en nimiedades, las discusiones introspectivas profundas tampoco eran de su agrado. Suspirando se encaminó a la puerta del despacho. Echando un vistazo final, la cerró tras de sí. A medio camino entre la oficina y las gradas se encuentra con María de Lourdes ¡nadie más leal que ella! siempre acompañándolo por doquier. No hubo viaje que se perdiera en estos 900 días. </p>



<p>Ayudado de su esposa y edecán, baja las escaleras. Un grupo de jóvenes y parte de su gabinete lo esperan en el centro de la planta baja. El programa de becas de maestría Fortalécete 2023 es su última obra, una buena acción que pueda borrar la destrucción. Aunque él lo ignora. Para el inquilino de Carondelet, hizo el trabajo con creces, para el nuevo expresidente, Ecuador le queda debiendo.</p>



<p class="has-text-align-center">***</p>



<p>Ecuador fabrica presidentes. De 1997 a 2007 fabricamos presidentes en masa. Siete en 10 años. De 2007 a 2023 sacamos cuatro al mercado y aunque se apostó porque el gobierno Lasso tendría problemas, nadie imaginó la debacle que surgiría al poner a un banquero en Carondelet. Inseguridad disparada, el miedo y la desconfianza se apoderaron de nosotros como si de una epidemia se tratase. </p>



<p>A pesar de que con la vacunación contra el Covid-19 todo parecía marchar bien, el neoliberalismo se impuso y lo siguiente que supimos es que lo urgente terminó en el olvido y que lo necesario se volvió irrelevante. Todos perdimos, los campesinos, los trabajadores, los indígenas, las mujeres, los olvidados, los marginados. Ganaron los bancos y la empresa privada, una jugada ganadora para alguien &#8211; como el expresidente Lasso &#8211; que no tiene nada que perder. En realidad, lo ha ganado todo. Una buena posición social, una fortuna nada despreciable y la banda presidencial. El inquilino de Carondelet se ha ganado también el repudio de los ecuatorianos a pulso. Cada decisión o indecisión aumentaba más la decepción del pueblo.</p>



<p>A eso se le suma las presuntas acusaciones de corrupción y omisión en su contra que lo llevaron a un juicio político en la Asamblea Nacional y la decisión de decretar la muerte cruzada. La suerte estaba echada y si Lasso caía iba a arrastrar a sus contrarios con él.</p>



<p class="has-text-align-center">***</p>



<p>Horas antes, en otro punto de la ciudad, el novato de Carondelet alisaba nerviosamente su traje y volvía a comprobar en el espejo si su corbata no estaba desaliñada. Su joven esposa le ponía una mano en el hombro para tranquilizarlo. En el brillo de sus ojos se advertía su orgullo. Él también es joven, no llega ni a los cuarenta años, sin embargo, sabe que es un día especial. Que los destinos de 18 millones de personas están sobre sus hombros y sus decisiones hundirán o mejorarán la situación del Ecuador. </p>



<p>Para el novato la política no era extraña. Creció acompañando a su padre en sus recorridos por el Ecuador durante las campañas presidenciales en las que fue candidato. Nunca llegó a la presidencia, pero su vástago consiguió el deseo del progenitor. Una de las familias más ricas de este país ha ingresado al campo político, uno de los pocos que faltaban por explorar. </p>



<p>¿Qué significa esto para el país? Aún no lo sabemos, aparecerá con el pasar de los días cuando Noboa y su equipo desarrollen el plan de trabajo. Salvar la economía debe ser la prioridad del Ejecutivo en estos momentos de grave crisis. USD 170 millones le quedan en la caja fiscal al novato. Tendrá que haber una organización de prioridades para gastar en lo verdaderamente importante.</p>



<p class="has-text-align-center">***</p>



<p>El inquilino de Carondelet se encaminaba a paso lento por la alfombra roja y aunque los focos y los flashes estuvieron sobre él, la curiosidad duró un momento. Iba a entregarle la etiqueta de inquilino a alguien más. Él ya no era importante.</p>



<p>Decidió, por eso mismo, hacerse notar. Llegó 10 minutos tarde de lo previsto, el presidente del Legislativo rompió el protocolo (a esas altura ya daba lo mismo) e ingresó al hemiciclo con el novato y su esposa. Sus pequeños hijos (la niña es del primer matrimonio de Noboa) lo acompañaron. Álvaro Noboa Jr. se robó el show en la alfombra roja tomando de la espada a un escolta para evitar caerse y caminar al ritmo que marcaba su madre.</p>



<p>Cuando Lasso (finalmente) llegó al Pleno, solo pocos asistentes se animaron a aplaudirlo. Los legisladores de la Revolución Ciudadana no se pararon mientras se dirigía a la mesa principal para acabar con su mandato de forma definitiva. Viviana Veloz, la primera vicepresidenta de la Asamblea no lo saludó, a diferencia de la nueva vicepresidenta Verónica Abad que se acercó efusivamente a él. Apretón de manos rápidos con Noboa y Kronfle para colocarse en el centro de la mesa.</p>



<p>La toma de juramento incluyó el momento esperado. El ex inquilino se despojó aparatosamente de su banda presidencial, que quedará como recurso de su paso por el puesto más importante del país. Compungido, aguantó como pudo la escucha de Noboa y su potente sí juró. El presidente del Legislativo lo invistió con el tricolor. La señal inequívoca de que era hora de su salida. Pocos aplausos y la frase «Lasso nunca más» acompañaron la salida de un mandatario que no pudo ser más que un extraño en Carondelet.</p>
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		<title>Crónica de 8 presos políticos en el régimen de Guillermo Lasso</title>
		<link>https://lacalle.media/cronica-de-8-presos-politicos-en-el-regimen-de-guillermo-lasso/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Calle]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 10 Oct 2022 21:28:12 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[crónica]]></category>
		<category><![CDATA[Guillermo Lasso]]></category>
		<category><![CDATA[Movimiento guevarista]]></category>
		<category><![CDATA[Presos políticos]]></category>
		<category><![CDATA[Quito]]></category>
		<category><![CDATA[régimen]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Por: Viviana Paredes / @yosoylaassange Las paredes de Quito, capital del Ecuador, siempre han sido la pizarra de la expresión popular. Me recuerdo a mí misma recorriendo las calles de mi ciudad leyendo los mensajes que los desconocidos nos dejan a los transeúntes, algunas veces en formas ilegibles, otras con dedicatorias dirigidas al amor perdido, [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Por: Viviana Paredes / <a href="https://twitter.com/yosoylaassange?s=11&amp;t=jgisJU18rDkBBzcwcRj1yA">@yosoylaassange</a></strong></p>



<p>Las paredes de Quito, capital del Ecuador, siempre han sido la pizarra de la expresión popular. Me recuerdo a mí misma recorriendo las calles de mi ciudad leyendo los mensajes que los desconocidos nos dejan a los transeúntes, algunas veces en formas ilegibles, otras con dedicatorias dirigidas al amor perdido, pero en otras se han convertido en un manifiesto frente al abuso y la opresión del poder. Tal vez por eso decía Jorge Enrique Adoum que la única forma de ser leído en este país, es escribiendo en las paredes y puede que tenga razón.</p>



<p>Últimamente los muros de Quito hablan de libertad y utopías en un escenario histórico político en que la restricción a los Derechos Humanos se ha convertido en la carta de presentación del Estado ecuatoriano. No recuerdo un momento más oscuro para mi tierra como el que hoy vivimos. Catorce hombres de este suelo fueron asesinados por la Policía Nacional entre octubre de 2019 y junio de 2022, meses de paralización popular y absurda represión gubernamental.</p>



<p>Sin esos grafitis yo no habría descubierto una realidad escondida por los medios de comunicación y que a medida que iba preguntando o investigando me iba causando mayor impotencia. Quizás por eso decidí que honraré mi apellido escribiendo lo que se calla y que solo las Paredes podemos gritar. La realidad de los presos políticos en este pequeño país del sur de América, la historia de ocho, o tal vez más, hombres y mujeres criminalizadas y torturadas por estudiar, por pensar, por actuar, por aprender, por enseñar, por luchar y por creer en la dignidad.</p>



<p>Al indagar un poco, encuentro un nombre común en el tema de los presos políticos de Ecuador: Ernesto Flores Sierra.<br>¿Quién es Ernesto? ¿Dónde lo encuentro? ¿Por qué lo detuvieron? ¿Cuándo lo encarcelaron? ¿Está libre o sigue recluido? ¿De qué lo acusan? Mientras voy encontrando respuestas a esas interrogantes una canción del grupo español SKAP suena en mi cabeza: “solamente por pensar”. Porque, para empezar, lo primero que descubro es que Ernesto es un profesional de cuarto nivel, psicólogo de la Universidad Central, Máster en Estudios Culturales por la Universidad Andina y Candidato a Doctor en Humanidades y Artes por la Universidad Nacional de Rosario. Ernesto es un intelectual que piensa y produce pensamiento, ese sería su principal delito en un país en el que todo está prohibido menos obedecer.</p>



<p>Lo busco en una red social y aparece frente a mí su imagen esposado, levantando sus manos en medio de los policías, haciendo una V con sus manos. Es el símbolo de la paz o el anuncio de la victoria sobre el poder de las élites políticas que los acusan de “trata de personas para conflictos armados”, como me contaría después en una conversación extensa y reveladora sobre el abuso estatal contra él y su organización política.</p>



<p>Nos encontramos en una cafetería que es muy familiar para mí y pido una sala reservada para escuchar la historia de quien se considera un militante político en defensa de la vida. Su conciencia, me explica, nació en el emblemático Colegio Mejía y se afianzó en la universidad pública donde surgió el Movimiento Guevarista, organización que dirige y en la que realiza acciones de educación popular, apoyo psicológico a población sin recursos y organización social para fortalecer el pensamiento político de izquierda.</p>



<p>Pero su historia de formación se relaciona a la de su familia, con una tatarabuela <em>“guaricha”</em>, de los ejércitos montoneros del General Eloy Alfaro, a la que reivindica en su narración y sus padres, quienes se conocieron y enamoraron en Alfaro Vive Carajo, movimiento político que apareció en la década de los 80 como respuesta a las medidas neoliberales que gobernaban el país y marcaron diferencias abismales entre las élites económicas y el pueblo común, sin acceso a derechos básicos ni condiciones de dignidad. Para Ernesto, el movimiento Guevarista es el heredero de la lucha social y el pensamiento político de la izquierda ecuatoriana.</p>



<p><em>“La burguesía siempre reivindica a sus héroes y por eso desde el proletariado debemos reivindicar a nuestros héroes y heroínas”</em></p>



<p>Para él, la formación académica ha sido una prioridad y una decisión política a la que ha invitado a sus compañeros a continuar, porque cree que la criminalización a los sectores populares solo puede ser frenada desde el desarrollo personal y la estabilidad económica que asegure la posibilidad de brindar su tiempo libre a la construcción organizativa. Los libros que ha escrito y ha publicado son un manifiesto de formación y educación a la ciudadanía tanto en el ámbito de la psicología marxista y popular como en el de la literatura heterogénea.</p>



<p><em>“Estudiar también es una forma de luchar para nosotros, por eso pedimos a los compañeros que se formen en la medida de sus posibilidades. En esta sociedad clasista incluso pudimos obtener una mejor celda gracias a nuestros títulos académicos”</em></p>



<p>Le pido que me cuente las condiciones en las que se fue detenido la mañana del 19 de mayo y me detalla que desde el paro de octubre de 2019, él y otros integrantes del Movimiento Guevarista fueron objeto de seguimiento por parte de representantes del Estado, pero que el día anterior la situación fue intensificándose, al punto de invitar a Gabriela y Omar (también detenidos en el operativo) a reunirse en un bar durante esa noche para brindar por lo que, entre risas me dice que bromeaba, serían sus últimas cervezas en libertad.</p>



<p>Horas después, entre 20 y 25 policías armados entraron a su vivienda buscando pruebas que sustenten las acusaciones del Estado, le apuntaron con fusiles y le redujeron al piso mientras él demostraba su colaboración por lo que dice, le permitieron vestirse y debió esperar desde las 6am hasta las 9am mientras los uniformados requisaban su casa. Entre los bienes que tomaron estaban libros, recuerdos, la cédula de su madre, su computadora y el teléfono con el que atendía a sus pacientes de la consulta psicológica.</p>



<p>En el calabozo de flagrancia debieron permanecer siete días, en los cuales perdieron la noción del tiempo y las horas. Encerrados en un subsuelo frío junto a otros PPLS con las luces siempre encendidas y sin acceso a un baño. La policía de manera agresiva les decía que usen los frascos de comida para evacuar sus necesidades biológicas. Solamente la primera noche pudieron ver a los abogados y salir a la audiencia de calificación de flagrancia, los restantes seis días permanecieron incomunicados en condiciones de tortura hasta que fueron movilizados finalmente al Centro de Detención Provisional de El Inca, en Quito.</p>



<p>Ocho personas fueron apresadas esa mañana, a través de un operativo simultáneo en tres provincias: Pichincha, El Oro y Chimborazo. En Quito fueron detenidos Ernesto, Omar, Gabriela, Alexis y Nelly; en Machala apresaron a Juan Carlos y en Guamote a Carlos Carguachiy Silverio Cocha, dirigentes de una comunidad a quienes la policía sacó de su territorio bajo el engaño de entregarles productos para los comuneros. En este último caso resalta la ilegalidad de la prisión, no solo por las mentiras que usaron, sino porque nunca se respetó su condición de <em>quichua hablantes</em> con lo que no pudieron conocer, sino hasta la audiencia, las razones por las que eran tomados por la fuerza pública y privados de su libertad.</p>



<p>La criminalización de la organización popular no es nueva para Ernesto y los otros siete presos políticos del Movimiento Guevarista, de su experiencia a partir de la lucha de los presos políticos en otros países como España o Paraguay, saben que los estados buscan asesinar la imagen de los luchadores sociales acusándolos ante la justicia de ejercer actividades aberrantes como terrorismo, secuestro o trata de personas. Pero su optimismo se impone en toda la conversación, no falta una broma o una perspectiva distinta a la que busca el poder. Lo que a mí me parece repudiable, por ejemplo, a él le parece una oportunidad porque mientras más increíble resulta el cargo que enfrentan, dice, más difícil les resulta a sus perseguidores probar cualquier hecho dentro de esa <em>“farsa judicial”.</em></p>



<p><em>“Si te acusan de que estás haciendo trata de personas o que eres un secuestrador o que eres un terrorista o asaltante bancario pues quedas desacreditado, por suerte es tan delirante la acusación de fiscalía que nadie se la cree y se evidencian las violaciones al proceso y es una acusación llena de engaños que posiblemente nunca puedan probar y más cuando el movimiento Guevarista jamás se ha involucrado en esas cosas”</em></p>



<p>Ernesto fue liberado por la revocatoria de la prisión preventiva y dos de sus compañeros obtuvieron su libertad por medio de <em>Hábeas Corpus</em>. Con estas acusaciones siguen detenidos cinco ciudadanos y ciudadanas ecuatorianas entre ellos los dirigentes de comunidades en Guamote y la dirigente de la Federación Nacional de Comerciantes Minoristas, Nelly Yacelga quien está en la cárcel de Latacunga enfrentando el terror de la crisis carcelaria en Ecuador, que solamente esta última semana se manifestó con dos motines en esa prisión de máxima seguridad. Su esperanza es que en la audiencia de formulación de cargos se revise esta arbitraria desproporción y sea liberada para enfrentar el proceso judicial sin riesgos a su vida e integridad.</p>



<p>“<em>Dejé colgado en el Facebook que se quedaron los policías la canción ‘Sois ejemplo’ del grupo español Hábeas Corpus, que es un homenaje a las y los presos políticos porque presentía que ese 19 de mayo venían por nosotros”</em></p>



<p>Ernesto perdió su trabajo como docente universitario y su estabilidad económica. Cuando regresó a su casa debió limpiar el desorden que dejaron los policías después del allanamiento y la requisa de sus bienes como primer paso para recuperar su vida. Con orgullo me dice que lo mejor de toda esta experiencia es saber que ninguno de sus compañeros se <em>“quebró”</em> ante los abusos del poder. Todas y todos se mantuvieron firmes sin caer en las presiones para lograr delaciones falsas en contra de la organización. Habla de las redes de afectos que los apoyaron dentro de la prisión, desde familiares que se encargaron de proveer los recursos para <em>“pagar el colchón”</em> donde podían dormir, hasta los consejos y palabras que sus compañeros de celda les brindaban constantemente.</p>



<p><em>“Sales ya con la conciencia de que ya te metieron a la cárcel ¿Qué más te pueden hacer? Lo único que pueden hacer es matarte, pero tenemos claro que también es una contingencia que los revolucionarios podemos enfrentar”</em></p>



<p>Me quedan dos preguntas importantes en esta larga pero reveladora conversación con Ernesto y empiezo por la más política. ¿Qué significa ser guevarista?, le cuestiono como para ir cerrando las ideas que hemos desarrollado durante una hora. Siento que no ha enfrentado esta interrogante porque reflexiona alrededor de esta en voz alta, primero con una corta risa y luego con la seriedad que uno asume cuando habla de lo que ama. Ser guevarista, me explica, es rescatar la memoria de las historias de nuestro pueblo, es tener palabra, es hacer lo que se dice, es ser consecuentes, es no bajar la cabeza después de enfrentar la cárcel, es bajar el discurso político a las masas populares y seguir peleando por quienes son los más olvidados por el poder.</p>



<p><em>“Nosotros siempre hemos dicho que nuestra organización tiene que ser esa organización de nuevo tipo que se ponga al frente de la lucha social ¿Por qué? Porque nosotros lo hemos decidido, no sé si eso alcance pero hemos visto que eso es lo que falta y eso lo hemos asumido porque nadie más lo está asumiendo y si otra organización lo hace nos sumaremos a ese esfuerzo por recordarle al pueblo que tiene derechos y que debe luchar por ellos”</em></p>



<p>Antes de pasar a la última pregunta señala que el exministro Carrillo quiso mostrar al país una organización urbana aliada a la CONAIE que pretendía realizar actos de terrorismo por coincidir con el pensamiento del periodista, escritor y filósofo peruano, José Carlos Mariátegui, con el que se reconoce afín porque en su movimiento todos leen, escriben y estudian. Una vez más me queda claro que la criminalización no es sobre cualquier persona, sino sobre aquellas que acceden a la educación y la cultura que el Estado les niega. Me cuenta que espera publicar sus escritos desde la cárcel y le digo que no solo me recuerda al propio Mariátegui, sino también al emblemático Gramsci y todas y todos quienes han sido visto como enemigos solamente por pensar.</p>



<p><em>“Si Carrillo realmente me entendiera le daría más miedo posiblemente, porque no hablamos de tirar piedras y tomarnos las calles sino de una real transformación del mundo andino en donde se incluyan todas y todos en las decisiones y la construcción del país”</em></p>



<p>Finalmente le pregunto por Natalia Sierra, la mujer que se convirtió en su voz durante los 110 días que estuvo en prisión y me habla del <em>ayllu, </em>que significa familia y no solamente porque sea su tía, sino porque es la madre que lo cuidó desde que el Estado le arrebató a Sayonara Sierra, la mujer que lo alumbró y cuyo caso forma parte de las ejecuciones estatales extrajudiciales determinadas por la Comisión de la Verdad en 2010; sino además porque ha sido ella junto a Wladimir Sierra, quienes lideran lo que él define como su <em>“red de afectos”</em>. Le pregunto si algo nos queda por añadir y me dice que solamente eso: saber que la red de afectos es la que salva la vida y que mientras no les llegue la hora de morir, serán sus familias, compañeros, amigos y estudiantes quienes les sigan cuidando frente al odio estatal.</p>



<p><em>“Como Mariátegui decía somos convictos y confesos por estudiar y formarnos, lo reconocemos y si quieren perseguirnos pueden hacerlo pero que se reconozca que es por esto y no por lo que están inventando en nuestra contra, que se sepa porqué nos están criminalizando”</em></p>



<p>Ernesto se despide, tiene una serie de actividades públicas planificadas por su organización, que debe acompañar como coordinador. Mientras guardo la grabación de esta entrevista y mis apuntes pienso en que cinco personas del movimiento Guevarista aún duermen en las cárceles del país por pensar distinto al poder y que su historia se asemeja mucho a la de Jorge Glas a quien otro sector político, también de izquierda, ha calificado como otro preso político tras cinco años de reclusión en cárceles de máxima seguridad y negaciones constantes de acceder a la defensa en libertad.</p>



<p>Me asusta pensar que, en una sociedad como la mía, en la que vivo y en la que crecen nuestros hijos, no solo puede matarnos la delincuencia, sino que un día cualquiera, el odio y la ignorancia de políticos ineficientes y demagogos puede arrebatarnos de un plumazo la vida que conocemos y nos obliguen a cambiar las aulas por prisiones y los libros por lamentos ¿Está alguien a salvo del odio burgués? Creo que esa pregunta quedará para nuestro siguiente encuentro en el que espero ya pueda contarme que los ocho guevaristas y todos los presos políticos del país están libres. Mientras busco el final de esta crónica suena de fondo Lucas Masciano y la Frente Marchita de todos los injustamente perseguidos por el neoliberalismo asesino. Una historia vieja que espero tenga, alguna vez, nuevos resultados.</p>



<p><em>*El 19 de mayo de 2022 fueron detenidos Gabriela Gallardo Sandoval, Ernesto Flores Sierra, Edison Omar Campoverde, Alexis Moscoso, Nelly Yacelga Ortega, Juan Carlos Bustamante Rueda, Carlos Carguachi Capito y Silverio Cocha.</em></p>



<p><em>Hasta el 9 de octubre de 2022, fecha en que se realizó esta crónica siguen en condición de presos políticos Edison Omar Campoverde, Nelly Yacelga Ortega, Juan Carlos Bustamante Rueda, Carlos Carguachi Capito y Silverio Cocha.</em></p>
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			</item>
		<item>
		<title>10 libros para el fin del verano 2020</title>
		<link>https://lacalle.media/10-libros-para-el-fin-del-verano-2020/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Calle]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 24 Aug 2020 16:23:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[crónica]]></category>
		<category><![CDATA[novela negra]]></category>
		<category><![CDATA[verano]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lacalle.media/?p=16820</guid>

					<description><![CDATA[<p>2020 es un año convulso, sin embargo, no nos faltaron los libros. Aquí les traemos 20 títulos.</p>
<p>La entrada <a href="https://lacalle.media/10-libros-para-el-fin-del-verano-2020/">10 libros para el fin del verano 2020</a> se publicó primero en <a href="https://lacalle.media">La Calle</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Quito, 24 ago (La Calle). &#8211; </strong>2020 es un año convulso. Desde la emergencia sanitaria mundial por el Covid-19 hasta los enfrentamientos políticos y las ansías del poder. Sin embargo, la compañía de los libros no faltó. Aquí les traemos<a href="https://radiolacalle.com/?s=libro+de+la+semana"> 10 títulos que aparecieron en esta parte del año.</a></p>



<h4 class="wp-block-heading">Patria – <a href="https://twitter.com/FernandoArambur?s=20">Fernando Aramburu</a></h4>



<p>Esta novela tuvo su publicación
en 2016, sin embargo, su nombre resonó nuevamente en las estanterías debido al
estreno en septiembre de la serie de HBO con el mismo nombre. Patria tiene
lugar en el País Vasco, en la localidad de Guipúzcoa, donde el ETA y la
izquierda radical tomaron control absoluto.</p>



<p>Bittori, la protagonista, decide volver a la casa donde ella y su marido el Txato, asesinado por los terroristas, vivieron. Por más que llegue a escondidas, la presencia de Bittori alterará la falsa tranquilidad del pueblo, sobre todo de su vecina Miren, amiga íntima en otro tiempo, y madre de Joxe Mari, un terrorista encarcelado quien posiblemente mató al esposo de Bittori. Esta obra de Aramburu nos habla de la imposibilidad de olvidar y de la necesidad de perdón en una comunidad rota por el fanatismo político.</p>



<figure class="wp-block-embed-youtube wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
https://www.youtube.com/watch?v=K5eCmq5WhGA
</div></figure>



<h4 class="wp-block-heading">A Corazón Abierto – <a href="https://twitter.com/ElviraLindo?s=20">Elvira Lindo</a></h4>



<p><a href="https://www.facebook.com/watch/?v=213482453407389&amp;extid=SMpUihqBnoWLCwou">La periodista española Elvira Lindo</a> transporta su realidad a una novela que nos cuenta sobre el amor y los rotos de una sociedad que luchaba por sobrevivir. La narradora de A Corazón Abierto cuenta la historia de sus padres, una pareja cuya tormentosa y apasionada relación se enmarcó en el contexto de la posguerra civil.</p>



<p>El padre de personalidad arrolladora es el espejo por donde
Lindo muestra a toda una generación que después del 39 tenía como un objetivo
sobrevivir. Esa generación que no salió de España.” Él se desesperaba por
demostrar que ser honesto era excepcional en un país podrido por la corrupción.
Algo sabía”. </p>



<h4 class="wp-block-heading">&nbsp;Una historia de España – <a href="https://twitter.com/perezreverte?s=20">Arturo Pérez Reverte</a></h4>



<p>En noventa mini-crónicas, el escritor y miembro de la Real Academia
de la Lengua, Arturo Perez Reverte hace un recorrido por la historia de España.
Desde que era un punto de la península ibérica conocido como “tierra de
conejos” hasta 1986.</p>



<p>“Érase una vez una hermosa piel de toro con forma de España
llamada Ishapan, que significa, o significaba, tierra de conejos”, empieza el
libro. De una forma jocosa y desenfadada, Reverte crea un libro que intenta ser
patriótico, pero falla debido a los acontecimientos que marcaron la historia
del país.</p>



<h4 class="wp-block-heading">Depredadores – <a href="https://twitter.com/RonanFarrow?s=20">Ronan Farrow</a></h4>



<p>Farrow ganó el premio Pulitzer con solo 32 años. Miembro del
equipo de investigación del <em>New York Times</em>, el periodista investigó los
abusos de poder por parte de depredadores que tienen lugar en Hollywood,
Washington y todo Estados Unidos.</p>



<p>El trabajo de Farrow, quien trabajó duro para sacarse la
etiqueta de “hijo de Mia Farrow y Woddy Allen”, llevó a los procesos judiciales
que desde 2017 enfrenta el productor Harvey Wenstein por violación y acoso
sexual. El libro nos indica el poder que tienen algunas personalidades en ese
mundo y como terminan silenciando a la víctima. Pero también es la historia de
mujeres que lo arriesgaron todo para revelar la verdad y alentar al movimiento
#MeToo.</p>



<h4 class="wp-block-heading">La entrometida – Muriel Spark</h4>



<p>Muriel Spark fue una escritora británica que tardó, como la
mayoría de escritoras de su época, un buen tiempo para dar a conocer su voz
debido a las restricciones y el machismo. En el Londres de la Segunda Guerra
Mundial fue colaboradora en una oficina de contraespionaje del Ministerio de
Asuntos Exteriores. Su labor allí era difundir noticias falsas para confundir a
los alemanes. Murió en 2006. </p>



<p>La novela fue publicada en 1981. En 2020, la editorial Blackie
Books le da un aire nurvo. En un momento importante para el movimiento
feminista en todo el mundo. La novela nos cuenta la historia de Fleur Talbot,
una mujer que quiere escribir su propia historia en la Gran Bretaña de la
posguerra. Aunque le indican que debe casarse y llevar una vida más hogareña,
ella se niega. “Un día escribiré la historia de mi vida, pero primero tengo que
vivir”.</p>



<h4 class="wp-block-heading">Sinfín – <a href="https://twitter.com/martin_caparros?s=20">Martín Caparrós</a></h4>



<p>El escritor argentino Martín Caparrós escribe crónicas (El
Hambre, El interior), pero también escribe novelas (Los living, La historia).
En esta obra se confluyen ambos mundos. Una ficción narrada como no ficción.
Una distopía que puede llegar a la realidad.</p>



<p>El libro cuenta la historia de Tsian –paraíso en español–,
el nombre que la gran Samar le puso al invento que vino a cambiar el mundo. El
mundo en el año 2070 convive entre guerras religiosas, corporativas y los
nacionalismos. No obstante, logramos descubrir la vida eterna y (alerta de
spoiler) los chinos logran dominar el mundo.</p>



<h4 class="wp-block-heading">A su imagen &#8211; Jêrôme Ferrari</h4>



<p>Una joven fotógrafa muere repentinamente en un accidente en
una carretera de Calvi, Córcega en Francia. El funeral es oficiado por su tío y
padrino que no puede evitar recordar la vida de su sobrina desde esa niña fascinada
por una cámara de fotos hasta la joven que lo dejó todo para ir a Yugoslavia
durante la guerra.</p>



<p>De una manera muy humana, Ferrari nos muestra la realidad y la
imagen que ésta tiene. La historia de una mujer libre y los acontecimientos
políticos en la isla de Córcega durante el final del siglo XX.</p>



<h4 class="wp-block-heading">Medio siglo con Borges – Mario Vargas Llosa</h4>



<p>“La perfección absoluta no parece de este mundo, ni siquiera
en obras artísticas de creadores que, como Borges, estuvieron más cerca de
lograrla”. El más reciente libro del nobel de literatura peruano es un homenaje
a la maestría del escritor argentino Jorge Luis Borges, cuya obra definió el
rumbo de toda una generación de escritores.</p>



<p>El libro recoge artículos, conferencias, reseñas y notas de
Vargas Llosa en referencia a Borges y la influencia que ha ejercido en su vida
y carrera como escritor. </p>



<h4 class="wp-block-heading">A propósito de nada – Woody Allen</h4>



<p>“Al igual que le ocurría a Holden, no me da la gana de
meterme en todas esas gilipolleces al estilo David Copperfield…”, así inicia un
recorrido que el director de cine Woody Allen hace sobre su propia vida. Desde
su infancia influenciada por el cine, el paso por los clubes nocturnos y las
rutinas de stand up en Nueva York hasta su prolífica carrera como actor y
director. </p>



<p>También repasa dos episodios polémicos, las acusaciones de
abuso sexual por parte de Mia Farrow y su matrimonio con Soon-Yi Previn. Cuatro
editoriales se negaron a publicar sus memorias. Finalmente Arcade Publishing
publicó el libro en Estados Unidos. En España lo ha hecho Alianza editorial.</p>



<h4 class="wp-block-heading">El enigma de la habitación 622 &#8211; <a href="https://twitter.com/JoelDicker?s=20">Joël Dicker</a> </h4>



<p>Una noche de diciembre, un cadáver yace en el suelo de la
habitación 622 del Palace de Verbier, un hotel de lujo en los Alpes suizos. La
policía no encuentra al responsable y deja la investigación sin resolver. Años
después, Joël Dicker que busca recuperarse de una ruptura sentimental, termina
resolviendo el crimen con la ayuda de Scarlett, una aspirante a novelista.</p>



<p>Este libro es perfecto para los amantes del thriller
policial y la novela negra. El escritor suizo publicó su primera novela Los últimos
días de nuestros padres (2010). Su novela más premiada es La verdad sobre el
caso Harry Quebert (2013). </p>
<p>La entrada <a href="https://lacalle.media/10-libros-para-el-fin-del-verano-2020/">10 libros para el fin del verano 2020</a> se publicó primero en <a href="https://lacalle.media">La Calle</a>.</p>
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