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	<title>D10S archivos &#8212; La Calle</title>
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	<title>D10S archivos &#8212; La Calle</title>
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		<title>Matar a Dios pero no a Maradona (opinión)</title>
		<link>https://lacalle.media/matar-dios-maradona-opinion/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Calle]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 04 Dec 2020 06:00:33 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[D10S]]></category>
		<category><![CDATA[Diego Armando Maradona]]></category>
		<category><![CDATA[muerte]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Mientras leía los numerosos reclamos y discursos iracundos respecto a la muerte de Diego Armando Maradona... Un artículo de Macarena Orozco.</p>
<p>La entrada <a href="https://lacalle.media/matar-dios-maradona-opinion/">Matar a Dios pero no a Maradona (opinión)</a> se publicó primero en <a href="https://lacalle.media">La Calle</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Por: Macarena Orozco / <a href="https://twitter.com/MacaOrozco3?s=20">@MacaOrozco3</a></strong></p>



<p>Maradona se fue un miércoles 25 de noviembre. Apenas asimilaba la noticia cuando vi una ola de comentarios desdeñosos, agresivos y viscerales. Mientras leía los numerosos reclamos y discursos iracundos respecto a la muerte de <a href="https://radiolacalle.com/monstruoso-maradona-opinion/">Diego Armando</a> Maradona, me encontré con dos posibles lecturas de la situación.</p>



<p>En la primera, se observa la imagen del Diego macho, de su violencia a la máxima expresión y su “maldad deificada”. La segunda, apunta a Maradona como el resultado de la dinámica capitalismo-patriarcado (Maradona como el espejo de una sociedad hecha añicos en el que no queremos vernos reflejados).</p>



<h4 class="wp-block-heading">II</h4>



<p>Escuché varias veces el nombre de Diego Armando Maradona en las reuniones familiares y encontré, ocasionalmente, más de un reportaje sobre el “mejor futbolista de la historia”. </p>



<p>En ese entonces me conmovía la imagen de un niño pobre jugando en una cancha de tierra; me conmovía y, de alguna forma, me dolía, porque yo me veía reflejada en esa pobreza. </p>



<p>A veces el hambre es ese lugar común en el que comenzamos a pensar la desigualdad, la conciencia de clase o, incluso, el feminismo. Sin darnos cuenta nos construimos desde el dolor de la precariedad.</p>



<p>Con el tiempo fui haciéndome una idea política acerca de Diego Armando Maradona, pues entendí que no es lo mismo hablar desde el centro que desde la periferia. </p>



<p>Entendí que el fútbol después de él era una cancha silenciosa y esa es una de las tantas cargas que sostienen las manos del tercer mundo. Pero no hablo del niño que salió de la villa y que inspira a otros a salvarse de una vida rodeada de miseria, hablo del hombre que se impuso a la FIFA, hablo del gol del 86’ y de “la pesadilla de los ingleses”, hablo de una guerra que se ganó sin armas y del hombre que estuvo detrás, porque Maradona construyó un discurso desde el sur y fue, en la medida de lo posible, la voz que necesitaba Argentina después de lo ocurrido con Las Malvinas.</p>



<h4 class="wp-block-heading">III</h4>



<p>Diego Armando Maradona pudo ser solamente una máquina de hacer dinero, pudo tener, como ahora lo hacen los futbolistas, una vitrina llena de trofeos, pero prefirió hacerse un discurso libre de luchas a conveniencia.</p>



<p>Cuando reviso y reflexiono las diferentes posiciones políticas sobre la muerte de Maradona, me encuentro con un error anacrónico y otro semántico. En el primer caso, me resulta anacrónico exigirle a Diego un discurso de género con todas las características que rodean a la cuarta ola feminista, entendiendo que el contexto histórico en el que aparece su figura como el mejor futbolista del mundo es completamente diferente al nuestro. </p>



<p>La posición política de Maradona se construye desde el contexto empobrecido de las villas: a menor nivel de educación, menor noción y reflexión sobre problemas sociales y de género.</p>



<p>La educación es un privilegio, así como lo es el desarrollo de ciertos cuestionamientos sobre el género, el cuerpo de las mujeres, la cosificación y la deconstrucción. A mayor nivel de pobreza, mayor nivel de violencia intrafamiliar, mayor índice de embarazo adolescente y como consecuencia mayor índice de conductas machistas.</p>



<p>Con esto no quiero decir que justifico esas conductas y su violencia, pero si busco aclarar que es necesario entender cómo se construyen los discursos y la forma en que estos influyen en lo cotidiano. Entonces, ¿cómo podríamos exigir de Diego un discurso antipatriarcal y de género cuando nosotrxs aún continuamos construyendo- y reconstruyendo- uno que nos abrace a todxs con nuestras complejidades y contradicciones?</p>



<p>En segundo lugar, cuando hablo de un error semántico me refiero a la relación significado/significante.&nbsp; Que nosotros hayamos hecho de Diego Armando Maradona la referencia más cercana al machismo, la violencia, el exceso y además exacerbemos esa figura, responde a un problema social que debemos afrontar como individuos y también de manera colectiva. </p>



<p>Nosotros hicimos de Maradona lo que quisimos, lo usamos como un objeto en las portadas de revistas y en los noticieros de prensa rosa: suprimimos hasta su última cualidad humana para cosificarlo. Ese también es un uso capitalista del cuerpo.</p>



<p>Es necesario matar al Dios que construimos en función de conceptos machistas y heteronormados; acabar con la naturalización de la violencia, el machismo, la misoginia, las relaciones sexuales con menores de edad, el uso desmedido de las drogas y alcohol para mirar por primera vez a Diego Armando Maradona como un ser humano. Sí, podemos matar a Dios pero no a Maradona.</p>



<h4 class="wp-block-heading">III</h4>



<p>Lo que podíamos exigirle a Diego Armando Maradona, en su momento, lo dio. Quien no quiera verlo está en su derecho. Pero sería justo recordar el silencio político de figuras del futbol actual como James Rodríguez o Neymar.</p>



<p>En Colombia los civiles son asesinados por la policía, los falsos positivos son cosa de todos los días y el narcotráfico y la inflación consumen al país. En Brasil las feministas y la población LGBTIQ+ son perseguidxs, el narcotráfico incrementa en las favelas y la educación sexual se asemeja a una clase de catecismo. ¿Por qué no le exigimos una postura política frente a eso a los jugadores de hoy?</p>



<p>Después de la muerte del 10, nos pidieron inmediatez reflexiva, nos exigieron discursos de odio, y como alguien dijo: “Ahora nos toca pedir permiso para llorar a nuestros muertos”. Me pregunto hasta dónde debe llegar esta necesidad de mirar todo con el mismo par de gafas del género, dejando de lado el tiempo y el contexto. </p>



<p>Me pregunto, ¿qué sucedería si hiciéramos un ejercicio ético de ese tipo en todo y todxs? Nos quedaríamos sin Simone de Beauvoir, seguro, o sin leer a Althusser en las Facultades de Comunicación. Yo me quedaría sin Madonna o las lecturas de David Foster Wallace. Incluso me quedaría sin John Lennon.</p>



<p>Negar a Diego es negar la historia. Negar la historia implicaría borrar ese pasado que nos construyó como sujetxs y, claro, como feministas. Implicaría también ignorar la exclusión y la violencia a la que hemos sido sometidas las mujeres por siglos. Es imposible sostener una lucha sin memoria.</p>



<h4 class="wp-block-heading">IV</h4>



<p>Maradona nos enseñó a matar a los ídolos cuando llega el momento</p>



<p>Quizás deconstruirse sea algún día nuestro puente más cercano a la subversión del sistema. Quizás deconstruirnos nos tome varias décadas y probablemente nos faltará tiempo para romper todo aquello que nos oprime.</p>



<p>Imagino una historia alternativa donde Maradona es humano y no divino. En esta historia, él sería un hombre que llega a los ochenta años y sigue sentado en una silla destartalada en la misma villa en la que nació. Alguien se acerca y le pregunta:</p>



<ul class="wp-block-list"><li>¿Qué piensa usted del futbol?</li><li>Me preocupan más las mujeres, responde.</li></ul>
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		<title>Diego, el incombustible &#8211; Opinión</title>
		<link>https://lacalle.media/diego-el-incombustible-opinion/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Calle]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 27 Nov 2020 06:30:36 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[D10S]]></category>
		<category><![CDATA[Diego Armando Maradona]]></category>
		<category><![CDATA[Maradona]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Argentina, como te envidio. En Sudamérica, el continente del fútbol y el misticismo, nadie pudo elegir a Dios, ustedes sí: D10S.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><a href="https://twitter.com/mgalindoc18"><img decoding="async" src="https://radiolacalle.com/wp-content/uploads/2020/08/Mauricio.jpg" alt="Mauricio Galindo" class="wp-image-16802" width="138" height="138" srcset="https://lacalle.media/wp-content/uploads/2020/08/Mauricio.jpg 389w, https://lacalle.media/wp-content/uploads/2020/08/Mauricio-300x300.jpg 300w, https://lacalle.media/wp-content/uploads/2020/08/Mauricio-150x150.jpg 150w, https://lacalle.media/wp-content/uploads/2020/08/Mauricio-192x192.jpg 192w" sizes="(max-width: 138px) 100vw, 138px" /></a><figcaption><a href="https://twitter.com/mgalindoc18">Mauricio Galindo</a></figcaption></figure>



<p><strong>Diego Armando Maradona</strong></p>



<p>Argentina, como te envidio. En Sudamérica, el continente del fútbol y el misticismo, nadie pudo elegir a Dios, ustedes sí: D10S. Fueron capaces de engendrar a 3 de los 5 mejores jugadores de la Historia, nos regalaron a Maradona, Di Stéfano y Messi. Crearon, además, una corte digna del Rey Arturo para esa trinidad sagrada, formada por Kémpes, Batistuta, Passarella, Sorín, Brindisi, Redondo, Riquelme, Aimar, Moreno, Housseman, Bochini y luego de ellos millar de futbolistas, que en cualquier país fuera de Brasil y Uruguay fuesen ídolos. Y han sido con todos estos privilegiados, 2 veces campeones del Mundo, y han perdido 3 finales.</p>



<p>País siempre cercano al precipicio, lo sienten y lo intuyen aún más, porque estuvieron en la cima, y a veces vuelven a rozarla. Nunca la volverán a alcanzar, de ahí su propensión a elegir ídolos que los saquen de esa realidad dramática, de poseer todas las condiciones y no llegar a cuajar; de no llegar a “ser” Como lo dijo Ricardo Darín en, El hijo de la novia “Si no estamos en inflación, estamos en deflación, aquí la crisis es permanente”</p>



<p>Por eso, cuando alguien se fusiona en una realidad espléndida, lo aman y lo endiosan. Gardel, Evita, Monzón, Olmedo, se les sumó el Diego, son sus dioses, sus referentes, a quienes en las noches ponen velitas y rezan que el día de mañana, el peso no caiga de valor, que las medidas económicas no destruyan de nuevo su poca prosperidad. Ruegan porque esa capital tan europea, no se vuelva lo que son sus cinturones de miseria, pobreza, plagadas de migrantes bolivianos, peruanos y paraguayos, hoy también venezolanos. Tararean en el colectivo, canciones tristes de amor, desengaño, miseria, del amor perdido; ese amor apasionado que solo una vez en la vida arrasa nuestra alma… y ese amor, para ustedes, que tan bien nos trasmitieron al Mundo, es Diego Armando Maradona.</p>



<h4 class="wp-block-heading">Maradona, el verbo que jugaba todas las vidas</h4>



<p>Digo es, por que físicamente, no está más; pero nunca necesitó estarlo, él era el verbo que conjugaba todas las vidas de su país. El guapo de la barra, que dribló varias veces a la muerte, que humillo al Imperio Inglés, con un poema y una sapada. Que en un mismo partido fue capaz de lo más bello, y lo más bajo. Nunca Argentina sintió ser un país, que Rosario, Córdova, Mendoza, que los clásicos Boca-River; Newell´s-Rosario; Rácing-Independiente o Argentinos-Platense, iban a segundo y tercer plano, que su eterna crisis económica se la pasaban por debajo. Que esa eterna promesa que son los albicelestes, para el Mundo, por un momento, la final de 1986, no era promesa, sí realidad.</p>



<p>Solo Pedro Infante en México, podría acercarse a lo que es para los platenses Maradona; pero Pedro, nunca humilló a un Imperio, entonces la magnitud del 10, se eleva a cotas siderales. Mujeriego, drogadicto, borracho, irrespetuoso, bacán y chispeante, fuera de la cancha nos recuerda a los héroes o dioses griegos, tan humanos, tan magníficos, capaces de arrasar Troya, con actos de valentía inimitables, como caer bajo el embrujo de unas caderas o de garrafas de vino resinoso. Y la grandeza deportiva y el ocaso humano del Pelusa, fueron en una colonia griega, donde él era su semi Dios, en Parténope, la moderna Nápoles; ahí alcanzó el cielo balompédico y el Edén dionisíaco. Era Baco y Apolo, el arquitecto perfecto en la cancha y el juerguista maravilloso fuera de ella.</p>



<p>En un continente, América Latina, donde tenemos émulos suyos nacidos incluso antes, es lo de menos, el Pelusa es intemporal, incombustible. Nuestro Kaviedes, el peruano Cholo Sotil, el salvadoreño Mágico González-ídolo del 10; Ronaldinho en Brasil, vivieron como el de Villa Fiorito, al límite, apasionadamente, sorbiendo hasta la última gota de champán, o el beso de una mujer, a orillas del Mediterráneo, o en Arroyito.</p>



<h4 class="wp-block-heading">Los ídolos de barro</h4>



<p>De todos estos, supuestos ídolos de barro, los brasileños Sócrates y Garrincha son los que aglutinados más se acercan al eterno capitán de su país, Argentinos Júniors y del Nápoles. Hay una mezcla de la gambeta y el desparpajo del carioca, con la elegancia, altivez, visión de juego y liderazgo del capitán en España 1982. Pero, el parecido va más allá de eso, va a las formas que asumieron la vida, como un precipicio, al que inevitablemente miraron y saltaron, hasta ver cuántas veces resistían la caída. Los tres estarán hoy en el cielo, conversando y recordando frases como la del Dr. Sócrates, cuando eliminados en España, le preguntaron, que sentía y con su maravillosa labia les dijo ¡Y, seguimos siendo los mejores!</p>



<p>Diego Armando Maradona, constituye en fin de una época, la del fútbol, aún no negocio estratosférico. Todavía era la época del enganche, hoy casi desparecido, en pos de la homogenización, de la muerte de la fantasía. Compartió Maradona cancha y vida con otros fabulosos 10, reinando por encima de Zico, Platiní, Matthaus, Laudrup, Valderrama. Fue el tiempo cuando podíamos ver este deporte en señal abierta, se iba al estadio con la familia. Esperábamos la Copa América y la Eurocopa, al igual que la Libertadores, la Recopa, Copa de Campeones y de la UEFA en Europa, porque eran acontecimientos extraordinarios. Hoy todos los días hay mínimo 5 partidos de fútbol, ya no existe esa ansia por ver a los ídolos cada cierto tiempo. Los futbolistas deben ser máquinas de egos inflados, que incluso, van a las citas de sus selecciones a regañadientes, porque juegan pasando un día.</p>



<h4 class="wp-block-heading">Imágenes históricas</h4>



<p>Nada como esta imagen. Tobillo hinchado, agotado, adolorido, infiltrado y sacó de la guantera una cabalgata que con tu pierna mala, la derecha, dio un pase maravilloso a Caniggia, y el “Hijo del Viento” dribló a Taffarel, para eliminar al enormemente superior Brasil de 1990. Ese era Maradona, un tipo capaz de lo imposible. Salve DIEGO, solo tú nos diste la posibilidad de soñar, con tenerlo todo, después de no poseer nada. Tan felices de verte fuimos los ecuatorianos, que cuando en 1993, volviste a ponerte la 10 del Newell´s de Rosario, tu debut fue frente a Emelec, y nos regalaste un gol, con la derecha, con sombrero incluido. Algo que nunca se repitió.</p>



<p>Actualmente Maradona sería un símbolo de lo “Políticamente Incorrecto” para nosotros, los de tu leva, fuiste el  emblema de que se pueda lograr las cosas, que el báculo de los hados, puede tocarnos a cualquiera. Ya los misterios, no existen son cajas abiertas. Diego, fuiste el mago que de la chistera sacó alegría para millones de vidas opacas, que vieron en tu magia, la posibilidad de decirle al Mundo ¿Esto soy y qué?</p>



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