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	<title>Escritor archivos &#8212; La Calle</title>
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	<title>Escritor archivos &#8212; La Calle</title>
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		<title>Murió Édgar Allan García, el alquimista de las palabras</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Calle]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 28 Jul 2025 00:27:09 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Edgar Alan García]]></category>
		<category><![CDATA[Escritor]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Quito, 27 julio (La Calle).-  La muerte no entiende de metáforas, pero si pudiera, hoy le habríamos pedido que esperara un capítulo más. Este 27 de julio se confirmó el fallecimiento de Édgar Allan García, escritor, editor, sabio, amigo, y sobre todo, un hombre que habitó el lenguaje como quien habita una casa hecha de libros. [&#8230;]</p>
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<p>Quito, 27 julio (<a href="https://lacalle.media/">La Calle</a>).-  La muerte no entiende de metáforas, pero si pudiera, hoy le habríamos pedido que esperara un capítulo más. Este 27 de julio se confirmó el fallecimiento de <a href="https://x.com/EdgarAllanGarc3">Édgar Allan García</a>, escritor, editor, sabio, amigo, y sobre todo, un hombre que habitó el lenguaje como quien habita una casa hecha de libros. Tenía 66 años.</p>



<p>Decir que fue autor de más de 70 obras suena a cifra, pero es más que eso: fue un hacedor de mundos. Escribió novela, cuento, poesía, ensayo, literatura infantil y juvenil. Hizo antologías, editó libros ajenos, promovió la lectura, defendió la palabra como un derecho. Jugaba con las letras como otros con instrumentos: afinándolas, provocándolas, haciéndolas cantar.</p>



<p>Lo recordamos de saco cruzado, caminar lento, libros bajo el brazo y la voz pausada. Leía un cuento y se quedaba mirando: si alguien se reía o abría los ojos, entonces sonreía también. La literatura era su hechizo y el público su conjuro.</p>



<p>“Las palabras juegan solas y se defienden y bailan”, escribió el poeta Freddy Peñafiel, uno de los muchos que crecieron bajo su sombra luminosa. Para él, Édgar no era solo un escritor, sino “un hermano apenas mayor” y un sabio con quien se podía hablar “de cualquier cosa, sin miedo y sin pose”.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="550" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr">Hoy la tierra amanece un poquito más necesitada de luz, de poesía, de esperanza. Hasta lueguito querido <a href="https://twitter.com/EdgarAllanGarc3?ref_src=twsrc%5Etfw">@EdgarAllanGarc3</a> <a href="https://t.co/peMulgazsv">pic.twitter.com/peMulgazsv</a></p>&mdash; el freddy (@rompecabezas24) <a href="https://twitter.com/rompecabezas24/status/1949524145336902005?ref_src=twsrc%5Etfw">July 27, 2025</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
</div></figure>



<p>Formó parte de “los caviernícolas”, un grupo de escritores que se reunían los viernes a leer, criticar y armar mundos. No eran un club de élite: eran un taller de escritura vivo, feroz, en el que circulaban nombres como Abdón Ubidia, Raúl Pérez Torres, Antonio Correa, Iván Égüez. Entre ellos, Édgar brillaba, siempre dispuesto a enseñar y a escuchar.</p>



<p>Hace apenas unas semanas, recibió el Premio Cervantes Chico por su trayectoria. El reconocimiento llegó con palabras que hoy suenan a epitafio: “larga trayectoria como escritor de libros para los más pequeños y su labor en el fomento de la lectura en edades tempranas”.</p>



<p>Durante la presentación de <em>La profecía de Darwin</em>, su amigo Javier Villacís lo llamó por videollamada. “Apenas pudo hablar cinco minutos”, contó. “Pero sonrió. Siempre sonreía cuando hablábamos de libros”.</p>



<p>La escritora Leonor Bravo, compañera suya en la editorial Girándula, lo despidió así: “Para mí, Édgar siempre será un amigo. Más que un escritor, un alma con quien compartí este amor inagotable por la literatura”.</p>



<p>Édgar Allan García (Guayaquil, 1958 – Quito, 2025) escribió <em>Abracadabra</em>, <em>Nanocuentos</em>, <em>Poesía negra</em>, <em>Códigos de lo contemporáneo</em>, <em>Julio Jaramillo, Ruiseñor de América</em>, <em>Diccionario de Esmeraldeñismos</em>, <em>Cuentos fríos y calientes</em> y muchos más. Pero sobre todo escribió con ternura, con ritmo, con humor. Escribió como si escribiendo pudiera curar algo.</p>



<p>Hoy nos queda su obra y su rastro. El silencio que deja no es vacío: es semilla.</p>



<p></p>
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		<title>Las mujeres miran las estrellas &#8211; Pablo Palacio &#124; Cuento</title>
		<link>https://lacalle.media/las-mujeres-miran-las-estrellas-pablo-palacio-cuento/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Calle]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 11 May 2024 00:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Libros]]></category>
		<category><![CDATA[Escritor]]></category>
		<category><![CDATA[las mujeres miran las estrellas]]></category>
		<category><![CDATA[Loja]]></category>
		<category><![CDATA[Pablo Palacio]]></category>
		<category><![CDATA[Quito]]></category>
		<category><![CDATA[Vanguardismo]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Pablo Palacio: (1906 -1947) escritor ecuatoriano nacido en Loja. En 1925 se graduó de abogado en la Universidad Central del Ecuador. Desde 1939 empezó a sufrir delirios que lo llevarían al hospital psiquiátrico. Antes de ello se desempeñó como periodista y en el servicio público. Palacio es el pionero de la vanguardia en la literatura [&#8230;]</p>
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<pre class="wp-block-preformatted"><strong>Pablo Palacio:</strong> (1906 -1947) escritor ecuatoriano nacido en Loja. En 1925 se graduó de abogado en la Universidad Central del Ecuador. Desde 1939 empezó a sufrir delirios que lo llevarían al hospital psiquiátrico. Antes de ello se desempeñó como periodista y en el servicio público. Palacio es el pionero de la vanguardia en la literatura ecuatoriana. Entre sus obras destacan <em>Un hombre muerto a puntapiés</em>, <em>Débora</em> (1927), <em>Vida del ahorcado</em> (1932). Falleció en Guayaquil. </pre>



<p>Juan Gual, dado a la historia como a una querida, ha sufrido que ella le arranque los pelos y le arañe la cara.</p>



<p>Los historiadores, los literatos, los futbolistas, ¡psh!, todos son maniáticos, y el maniático es hombre muerto. Van por una línea, haciendo equilibrios como el que va sobre la cuerda, y se aprisionan al aire con el quitasol de la razón.</p>



<p>Sólo los locos exprimen hasta las glándulas de lo absurdo y están en el plano más alto de las categorías intelectuales.</p>



<p>Los historiadores son ciegos que tactean; los literatos dicen que sienten; los futbolistas son policéfalos, guiados por los cuádriceps, gemelos y soleus.</p>



<p>El historiador Juan Gual. Del gran trapecio de la frente le cuelgan la pirámide de la nariz y el gesto triangular de la boca, comprendido en el cuadrilátero de la barbilla.</p>



<p>Mide 1 m. 63 ctms. y pesa 120 lbs. Este es un dato más interesante que el que podría dar un novelista. María Augusta, abandonando el tibio baño, secóse cuidadosamente con una amplia y suave toalla y colocóse luego la fina camisa de batista, no sin antes haberse recreado, con delectación morbosa, en la contemplación de sus redondas y voluptuosas formas.</p>



<p>Juan Gual, sorbiendo el rapé de los papeles viejos, descifra lentamente la pálida escritura antigua.</p>



<p>«Sor. Capitán Gral.: Enterado de que los Abitantes del pequeño Pueblo de Callayruc…»</p>



<p>El Copista, después de un momento contesta: «… de Callayruc»</p>



<p>«estavan mal impresionados con especies que su rusticidad…»</p>



<p>«… que su rusticidad»</p>



<p>Bueno, ¿y qué le importan al señor Gual los habitantes del pequeño pueblo de Callayruc? Lo que a mí el mismo señor Gual.</p>



<p>El cuentista es otro maniático. Todos somos maniáticos; los que no, son animales raros.</p>



<p>Hay que salir y gozar del buen tiempo: gargarismos musicales de los canarios; sombras de las figuras geométricas de Picasso que ensamblan en los cuerpos como una vida en otra vida; muchacha estilo Chagall, que se escarba las narices con el índice.</p>



<p>Pero el hombre de estudio no ve estas cosas: o permanece escarbando en las narices del tiempo la porquería de una fecha o hilvanando la inutilidad de una imagen, o abusando inconsideradamente de los sistemas inductivo y deductivo.</p>



<p>¿Y el copista? ¡Ah! El copista, un mozalbete barbilindo: 20 años, 1&nbsp;m. 80&nbsp;ctms. y 140&nbsp;lbs. Le echaron a perder con el nombre de Temístocles. Ciertas mujeres del señor Wilde no le habrían amado nunca.</p>



<p>A más de historiador el señor Gual prepara delicioso pescado frito. Este pecadillo epicureísta no es extraño. Conozco un ingeniero que guisa admirablemente arroz a la valenciana y un santo sacerdote especialista en el aderezo de legumbres.</p>



<p>«no podía desechar, y siendo casi todos soldados…»</p>



<p>«todos soldados»</p>



<p>De improviso la puerta deja entrar una ancha lanzada de luz.</p>



<p>Las caras se alzan de los papeles.</p>



<p>—¿Quién es? ¿Qué es?</p>



<p>Temístocles se pone colorado.</p>



<p>—Entre, señora.</p>



<p>El señor Gual endereza su pequeño cuerpo y va a besar en la frente a su mujer. Esta mujer, clavando una mirada oblicua en Temístocles, hace de su boca un paréntesis.</p>



<p>Tres datos: el historiador tiene 45 años; la señora del historiador, 23; el historiador se porta un poquito flojo.</p>



<p>«de los que desertaron, cuando me destiné yo…» «… destiné yo»</p>



<p>El señor Gual se recela de besar en la boca a su señora delante del Secretario.</p>



<p>Los reconstituyentes no producen efecto. Tiene que estarse, el pobre, mansamente esperando horas de horas que la potencia sea mayor que la resistencia.</p>



<p>Parece que la historia tiene ese defectillo como efecto.</p>



<p>¡Vaya con el hombre! Si al menos fuera más inocente para enviarle en busca de&nbsp;<em>Los mariscos del señor Chabre…</em></p>



<p>Todo lo que es más doloroso que mil poemas a la amada muerta y más artístico que las primaveras que ha visto un hombre.</p>



<p>¡Que ni se pueda contar con los mariscos!</p>



<p>¡Señor! ¡Señor!</p>



<p>Las caras caen de vergüenza.</p>



<p>Un hijo del señor Gual es un absurdo.</p>



<p>¿Entonces? Los dedos estirados sobre las mejillas o las manos bajo las barbillas, en una actitud algo así como Rodineana, para evitar que las caras se caigan de vergüenza.</p>



<p>Hay que esperar. La vida es una paralización de espera. Siempre estamos mirando, a la ventana, que pase el buen tiempo. Aguardamos que caigan las soluciones del tiempo mismo. Sentados en nuestras butacas, contemplamos el cinematógrafo de nuestros hechos. Miramos hacia arriba para encontrar la claraboya por donde hemos de salirnos, pálidos y azorados, y ser espectadores del propio drama estupefaciente, si es posible, si la vida lo permite.</p>



<p>Rosalía y Temístocles esperan, atados al cordel del destino, con la cabeza gacha como bestias cansadas.</p>



<p>El señor Gual salta escandalizado.</p>



<p>Estaba el señor Gual esperando lo que siempre esperaba: que la potencia sea mayor que la resistencia, y pretendiendo ayudar a la primera, buscaba la fuerza pasando su mano por la seda del vientre de ella.</p>



<p>Y cuando sintió el resorte de la vida, el señor Gual levantó la mano y el tronco; volvió a sentar la mano para constatar y volvió a levantarla.</p>



<p>—Rosalía… Rosalía…</p>



<p>Ella también ha levantado el tronco y se ha defendido con las manos.</p>



<p>La rabia del señor Gual es la del que ve fructificar lo que es suyo y no poseyó. Tal vez sea igual a la de la madre cuyo hijo se hace soldado e, inversamente, a la de la mujer que parió un muerto.</p>



<p>La rabia le conifica la cara y le hincha los ojos.</p>



<p>—¿Qué has hecho, perra?</p>



<p>Ella siente el escupitajo y le clava la mirada como para partirlo.</p>



<p>—¿Y tú qué has hecho?</p>



<p>—¿Que qué he hecho?</p>



<p>—Sí, ¿qué has hecho?</p>



<p>El señor Gual se traga la conificación de la rabia: él no ha hecho nada y el pecado está en no hacer nada.</p>



<p>El reproche le latiguea el rostro. No ha hecho nada y no debe decir nada.</p>



<p>Siente la soledad sobre él. La soledad que nos da de puñetazos hasta hacernos caer la cara sobre el pecho.</p>



<p>Solo consigo mismo.</p>



<p>Y la soledad trae la amargura, de cara estirada, rectangular, con un raro mechón de cabellos sobre la frente.</p>



<p>Ella tiene razón; pero él también la tiene y la reprocha, con el eterno reproche, delgado como vírgula:</p>



<p>—¡Ah!, Rosalía…</p>



<p>La amargura cae también sobre ella, sacudiéndola de los hombros hasta hacerla llorar.</p>



<p>El señor Gual ha tenido que ir a ver a su copista, traerlo por delante y hacerlo entrar en la casa tirándole de la oreja, como a los chicos.</p>



<p>Aunque Temístocles estaba encogido de vergüenza, ha reaccionado como todo un hombre, endureciendo los músculos. Pero bajo la mirada del historiador ha vuelto a sus posiciones, teniendo miedo a la acusación de los ojos.</p>



<p>El señor Gual le ha hecho sentar en su silla de siempre. Le ha presentado el papel de copia. Se ha separado, cruzando las manos a la espalda. Ha arrugado el ceño al momento difícil.</p>



<p>Gran silencio.</p>



<p>—Vaya, hombre, vaya. Esta mañana ha llovido un poco y anoche he tenido jaqueca. Estaba algo apurado con eso de Jaén y don José Ignacio de Checa, pero no pude levantarme pronto. Ya me tienen un poco cansado estos papeles viejos.</p>



<p>Silencio.</p>



<p>—En fin, ¡caramba! ¡Hay que decirlo francamente y para eso has venido!</p>



<p>El señor Gual se traga algo tan voluminoso que parece una cuartilla de monólogo, y continúa, más difícilmente debido al atragantamiento.</p>



<p>—Eso de la muchacha… ya pasó. En fin, ¡caramba!, qué vamos a hacer… Sólo los perros son fieles… para con los hombres. Sólo los perros: los perros. Silencio.</p>



<p>—Bueno, bueno. Vamos con lo del señor Checa. Estábamos… aquí.</p>



<p>Le tiembla el hilillo de la voz:</p>



<p>«A fin de prevenir cualquiera sorpresa que pudiera perjudicar a mi reputación…»</p>



<p>«… reputación»</p>



<p>Hasta hoy tienen dos hijos.</p>
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			</item>
		<item>
		<title>Muere el escritor Paul Auster a los 77 años</title>
		<link>https://lacalle.media/muere-el-escritor-paul-auster-a-los-77-anos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Calle]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 01 May 2024 13:50:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Libros]]></category>
		<category><![CDATA[Cáncer de pulmón]]></category>
		<category><![CDATA[Escritor]]></category>
		<category><![CDATA[Estados Unidos]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Paul Auster]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Quito, 01 may (La Calle).- El escritor estadounidense Paul Auster falleció, este 1 de mayo, debido al cáncer de pulmón que padecía y se hizo público hace un año atrás. El suceso ocurre pocos meses después de la publicación de Baumgartner que, a modo de testamento literario, repasa su trabajo durante los últimos 50 años. [&#8230;]</p>
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<p><strong>Quito, 01 may (La Calle).-</strong> El escritor estadounidense Paul Auster falleció, este 1 de mayo, debido al cáncer de pulmón que padecía y se hizo público hace un año atrás.</p>



<p>El suceso ocurre pocos meses después de la publicación de Baumgartner que, a modo de testamento literario, repasa su trabajo durante los últimos 50 años.</p>



<p>Destacada no fue solamente su literatura, también escribió los guiones de varias películas, entre ellas Smoke (1995) que protagonizó Harvey Keitel. Afincado en Brooklyn desde hace años, Auster tuvo la valoración favorable de los críticos, en el suplemento literario del periódico británico Times, lo catalogan como “uno de los escritores estadounidenses con una inventiva más espectacular”.</p>



<p>Lo nombraron Caballero de la Orden de las Artes y las Letras de Francia en 1992 y recibió el Premio Príncipe de Asturias de las Letras en 2006. Entre su bibliografía destaca: La trilogía de Nueva York, Leviatán, Viajes por el Scriptorium o Mr. Vértigo. </p>
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		<item>
		<title>Grandes genios &#8211; Capítulo II: William Faulkner</title>
		<link>https://lacalle.media/grandes-genios-capitulo-ii-william-faulkner/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Calle]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 01 Oct 2023 00:47:42 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[EE.UU.]]></category>
		<category><![CDATA[Escritor]]></category>
		<category><![CDATA[Grandes genios]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Misisipi]]></category>
		<category><![CDATA[nobel]]></category>
		<category><![CDATA[William Faulkner]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Por: María Isabel Burbano / @rizossalvajes El deber del poeta, del escritor, es escribir sobre esas cosas. Es su privilegio ayudar a que el hombre resista elevándole el corazón, recordándole el coraje y el honor y la esperanza y el orgullo y la compasión y la piedad y el sacrificio que han sido la gloria [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Por:</strong> María Isabel Burbano / @rizossalvajes</p>



<pre class="wp-block-preformatted">El deber del poeta, del escritor, es escribir sobre esas cosas. Es su privilegio ayudar a que el hombre resista elevándole el corazón, recordándole el coraje y el honor y la esperanza y el orgullo y la compasión y la piedad y el sacrificio que han sido la gloria del pasado. La voz del poeta necesita no simplemente ser el recuerdo del hombre, debe ser uno de los pilares
esenciales que lo ayuden a resistir y a prevalecer
<em>Me niego a aceptar el fin del hombre</em> - <em>Discurso de Faulkner por el Premio Nobel de Literatura</em></pre>



<p>Puedo decir con seguridad que William Faulkner es el escritor más importante de la literatura estadounidense, pero también puedo afirmar que su influencia no se limita a su país de origen. La literatura faulkneriana es un fenómeno en sí mismo y caló hondo en todos los miembros del boom latinoamericano, por ejemplo, que lo ponían como autor imprescindible en su trajinar como escritores. </p>



<p>En este segundo capítulo escarbaré en su vida. </p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Primeros años</strong></h3>



<p>William&nbsp;Cuthbert&nbsp;Faulkner nació en New Albany, Misisipi el 25 de septiembre de 1897. A los cinco años se mudó con su familia a Oxford. Su madre Maud; su abuela materna, Lalia Butler y su niñera Caroline «Callie» Barr influyeron en su creatividad e imaginación artística. Las primeras eran lectoras, pintoras y fotógrafas, por lo que le mostraron un lenguaje visual. La última es fundamental en la preocupación en su novelas sobre la sexualidad y la raza. </p>



<p>A los 17 años conoce a Philip Stone, quien se vuelve su mentor y lo introduce en la obra de James Joyce. A su vez, el joven le enseñó sus poemas y cuentos para poder publicarlos, pero los editores lo rechazaron. La historia de su familia y Misisipi caracterizan su sentido del humor, la posición entre la dicotomía blancos y negros, los personajes y la vida en el sur de EE.UU. y temas atemporales.</p>



<p>Estudió en la Universidad de Misisipi desde 1919 y cursó tres semestres antes de abandonarla en noviembre de 1920. Antes de escribir su primera novela en 1925, escribía poesía. <em>La paga de los soldados</em> se escribió en Nueva Orleans, Luisiana. Su segunda novela fue <em>Mosquitos</em>, publicada en 1927. </p>



<p>En el verano de 1927, Faulkner escribió su primera novela ambientada en el condado ficticio de Yoknapatawpha llamada <em>Banderas en el polvo</em>. Ben Wasson la editó y se publicó en 1929 como <em>Sartoris</em>. El manuscrito original se publicó en 1973. </p>



<p>Después de cumplir 31 años, en el otoño de 1928, empezó a trabajar en <em>El sonido y la furia</em>, que inició como una serie de cuentos. Esta vez no permitió a su agente agregar ni una coma al texto. Para 1929 se casó con Estelle Oldham y comenzó la redacción de <em>Mientras agonizo</em>. Se publicó en 1930.</p>



<p>Con la publicación de sus cuentos en varias revistas compró una casa de Oxford nombrada por él Rowan Oak. En 1931 publicó Santuario, que recibió varias críticas por la representación sombría del sur.<em> Luz de agosto</em> se publicó en 1932.</p>



<p>Ésta última es parte de un grupo de novelas publicadas a ritmo constante en la década de los 30 y que también transcurren en Yoknapatawpha: <em>Pilón</em> (1935), <em>¡Absalón, Absalón!</em> (1936), <em>Los invictos</em> (1938), <em>Las palmeras salvajes</em> (1939), <em>El villorrio </em>(1940) y <em>Desciende, Moisés</em> (1941).</p>



<pre class="wp-block-preformatted">Si yo no hubiera existido, alguien habría escrito mis novelas. Y las de Hemingway, Dostoievski y todos los demás. La prueba es que hay al menos tres candidatos a la autoría
de las obras de Shakespeare. Pero lo importante es <em>Hamlet</em> y <em>El sueño de una noche de verano</em>, no quién las escribiera. La cuestión es que alguien lo hizo. El artista no es relevante, lo único que cuenta es su creación.
<em>Entrevista con The Paris Review en 1956</em></pre>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Descubriendo Yoknapatawpha</strong></h3>



<p>En ¡Absalón, Absalón! aparece el mapa de este condado ubicado en Misisipi por supuesto&nbsp;«Superficie, 2.400 millas cuadradas. Población: .blancos, 6.928; negros, 19.313. William Faulkner, único dueño y propietario.». Flanqueado por los ríos Taiamatchie y Yoknapatawpha (que existe bajo el nombre Yocona). Las tierras eran territorio de los indios chikasaw. El cacique Ikkenotube vendió el territorio al nieto de un refugiado escocés, dando inició a las historias, vivencias y tragedias de los personajes de Faulkner. </p>



<p>Si bien Yoknapatawpha no existe en un punto físico del mapa estadounidense (el condado más parecido es Lafayette) la literatura no limita la realidad, la supera y permite el desarrollo de un espacio y tiempo determinados por el autor. Yoknapatawpha es la representación del Misisipi de Faulkner y allí también intervienen su percepción de la familia, la política, las relaciones familiares, el tema racial y sus propios sueños. Toda su obra se concentra, así no se quiera, en ese espacio producido por su prodigiosa imaginación combinada a su experiencia. </p>



<p>El descubrimiento de Faulkner para los miembros del boom y otros escritores latinoamericanos es claro en dos territorios ficticios: el Macondo de Gabriel García Márquez y Santa María de Juan Carlos Onetti. Ambos beben de Faulkner, a pesar que no era el primero en crear una ciudad ficticia, pero si en darle forma y permanencia en el tiempo, además de sujetarla a la realidad o lo que nosotros llamamos como realidad. </p>



<p>Pero ¿cómo llegó el escritor a las manos de los latinoamericanos? La segunda obra de Faulkner traducida al castellano fue <em>Las palmeras salvajes</em> (1939) y lo realizó el argentino Jorge Luis Borges en 1940. Eso permitió que llegue nuestra región.</p>



<pre class="wp-block-preformatted">Noventa y nueve por ciento de talento, noventa y nueve por ciento de disciplina y noventa y nueve por ciento de trabajo. El escritor nunca debe estar satisfecho con lo que hace, aunque su trabajo sea todo lo bueno posible. Hay que soñar con grandes metas y aspirar siempre a mucho más de lo que sabes que está a tu alcance.
<em>Entrevista con The Paris Review en 1956</em></pre>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Guionista en Hollywood y otros trabajos </strong></h3>



<p>En 1932, MGM Studios le ofreció trabajo como guionista, aunque no era aficionado al cine, lo aceptó porque necesitaba el dinero. Llegó a Culver City, California, en mayo. Trabajó con el director Howard Hawks, con quien trabó una fuerte amistad y su hermano William se transformó en su agente, por lo que Fulkner tuvo trabajo estable como guionista desde los años 30 hasta la década del 50. </p>



<p>En 1948 se publicó Intruso en el polvo. Tres años después apareció <em>Requiem para una mujer </em>(1951). <em>Una fábula</em>, novela ambientada en Francia durante la Primera Guerra Mundial se publicó en 1954. </p>



<p>En 1949 se le confirió el Premio Nobel de Literatura por «su poderosa y artísticamente única contribución a la novela estadounidense moderna». También recibió en dos ocasiones el Premio Pulitzer. La primera de ellas en 1955 por <em>Una fábula</em> y la segunda en 1963 por Los rateros, esa distinción fue póstuma, ya que falleció el 6 de julio de 1962 en Byhalia por un infarto agudo de miocardio, en parte debido a los problemas de alcohol que acarreó gran parte de su vida. Sus restos se encuentran en el Oxford Memorial Cemetery en el sepulcro de la familia. </p>



<pre class="wp-block-preformatted">La única responsabilidad del escritor es su arte. Si es un buen escritor, no tendrá ningún escrúpulo. Porque tiene un sueño, y el sueño le produce tal angustia que debe deshacerse de él. Hasta entonces, no encontrará la paz. Con tal de escribir su libro, está dispuesto a tirarlo todo por la borda: el honor, el orgullo, la decencia, la seguridad, la felicidad, todo.
<em>Entrevista con The Paris Review en 1956</em></pre>



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		<title>Grandes desdichados: Cuarta parte: Ernesto Sábato</title>
		<link>https://lacalle.media/grandes-desdichados-cuarta-parte-ernesto-sabato/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Calle]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 27 Aug 2023 01:58:04 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[argentino]]></category>
		<category><![CDATA[El túnel]]></category>
		<category><![CDATA[Ernesto Sábato]]></category>
		<category><![CDATA[Escritor]]></category>
		<category><![CDATA[grandes desdichados]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Por: María Isabel Burbano / @rizossalvajes Durante ese tiempo de antagonismos, por la mañana me sepultaba entre electrómetros y probetas y anochecía en los bares, con los delirantes surrealistas. En el Dome y en el Deux Magots, alcoholizados con aquellos heraldos del caos y la desmesura, pasábamos horas elaborando cadáveres exquisitos. Así describe el escritor [&#8230;]</p>
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<p>Por: María Isabel Burbano / @rizossalvajes</p>



<pre class="wp-block-preformatted">Durante ese tiempo de antagonismos, por la mañana me sepultaba entre electrómetros y probetas y anochecía en los bares, con los delirantes surrealistas. En el Dome y en el Deux Magots, alcoholizados con aquellos heraldos del caos y la desmesura, pasábamos horas elaborando cadáveres exquisitos.</pre>



<p>Así describe el escritor argentino Ernesto Sábato su tiempo en París, donde pasaba las noches en compañía de los representantes latinoamericanos del movimento surrealista. Ese momento de su vida marcó un giro de 180 grados para su carrera y lo llevaría a convertirse en una figura importante de las letras de su país. Eso sí, con más de un sinsabor en su largo y exitoso camino. En esta nota conoceremos más sobre su historia.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Primeros años</strong></h3>



<p>Ernesto Roque Sabato nació el 24 de junio de 1911 en la ciudad de Rojas, provincia de Buenos Aires. Hijo de migrantes italianos, fue el décimo de 11 hermanos y recibió su nombre del hermano Ernestito que falleció poco después.</p>



<p>Perteneció a una familia de clase media y donde primaba la organización jerárquica. «Mi padre era severísimo y yo le tenía terror, mi madre me escondía debajo de la cama matrimonial para evitarme un castigo», le dijo a sus biógrafos.</p>



<p>En 1924 egresó de la escuela primaria de Rojas y viajó a La Plata donde cursó sus estudios secundarios​ en el Colegio Nacional de La Plata. En 1929 inició sus estudios de ciencias físico &#8211; matemáticas en la Universidad de la Plata. En 1933 mientras militaba en la juventud comunista conoció a Matilde Kusminsky Richter, con quién se casaría tiempo después.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Militancia política </strong> </h3>



<p>Durante 1934, el partido notó que tenía dudas sobre el gobierno de Stalin y el rumbo que tomaba, por lo que decidieron enviarlo a las Escuelas leninistas en Moscú, que a opinión de Sábato.</p>



<pre class="wp-block-preformatted">Era un lugar en donde uno se curaba o terminaba en un&nbsp;gulag&nbsp;o en un hospital psiquiátrico</pre>



<p>Antes de eso fue a Bruselas a un Congreso contra el Facismo y la Guerra como representante del Partido Comunista Argentino. Decidió huir a París, dónde escribió su primera novela <em>La fuente muda</em>. Regresó a Buenos Aires en 1936 y se casó por la vía civil con Matilde.</p>



<p>En 1937 obtuvo el Doctorado en Ciencias Físicas y Matemáticas.​ Con el apoyo de Bernardo Houssay, le entregaron  una beca anual para realizar trabajos de investigación sobre radiaciones atómicas en el Laboratorio Curie en París El 25 de mayo de 1938 nació su primer hijo y en la ciudad luz iniciaría una pasión intensa por la literatura.</p>



<p>En 1939 lo transfirieron al MIT en Estados Unidos. Regresó a la Argentina en 1940 decidido a dejar la física, pero para devengar su beca, debió trabajar como profesor de la Universidad de la Plata en pregrado y postgrado. Sobre esa época decía:</p>



<pre class="wp-block-preformatted">En el Laboratorio Curie, en una de las más altas metas a las que podía aspirar un físico, me encontré vacío de sentido. Golpeado por el descreimiento, seguí avanzando por una fuerte inercia que mi alma rechazaba</pre>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Inicios de su obra </strong></h3>



<p>En 1943 tras una crisis existencial, decidió alejarse definitivamente de la ciencia y se mudó a un rancho sin agua ni luz pero entregado a la escritura. Para el fin de la  II guerra mundial, se mudó con su familia a Santos Lugares, allí escribió la gran parte de su obra. En 1945 nace su segundo hijo, Mario.</p>



<p>En 1945 publicó su primer libro, <em>Uno y el Universo</em>, una serie de artículos filosóficos en los que criticaba la aparente neutralidad moral de la ciencia y alerta sobre los procesos de deshumanización en las sociedades tecnológicas.</p>



<p>En 1948, tras ser rechazado por todas las editoriales de Buenos Aires, publicó en revista Sur, El Túnel, una novela psicóloga narrada en primera persona. Recibió buenas críticas de Albert Camus, quién lo hizo traducir al francés. Aparte de éste, fue traducido a 10 idiomas.</p>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p>Existió una persona que podría entenderme. Pero fue, precisamente, la persona que maté.</p><cite>El túnel</cite></blockquote></figure>



<p>En 1961 publicó <em>Sobre héroes y tumbas</em>, considerada como una de las mejores novelas argentinas del siglo XX. Narra la historia de una familia aristócrata en decadencia y el relato se intercala con los conflictos en Argentina desde el siglo XXI hasta 1955. Hasta 1967 había vendido 120.000 copias. Estaba destinado a destruirse en el fuego, sin embargo, la intervención de Matilde, que lo convenció de publicarlo. </p>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p>Siempre es levemente siniestro volver a los lugares que han sido testigos de un instante de perfección.</p><cite>Sobre héroes y tumbas</cite></blockquote></figure>



<p>Para 1974 publicó su tercera novela, <em>Abaddon, el exterminador</em>, dónde se incluye a él como personaje y retoma las historias de algunos presentes en <em>Sobre Héroes y tumbas</em>.</p>



<p>Durante de la década de los 70, Sabato sentía que, como escritor, había dicho «todo lo que tenía que decir sobre los grandes temas de la condición humana: la muerte, el sentido de la existencia, la soledad, la esperanza y la existencia de Dios». En 1983, a modo de epitafio, dijo:</p>



<pre class="wp-block-preformatted"> Soy un simple escritor que ha vivido atormentado por los problemas de su tiempo, en particular por los de su nación. No tengo otro título.</pre>



<p>Para la década de los ochenta, dejó de escribir debido a la recomendación médica por sus problemas de la vista. Se dedicó a pintar, aunque publicaba esporádicamente.</p>



<p>Durante 1983 presidió la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas, que publicó el informe Nunca más, que rendía cuenta de los casos de desaparición, tortura y asesinato cometidos durante la dictadura de 1976 a 1983. </p>



<p>En 1984 recibió el Premio Miguel de Cervantes, máximo galardón literario concedido a los escritores de habla hispana. Fue el segundo escritor argentino en recibir este premio después de Jorge Luis Borges.</p>



<pre class="wp-block-preformatted">Esta característica de las grandes ficciones es, precisamente, la que las convierte en grandes verdades. De un sueño se puede decir cualquier cosa, menos que sea una mentira.</pre>



<p>El 21 de diciembre de 1990, en su casa de Santos Lugares se casó «por iglesia» con Matilde Kusminsky Richter. En 1995 murió su hijo Jorge Federico en un accidente automovilístico. Para 1998 falleció su esposa Matilde. Sus memorias se publicaron bajo el título de <em>Antes del fin</em> y el 4 de junio de 2000 presentó <em>La resistencia </em>en la página de Internet del diario Clarín, convirtiéndose de esta manera en el primer escritor de lengua española en publicar un libro gratuitamente en Internet antes que en papel. En 2004 recibió un homenaje en el III Congreso Internacional de la Lengua Española en presencia de Cristina Fernández de Kirchner y José Saramago.</p>



<p>Falleció durante la madrugada, en su hogar en Santos Lugares, del 30 de abril de 2011, 55 días antes de cumplir 100 años, a causa de una neumonía derivada de una bronquitis que lo aquejaba desde hacía algunos meses, además de unos serios problemas de visión.</p>



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		<title>Grandes desdichados &#8211; Segunda Parte: Ernest Hemingway</title>
		<link>https://lacalle.media/grandes-desdichados-segunda-parte-ernest-hemingway/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Calle]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 13 Aug 2023 00:23:03 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[depresión]]></category>
		<category><![CDATA[EL viejo y el mar]]></category>
		<category><![CDATA[Ernest Hemingway]]></category>
		<category><![CDATA[Escritor]]></category>
		<category><![CDATA[nobel]]></category>
		<category><![CDATA[París]]></category>
		<category><![CDATA[periodista]]></category>
		<category><![CDATA[Pulitzer]]></category>
		<category><![CDATA[suicidio]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Por: María Isabel Burbano / @rizossalvajes Cada libro, para un escritor auténtico, es un nuevo comienzo donde intenta cada vez alcanzar algo que está más allá de su alcance. Siempre intenta lograr algo que nunca ha sido hecho o que otros han intentado y han fracasado. Entonces algunas veces -con gran suerte- tiene éxito. Este [&#8230;]</p>
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<p>Por: María Isabel Burbano / @rizossalvajes</p>



<pre class="wp-block-preformatted">Cada libro, para un escritor auténtico, es un nuevo comienzo donde intenta cada vez alcanzar algo que está más allá de su alcance. Siempre intenta lograr algo que nunca ha sido hecho o que otros han intentado y han fracasado. Entonces algunas veces -con gran suerte- tiene éxito.</pre>



<p>Este es un fragmento del discurso de aceptación del nobel de Literatura del escritor norteamericano Ernest Hemingway. Lo ganó en 1954. Un año antes obtuvo el Pulitzer por <em>El viejo y el mar</em>. Hemingway es mucho más que esa magna novela, mucho más que ese fatídico domingo 2 de julio de 1961, en el que, después de la última época dura de su vida, decidió irse de este mundo volándose la cabeza con una escopeta de caza. Un ruido sordo que inundó su silenciosa casa de Ketchum, Idaho y se llevó a uno de los más grandes escritores en lengua inglesa.</p>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p>“No habíamos visto nada sagrado, y lo que llamaban glorioso no tenía gloria, y los sacrificios recordaban los mataderos de Chicago, con la diferencia de que la carne sólo servía para ser enterrada”</p><cite>Adiós a las armas (1929)</cite></blockquote></figure>



<p>Ernest Hemingway nació en Oak Park, Illinois el 21 de julio 1899. Su padre &#8211; Clarence Edmonds Hemingway &#8211; era médico y su madre &#8211; Grace Hall &#8211; música. Su padre le enseñó a cazar, pescar y acampar en la casa de campo que tenía la familia en Michigan. De 1913 hasta 1917 cursó sus estudios secundarios destacándose en deportes como: boxeo, atletismo, waterpolo y fútbol americano. En su penúltimo año de preparatoria tuvo una clase periodismo y publicó varios artículos en el <em>Trapeze</em>, el periódico de la escuela. Cuando acabó los estudios &#8211; y como muchos novelistas &#8211; trabajó de reportero para el <em>Kansas City</em> <em>Star</em>. </p>



<p>Participó en la I Guerra Mundial como conductor de ambulancias de la Cruz Roja en Italia. En julio de 1918 estuvo en el frente italiano, el dia 18 fue herido cuando regresaba de la cantina con chocolate y cigarrillos para los hombres del frente. A pesar de las heridas, logró rescatar a un soldado italiano, lo que le valdría después una medalla al valor por parte de ese país.</p>



<p>Pasó seis meses en Milán para recuperarse y allí se enamoró de&nbsp;Agnes von Kurowsky, una enfermera de la Cruz Roja mayor que él. Cuando regresó, en enero de 1919, a Estados Unidos creyó que Agnes se reuniría unos meses después con él. Sin embargo, le escribió para decirle que se comprometió con un oficial italiano. La noticia destrozó a Hemingway y sus biógrafos dicen que desarrolló el patrón de dejar antes a sus esposas para que ellas no lo abandonasen.</p>



<p>En Chicago conoció a quien sería su primera esposa, Hadley Richardson, ambos se mudaron a París donde Ernest trabajó de corresponsal para el <em>Toronto</em> <em>Star</em>. Allí Hemingway trabó amistad con varias importantes figuras literarias: James Joyce, Ezra Pound y compartió con F. Scott Fitzgerald y otros escritores americanos expatriados a quienes se les denominó la generación perdida, personas que había sufrido el terror de una guerra mundial. </p>



<p>En octubre de 1926 publicó su primera novela <em>Fiesta</em> bajo la editorial Scribner. Mostraba a los expatriados y golpeados por la I Guerra Mundial. Hadley advirtió &#8211; en 1926 &#8211; que su esposo tenía una relación con Pauline Pfeiffer. Para 1927 estaban divorciados y Pfeiffer se convirtió en su segunda esposa.</p>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p>«Sonrió una vez más. Siempre sonreía como si las corridas de toros constituyeran un secreto especial entre nosotros, un secreto verdaderamente extraño, sorprendente y profundo que compartíamos nosotros dos. Sonreía siempre, como si aquel secreto nuestro tuviera algo de lascivo para los extraños, que nosotros entendíamos perfectamente, pero que no podía explicarse a los demás porque nadie lo entendería».</p><cite>Fiesta (1926)</cite></blockquote></figure>



<p>&nbsp;</p>



<p>En 1928 le llegó un telegrama avisando que su padre se había suicidado. Se disparó con un arma de la Guerra Civil. Una Smith &amp; Wesson calibre 32. Tenía 57 años y tomó la decisión por problemas financieros que lo llevaron a la depresión. Hemingway no tenía buena relación con su madre y empeoró cuando ella le envío el arma del suicida. <em>Adiós</em> <em>a las armas</em> se publicó en septiembre de 1928. Le seguiría <em>Muerte en</em> <em>la</em> <em>tarde </em>(1932).</p>



<p>En 1933, el matrimonio Hemingway visitó Africa, lo que alimentó ese período de escritura del autor. Aparecieron <em>Las verdes colinas de África</em> (1935), <em>Las nieves del Kilimanjaro </em>(1936) y <em>La corta vida feliz de Francis Macomber  </em>(1936)<em>. </em>En 1937 estaba como corresponsal de NANA cubriendo la Guerra Civil Española. A él se unió Martha Gellhorn, periodista y escritora, de quién, también, se enamoró. En primavera de 1939 empezó un lento proceso de divorcio y fue a vivir a Cuba con Martha, con quien se casó en noviembre de 1940 en Wyoming. En ese mismo año apareció <em>Por quien doblan las campanas</em>, inspirada en la guerra civil de España y su esposa. Rescató notablemente su reputación literaria. </p>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p>No te engañes acerca del amor que sientas por alguien. Lo que ocurre es que las más de las gentes no tienen la suerte de encontrarlo&#8230;Habrá siempre gentes que digan que eso no existe, porque no han podido conseguirlo. Pero yo te digo que existe y que has tenido suerte, aunque mueras mañana.</p><cite>Por quien doblan las campanas (1940)</cite></blockquote></figure>



<p>De mayo de 1944 a marzo de 1945 Hemingway estaba en Londres y Europa. Cuando llegó a Londres conoció a la corresponsal de la revista <em>Time</em>, Mary Welsh, de quién &#8211; por supuesto &#8211; se enamoró. Gellhorn tuvo que cruzar el Atlántico en un barco cargado de explosivos porque él se negó a conseguirle un pase de prensa en avión. Lo visitó en un hospital, donde estaba después de un accidente de coche. Le dijo que era un matón y que todo se había acabado. La última vez que la vio fue en marzo de 1945 cuando se disponía a regresar a Cuba. En 1946 se casó con Welsh, su última esposa. </p>



<p>Tuvo varios accidentes, tanto de tráfico como de esquí, además entró en depresión al mirar cómo morían sus amigos literatos.<em> Al otro lado del río y entre los árboles</em> (1950) inspirada en Adriana Ivancich de 19 años, un amor platónico. La novela recibió críticas negativas y, furibundo, Hemingway escribió el borrador de <em>El Viejo y el mar</em> en ocho semanas. Se publicó en 1953 y le valió el Pulitzer de ese año. </p>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p>El hombre no está hecho para la derrota. Un hombre puede ser destruido,pero no derrotado.</p><cite>El viejo y el mar (1953)</cite></blockquote></figure>



<p>En 1954 casi murió en dos accidentes aéreos sucesivos en África que lo dejaron gravemente herido. En el primero tuvo una herida en la cabeza y Mary se rompió dos costillas. Cuando iban en otro avión por asistencia médica, éste explotó al momento del despegue. Hemingway sufrió una conmoción cerebral más grave, ya que perdió fluido cerebral. </p>



<p>En octubre recibió el Nobel de Literatura. Sus heridas le impidieron viajar a Estocolmo y envió su discurso para que lo lean en la ceremonia. </p>



<pre class="wp-block-preformatted">Escribir al mejor nivel, conlleva una vida solitaria. Las organizaciones para premiar escritores mitigan la soledad del escritor, pero dudo que mejoren su escritura. Crece en estatura pública a medida que se despoja de su soledad y a menudo su trabajo se deteriora debido a que realiza su trabajo en soledad, y si es un escritor suficientemente bueno, cada día deberá enfrentarse a la eternidad o a su ausencia.</pre>



<p>Desde finales de 1955 y hasta principios de 1956 Hemingway estuvo postrado en cama. Le aconsejaron no beber demasiado para no empeorar su higado, pero desoyó los consejos. En 1956 regresa a Europa y visita a Pío Baroja, gravemente enfermo y que moriría semanas después. Mientras estaba en París recordó los baúles que dejó encargados en el Ritz y los recuperó. En 1959 empezó <em>París era una fiesta</em>, una autobiografía de sus años en la ciudad luz. Escribió <em>Al romper el alba</em>, <em>El Jardín del Edén</em> e<em> Islas en el Golfo</em>. Todas se publicaron después de su muerte.</p>



<p>En julio de 1960 decidió abandonar Cuba para siempre. Su finca Vigia y al menos 6.000 libros fueron expropiados por el gobierno de Fidel Castro. Compró una casa en Ketchum, Idaho y entró en un período depresión del que no se volvió a recuperar. En diciembre de ese año entró a la clínica Mayo, donde le pudieron hacer creer que iba a tratarse por hipertensión. A Ernest Hemingway le administraron, 15 veces, terapia de electrochoques. Para enero de 1961, estaba destrozado y en ruinas. </p>



<p>En abril, Mery lo encontró con un arma. Volvieron a administrarle electrochoques. Llegó a su casa el 30 de junio. El 2 de julio de 1961 se disparó con su escopeta favorita. Abrió la bodega del sótano donde guardaba sus armas, subió las escaleras hacia el vestíbulo de la entrada principal de su casa. Empujó dos balas en la escopeta&nbsp;Boss&nbsp;calibre&nbsp;doce, colocó el extremo del cañón en su boca, apretó el gatillo y estalló su cerebro. Se liberó. </p>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p>“Luego me levantaba y contemplaba fuera los tejados de Paris y pensaba,&nbsp;“No te preocupes. Has escrito algo antes y ahora escribirás de nuevo. Sólo tienes que escribir una frase de verdad.&nbsp;Escribe la frase más cierta que sepas”.</p><cite>París era una fiesta (1964)</cite></blockquote></figure>



<p><strong>Puede interesarle:</strong> <a href="https://radiolacalle.com/grandes-desdichados-primera-parte-stefan-zweig/">Grandes desdichados | Primera parte: Stefan Zweig</a></p>
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		<title>Grandes desdichados &#124; Primera parte: Stefan Zweig</title>
		<link>https://lacalle.media/grandes-desdichados-primera-parte-stefan-zweig/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Calle]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 05 Aug 2023 23:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Alemania]]></category>
		<category><![CDATA[antibélico]]></category>
		<category><![CDATA[Brasil]]></category>
		<category><![CDATA[depresión]]></category>
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		<category><![CDATA[desesperanza]]></category>
		<category><![CDATA[Escritor]]></category>
		<category><![CDATA[nazi]]></category>
		<category><![CDATA[Stefan Zweig]]></category>
		<category><![CDATA[suicidio]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Por: María Isabel Burbano ¡Saludo a todos mis amigos! ¡Ojalá lleguen a ver la aurora tras esta larga noche! Yo, excesivamente impaciente, me adelanto a todos ellos". Esas fueron las últimas frases que escribió el escritor e intelectual austriaco nacionalizado británico, Stefan Zweig. Se suicidó en Petropolis, un municipio a 68 km. de Río de [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Por:</strong> María Isabel Burbano</p>



<pre class="wp-block-preformatted">¡Saludo a todos mis amigos! ¡Ojalá lleguen a ver la aurora tras esta larga noche! Yo, excesivamente impaciente, me adelanto a todos ellos".</pre>



<p>Esas fueron las últimas frases que escribió el escritor e intelectual austriaco nacionalizado británico, Stefan Zweig. Se suicidó en Petropolis, un municipio a 68 km. de Río de Janeiro. Brasil fue para Zweig, un paraíso perdido tras la desesperanza que le trajo la II Guerra Mundial. En el país sudamericano, donde tenía muchos adeptos de su obra, decidió partir un 22 de febrero de 1942. Según la autopsia, él y su esposa Lotte Altmann ingirieron una gran cantidad de barbitúricos para ponerle fin a su vida. Él se suicidó primero. Ella, unas horas más tarde. El 24 de febrero, la asistenta del chalet donde se alojaban encontró sus cuerpos juntos en la cama. Unos días antes, el escritor había preparado sus escritos que faltaban por publicar y redactó su testamento. Tenía 60 años. </p>



<pre class="wp-block-preformatted">Cada día pasado aquí ha contribuido a querer más a este país (Brasil), en ningún otro lugar hubiera deseado reconstruir mi vida de nuevo, después de que el mundo de mi propio idioma se derrumbó y mi hogar espiritual, Europa, se autodestruyó.</pre>



<p>Zweig (1881 &#8211; 1942) fue uno de los muchos escritores que vivió ambas guerras mundiales. Un alma frágil, pero creativa e intelectualmente rica. Del seno de una familia judía, estudió y se doctoró en filosofía en la Universidad de Viena. También tomó varios cursos de literatura y era un lector voraz. </p>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p>Aguzado el olfato de nuestra nariz indiscreta, husmeábamos en todo. Nos colábamos en los ensayos de la Filarmónica, hurgábamos en las tiendas de los anticuarios, diariamente revisábamos las vitrinas de las librerías para enterarnos inmediatamente<br>de cuáles eran las novedades desde la víspera. Y, sobre todo, leíamos, leíamos todo lo que nos caía en las manos. Sacábamos libros de todas las bibliotecas públicas y, unos a otros, nos dejábamos prestados los hallazgos que conseguíamos encontrar. </p><cite>Fragmento de El mundo de ayer, memorias de un europeo</cite></blockquote></figure>



<p>En 1901 publicó su primer poemario <em>Silberne Saiten</em> (<em>Cuerdas de plata</em>). En 1911 aparece la novela <em>Ardiente secreto</em>. Para la I Guerra Mundial fue declarado no apto para el combate por lo que sirvió en el Ejército austrohúngaro como empleado de la Oficina de Guerra. Desarrolló una convicción antibelicista y decidió exiliarse a Suiza.</p>



<p>Allí nació<em> Jeremías</em> (1917), una obra de teatro antibelicista que se inspira en la biblia y el profeta Jeremías para hablar del sufrimiento humano y cómo los gobernantes conducen a su pueblo a la guerra por su egoísmo.</p>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p>Jeremías: ¡Trancad las puertas! ¡Echad los cerrojos! ¡A las murallas…! ¡A las murallas! ¡Oh, centinelas, qué mal habéis cumplido con vuestra obligación…! ¡Ya vienen…! ¡Ya los tenemos aquí! El fuego caerá sobre nosotros… devorará el templo. ¡Auxilio! ¡Socorro! Las murallas se vienen abajo, las murallas…</p><cite>Primer diálogo de Jeremías</cite></blockquote></figure>



<p>Acabada la guerra en 1918 regresó a Austria y se radicó en Salzburgo. En 1920 se casó con Friderike Maria Burger von Winternitz, una admiradora de su obra. Pasó esa década de su vida escribiendo novelas, ensayos y biografías, la etapa más productiva de su vida. Aparecieron entre otras, <em>Carta a una desconocida</em> (1922), <em>Noche fantástica </em>(1922), <em>La confusión de los sentimientos</em> (1927), <em>Veinticuatro horas en la vida de una mujer</em> (1927). También <em>Tres maestros</em> (1920) <em>Fouché, el genio tenebroso</em> (1929), <em>La curación por el espíritu</em> (1934), <em>Américo Vespucio</em> (1931), <em>Maria Antonieta</em> (1932).</p>



<p>En 1927 aparece <em>Momentos estelares de la humanidad</em>, una novela histórica que narra pasajes importantes en la historia de la humanidad, de acuerdo con el autor. Una de sus obras más importantes. </p>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p>Cuando un hombre sagaz, pero no particularmente valiente, se encuentra<br>con otro más fuerte que él, lo más prudente que puede hacer es hacerse a un<br>lado y esperar, sin sonrojarse, a que el camino quede libre.</p><cite>Primer párrafo de Momentos estelares de la humanidad</cite></blockquote></figure>



<p>En 1934 se traslada a Londres tras los problemas para publicar en Alemania. A pesar de la distancia escribió <em>Die schweigsame Frau</em>, una opera del compositor Richard Strauss con quien trabó amistad. Sweig fue definido como &#8216;no ario&#8217;, pero Strauss siempre lo defendió y se negó a quitar su nombre del cartel de la ópera que fue prohibida después de tres representaciones. </p>



<p>En 1934 inició viajes por América del Sur. Sus libros fueron prohibidos en la Alemania nazi. En 1938 se divorció de su primera esposa y ese mismo año la Italia de Mussolini. En 1939, mientras Hitler invadía Polonía, él averiguaba en Bath, Reino Unido que se necesitaba para el matrimonio civil. Se casó ese año con Lote Altmann, su secretaria y obtuvo la nacionalidad británica. </p>



<pre class="wp-block-preformatted">Pero tras cumplir los sesenta hacen falta muchas fuerzas para comenzar totalmente de nuevo. Y las mías están agotadas por tantos años de errar sin patria. Por eso considero mejor cerrar a su debido tiempo y con actitud erguida una vida en la que el trabajo intelectual y la libertad personal me han dado las mayores alegrías y me parecen el más alto bien de esta tierra.</pre>



<p> En 1941 se trasladó a vivir a Brasil, donde obtuvo su residencia. En Alemania, que tomó a Austria bajo régimen nazi, sus libros se quemaron y prohibieron. Zweig no creía que las cosas iban a cambiar tan pronto y estaba convencido que los nazis se extenderían por el mundo. Ver perderse a Europa en la semilla maligna que Hitler sembró, terminó por quebrar sus cimientos y lo llevó a la muerte. </p>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p>Las declaraciones de mi amigo despertaron mi más viva curiosidad. Toda la vida me han fascinado los monomaníacos, aquellos que están obsesionados con una idea fija, pues entre más se limita uno, más cerca está de lo infinito. Estos seres, que, en apariencia, se han alejado del mundo, son precisamente los que, como termitas, utilizan su propio material para crear una curiosa y mínima versión del mundo</p><cite>Extracto de Novela de ajedrez</cite></blockquote></figure>



<p>Postumamente se publicó <em>El mundo de ayer</em>, una autobiografía, donde prefirió no contar mucho de sí mismo si no una línea temporal de lo que sucedió en Europa durante los 20 primeros años del siglo XX. </p>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p>Tres veces me han arrebatado la casa y la existencia, me han separado de mi vida anterior y de mi pasado, y con dramática vehemencia me han arrojado al vacío, en ese «no sé adónde ir» que ya me resulta tan familiar. Pero no me quejo: es precisamente el apátrida el que se convierte en un hombre libre, libre en un sentido nuevo; sólo aquel que a nada está ligado, a nada debe reverencia. Por eso mismo, espero poder cumplir la condición sine qua non de toda descripción fehaciente de una época: la sinceridad y la imparcialidad.</p><cite>Fragmento de El mundo de ayer, memorias de un europeo</cite></blockquote></figure>
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		<title>Muere el escritor Antonio Gala a los 92 años</title>
		<link>https://lacalle.media/muere-el-escritor-antonio-gala-a-los-92-anos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Calle]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 28 May 2023 15:49:12 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Antonio Gala]]></category>
		<category><![CDATA[Escritor]]></category>
		<category><![CDATA[español]]></category>
		<category><![CDATA[Fallecimiento]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Quito, 28 may (La Calle).- El escritor español, Antonio Gala falleció este domingo a los 92 años en Córdoba, según informaron fuentes cercanas a la familia. El escritor anunció en 2015 que estaba libre del cáncer de colon que le habían detectado cuatro años antes. «La enfermedad ha conseguido que yo tome conciencia de la [&#8230;]</p>
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<p><strong>Quito, 28 may (La Calle).-</strong> El escritor español, Antonio Gala falleció este domingo a los 92 años en Córdoba, según informaron fuentes cercanas a la familia. El escritor anunció en 2015 que estaba libre del cáncer de colon que le habían detectado cuatro años antes.</p>



<p>«La enfermedad ha conseguido que yo tome conciencia de la muerte. Yo no tenía ni tengo ningún miedo. Uno se muere, y está bien. Yo ya he durado bastante», le dijo a diario El País en 2012.</p>



<p>Gala fue poeta, dramaturgo, novelista, polemista, articulista, ensayista, guionista de televisión. Decía que si bien sus libros se vendían bien, eso no significaba que los leyeran. «Soy uno de los escritores más vendidos en este país, y de los menos leídos», dijo en una entrevista en 1999.</p>



<p>Nacido bajo el nombre de Antonio Ángel Custodio Sergio Alejandro María de los Dolores Reina de los Mártires de la Santísima Trinidad y de Todos los Santos Gala Velasco en Brazatortas, Cuidad Real, La Mancha. El escritor repartió su vida entre Córdoba, Madrid y Alhaurín el Grande.</p>



<p>Se licenció en derecho en la Universidad de Sevilla y en Ciencias Políticas y Económicas en la Universidad de Madrid, ahora llamada Complutense. </p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Obra</strong></h3>



<p>Comenzó su obra dramatúrgica con <em>Los verdes campos del Edén</em> (1963), <em>Noviembre y un poco de hierba</em>, <em>Los buenos días perdidos</em> (1972), <em>Anillos para una dama</em> (1973), <em>Las cítaras colgadas de los árboles</em> (1974), la comedia <em>¿Por qué corres, Ulises?</em> (1975), <em>Petra regalada</em> (1980), <em>El hotelito</em> (1985), <em>Séneca o el beneficio de la duda</em> (1987) y en 1989 escribe el libreto de la ópera <em>Cristóbal Colón</em>. Ha colaborado en series televisivas como <em>Y al final esperanza</em> (1967), <em>Si las piedras hablaran</em> (1972-1973), <em>Paisaje con figuras</em> (1976 y 1980). Otras obras suyas son <em>El cementerio de los pájaros</em> (1982), <em>Samarkanda</em> (1985), <em>Los bellos durmientes</em> (1994), sobre la juventud sin ideales.</p>



<p>Hasta 1990 no escribió novelas, pero con  <em>El manuscrito carmesí,</em> ganó el Premio Planeta. <em>La pasión turca</em> (1993) y <em>Más allá del jardín </em>(1995) alcanzarían el éxito también. </p>



<p>Entre su poesía se encuentra <em>Enemigo íntimo</em> (1959), <em>11 sonetos de La Zubia</em> (1981), <em>27 sonetos de La Zubia</em> (1987), <em>Poemas cordobeses</em> (1994), <em>Testamento andaluz</em> (1994), <em>Poemas de amor</em> (1997), <em>El poema de Tobías desangelado</em> (2005).</p>



<p>Publicó hasta 1998 artículos para El País Semanal como «Charlas con Troylo», «A los herederos», «A quien conmigo va». También tenía una columna en diario El Mundo bautizada como troneras. Creó la Fundación Antonio Gala para apoyar a escritores jóvenes.<strong> (MIB)</strong></p>
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		<title>Haruki Murakami es el premio Princesa de Asturias de las Letras 2023</title>
		<link>https://lacalle.media/haruki-murakami-es-el-premio-princesa-de-asturias-de-las-letras-2023/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Calle]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 24 May 2023 16:23:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Escritor]]></category>
		<category><![CDATA[Haruki Murakami]]></category>
		<category><![CDATA[Japón]]></category>
		<category><![CDATA[Letras]]></category>
		<category><![CDATA[Premio]]></category>
		<category><![CDATA[Princesa de Asturias]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Quito, 24 may (La Calle).- El escritor japonés Haruki Murakami es el ganador 2023 del premio Princesa de Asturias de las Letras. El galardón se suma a los premios Franz Kafka, el Mundial de Fantasía, el Jerusalén, el Hans Christian Andersen de Literatura. «La singularidad de su literatura, su alcance universal, su capacidad para conciliar [&#8230;]</p>
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<p><strong>Quito, 24 may (La Calle).-</strong> El escritor japonés Haruki Murakami es el ganador 2023 del premio Princesa de Asturias de las Letras. El galardón se suma a los premios Franz Kafka, el Mundial de Fantasía, el Jerusalén, el Hans Christian Andersen de Literatura.</p>



<p>«La singularidad de su literatura, su alcance universal, su capacidad para conciliar la tradición japonesa y el legado de la cultura occidental en una narrativa ambiciosa e innovadora, que ha sabido expresar algunos de los grandes temas y conflictos de nuestro tiempo: la soledad, la incertidumbre existencial, la deshumanización en las grandes ciudades, el terrorismo, pero también el cuidado del cuerpo o la propia reflexión sobre el quehacer creativo», fue el veredicto del jurado.</p>



<p>Su libro más destacado apareció en 1987 fue <em>Tokio Blues</em> (<em>Norwegian Wood</em>), cuyo protagonista aparece moldeado por la nostalgia de esa canción de los Beatles. Allí ya se esbozaban las características de su escritura: la soledad, la incertidumbre existencial, la alienación, los ritos de iniciación, el realismo mágico o las atmósferas oníricas.</p>



<p>Entre sus inspiraciones literarias están:<strong> </strong>Thomas Mann, Scott Fitzgerald, Raymond Carver​, John Irving, Marcel Proust, a quiens también ha traducido al japonés. </p>



<p>Entre sus obras, además de <em>Tokio Blues</em>, están: <em>Escucha la canción del viento </em>(1979), <em>La caza del carnero salvaje</em> (1982), <em>Al sur de la frontera, al oeste del Sol</em> (1992), <em>Crónica del pájaro que da cuerda al mundo </em>(1994), <em>Underground </em>(1997), <em>Kafka en la orilla</em> (2002), <em>1Q84</em> (2009) o <em>La muerte del comendador</em> (2018 y 2019).</p>
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		<title>Fallece el Nobel japonés Kenzaburo Oé a los 88 años</title>
		<link>https://lacalle.media/fallece-el-nobel-japones-kenzaburo-oe-a-los-88-anos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Calle]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 13 Mar 2023 12:23:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Escritor]]></category>
		<category><![CDATA[Japón]]></category>
		<category><![CDATA[Kenzaburo Oé]]></category>
		<category><![CDATA[Nobel de literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Una cuestión personal]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Quito, 13 mar (La Calle).- El escritor japonés Kenzaburo Oé falleció el 3 de marzo a los 88 años. Su editorial Kodansha hizo pública la noticia 10 días después de su deceso. Fue el segundo nipón en ganar el premio Nobel de Literatura en 1994. Nacido en la isla Shikoku, el 31 de enero de [&#8230;]</p>
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<p><strong>Quito, 13 mar (La Calle).-</strong> El escritor japonés Kenzaburo Oé falleció el 3 de marzo a los 88 años. Su editorial Kodansha hizo pública la noticia 10 días después de su deceso. Fue el segundo nipón en ganar el premio Nobel de Literatura en 1994.</p>



<p>Nacido en la isla Shikoku, el 31 de enero de 1935. Oé estudió letras francesas en la Universidad de Tokio, una escritura que influenciaría su trabajo, en especial el existencialista Jean Paul Sartre.</p>



<p>Su primer cuento, <em>The Catch</em>, apareció en 1957. Trata sobre la captura de un piloto estadounidense negro por japoneses en la II Guerra Mundial. Al año siguiente llegó su primero novela <em>Arrancad las semillas, fusilad a los niños</em>. El escritor formó parte de la generación lastimada por los eventos bélicos, entre ellos las bombas atómicas en Iroshima y Nagasaki que dejaron una convicción antibelicista y democrática en el autor.</p>



<p>Una dura prueba que se reflejó en su literatura fue el nacimiento de su hijo Hikari en 1963 con hidrocefalia, más tarde se le diagnosticó autismo. El suceso marcó profundamente a Oé, quien escribió <em>Una cuestión personal</em> (1964) sobre un padre que tiene un hijo con una malformación y que hasta plantea matarlo. En la vida real, Hikari (luz en japonés) se convirtió en un exitoso compositor de música de cámara. Fue su primera novela traducida al español.</p>



<p>En 1994 recibió el Nobel y aunque no se relacionaba con gobiernos de fuera o el propio, consideró que el premio se lo otorgó el pueblo sueco. Fue el segundo escritor japonés en recibir el honor después de Yashunari Kawabata en 1968. En 2017 fue el turno de Kazuo Ishiguro.</p>



<p>Otras de sus obras son: <em>Dinos cómo sobrevivir a nuestra locura</em> (1966), <em>El grito silencioso</em> (1967), <em>Las aguas han invadido mi alma </em>(1973), <em>Cartas a los años de nostalgia</em> (1997), <em>¡Adiós, libros míos! </em>(2012). <strong>(MIB)</strong></p>
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		<title>El escritor Sergio Ramírez acepta la nacionalidad ecuatoriana</title>
		<link>https://lacalle.media/el-escritor-sergio-ramirez-acepta-la-nacionalidad-ecuatoriana/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Calle]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 24 Feb 2023 18:01:37 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[colombiano]]></category>
		<category><![CDATA[ecuatoriano]]></category>
		<category><![CDATA[Escritor]]></category>
		<category><![CDATA[nacionalidad]]></category>
		<category><![CDATA[nicaragüense]]></category>
		<category><![CDATA[Sergio Ramírez]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Quito, 24 Feb (La Calle).- El escritor nicaragüense Sergio Ramírez aceptó, en un llamada telefónica con el presidente Guillermo Lasso, la nacionalidad ecuatoriana tras el despojo de su nacionalidad de origen por el gobierno de Daniel Ortega. «El Ecuador reconoce así su lucha por la libertad, que es la lucha de todo latinoamericano que ame [&#8230;]</p>
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<p><strong>Quito, 24 Feb (La Calle).-</strong> El escritor nicaragüense Sergio Ramírez aceptó, en un llamada telefónica con el presidente Guillermo Lasso, la nacionalidad ecuatoriana tras el despojo de su nacionalidad de origen por el gobierno de Daniel Ortega.</p>



<p>«El Ecuador reconoce así su lucha por la libertad, que es la lucha de todo latinoamericano que ame a su pueblo», le ha dicho el presidente a Ramírez, según un comunicado de la Secretaría de Comunicación. Aunque no hay fecha todavía, han informado que habrá ceremonia de entrega de la nacionalidad.</p>



<p>Sergio Ramírez es abogado político y escritor. Ganador del premio Alfaguara en 1998 y del premio Cervantes en 2017. Entre sus obras se destacan: Margarita, está linda la mar; Castigo divino; La fugitiva o Tongolele no sabía bailar.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Sin nacionalidad nicaragüense</strong></h3>



<p>Ramírez junto con la escritora Gioconda Belli y 93 personas más se vieron despojados de su nacionalidad por una sentencia del Tribunal de Apelaciones de la Circunscripción Managua por «traición a la patria» debido a su oposición pública al gobierno de Ortega.</p>



<p>El escritor no se quedó apátrida ya que desde 2018 tiene la nacionalidad española. El gesto del gobierno ecuatoriano es de tipo simbólico y no es el único país en ofrecer la nacionalidad. Colombia, a través del canciller Álvaro Leyva, también ofreció a Ramírez ser colombiano y también ha aceptado. Las invitaciones abiertas de Chile y Argentina también han resonado los últimos días.</p>



<p>«Nicaragua es lo que soy y todo lo que tengo, y que nunca voy a dejar de ser, ni dejar de tener, mi memoria y mis recuerdos, mi lengua y mi escritura, mi lucha por su libertad por la que he empeñado mi palabra. Mientras más Nicaragua me quitan, más Nicaragua tengo», expresó el novelista tras conocer la decisión de Ortega. <strong>(MIB)</strong></p>
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		<title>Vargas Llosa festeja el ingreso a la Academia Francesa con un ensayo</title>
		<link>https://lacalle.media/vargas-llosa-festeja-el-ingreso-a-la-academia-francesa-con-un-ensayo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Calle]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 28 Jan 2023 21:49:26 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Academia Francesa]]></category>
		<category><![CDATA[ensayo]]></category>
		<category><![CDATA[Escritor]]></category>
		<category><![CDATA[Mario Vargas Llosa]]></category>
		<category><![CDATA[nobel]]></category>
		<category><![CDATA[Un bárbaro en París]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Quito, 28 ene (La Calle). &#8211; El escritor peruano Mario Vargas Llosa tendrá su ceremonia de ingreso a la Academia Francesa el 9 de febrero y para conmemorar el evento se publicará el ensayo Un bárbaro en París. No es un secreto el amor del novelista por la literatura francesa. Él mismo reconoce la influencia [&#8230;]</p>
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<p><strong>Quito, 28 ene (La Calle). &#8211;</strong> El escritor peruano Mario Vargas Llosa tendrá su ceremonia de ingreso a la Academia Francesa el 9 de febrero y para conmemorar el evento se publicará el ensayo<em> Un bárbaro en París</em>.</p>



<p>No es un secreto el amor del novelista por la literatura francesa. Él mismo reconoce la influencia de Victor Hugo, Alexandre Dumas o Gustave Flaubert en su deseo de escribir. El título del ensayo refiere a la sensación de Vargas Llosa de que nunca iba a convertirse en un escritor completo hasta que no pisara París. </p>



<p>«La literatura francesa fue la mejor y sigue siéndolo. La más osada, la más libre, [&#8230;] la que se insubordina a la actualidad, la que regula y administra los sueños de los seres vivos», dice el inicio del ensayo. «Las novelas de Dumas y Flaubert le abrieron la imaginación y lo inclinaron hacia el realismo, y las ideas de Sartre, Camus, Bataille, Aron y Revel le mostraron cómo debía ser un intelectual público», describe Alfaguara. El ensayo se publicará el 23 de febrero y su versión digital ya está disponible. </p>



<p>Además de la Academia Francesa, el escritor peruano-español es miembro de las academias española y peruana de la lengua.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Ingreso a la Academia Francesa</strong></h3>



<p>Fundada por el cardenal Richelieu en el siglo XVII, la Academia francesa se encarga de regular y perfeccionar el francés. Vargas Llosa fue elegido con 18 votos favorables de los 22 miembros. Es el primer premio nobel en formar parte desde la muerte de François Mauriac en 1970.</p>



<p>Tuvo que entrevistarse con el presidente de la República, como dicta la tradición, para recibir el visto bueno. Tomará lugar en el escaño 18 que quedó vacante tras la muerte del filósofo Michel Serres. En la ceremonia, leerá un discurso de elogio para el filósofo. Ahí se convertirá oficialmente en uno de los inmortales. Vargas llosa contó a diario El País que invitó a Juan Carlos I, rey emérito español, al evento.</p>



<p>“Es un gesto de pura simpatía. Yo no tengo relación con el rey, ni hablo con él, ni nos vemos. Los reyes no tienen amigos, tienen súbditos. Por eso digo que, en la medida en que un rey pudiese tenerlos, yo sería uno de ellos. Y como está de capa caída, me acuerdo de él”, expresó.<strong> (MIB)</strong></p>



<p> </p>
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		<title>El pensamiento de Julio Cortázar a 38 años de su partida</title>
		<link>https://lacalle.media/el-pensamiento-de-julio-cortazar-a-38-anos-de-su-partida/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Calle]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 12 Feb 2022 18:07:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Escritor]]></category>
		<category><![CDATA[Frases]]></category>
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		<category><![CDATA[muerte]]></category>
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		<category><![CDATA[Rayuela]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Quito, 12 feb (La Calle).- Julio Cortázar era muy alto. No lo digo solamente por su 1.93 m. de altura. Su espíritu, inventiva e imaginación lo vuelven uno de los escritores más importantes de América Latina. Su estatura podría ser un lugar común para empezar este homenaje, pero siempre ha vivido en mi mente un [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Quito, 12 feb (La Calle).-</strong> Julio Cortázar era muy alto. No lo digo solamente por su 1.93 m. de altura. Su espíritu, inventiva e imaginación lo vuelven uno de los <a href="https://radiolacalle.com/10-frases-de-julio-cortazar-sobre-el-amor-y-la-vida/">escritores</a> más importantes de América Latina. Su estatura podría ser un lugar común para empezar este homenaje, pero siempre ha vivido en mi mente un Julio caminando por París, Madrid, La Habana o Buenos Aires cargando un mundo en sus hombros, en su cabeza. </p>



<p>El mundo de Cortázar es diverso. Su obra abarca los sueños y lo imposible, pero también a los hombres y sus desdichas, sus sentimientos y una búsqueda intensa de un porqué siempre sin resolver. </p>



<p><em>Rayuela</em> (1963) es su obra más importante. También la más conocida. Si le preguntas a alguien si ha leído a Cortázar, probablemente te nombre a esa novela. Es la prueba de la madurez de Cortázar como escritor, que ya tenía un estilo propio, pero lo dejó claro con este escrito. Después vendrían <em>62 Modelo para armar</em> (1968), <em>Libro de Manuel</em> (1973), <em>Todos los fuegos el fuego</em> (1966) u <em>Octaedro</em> (1974). </p>



<p>Podríamos tomar horas y horas para hablar sobre toda su obra, que es inmensa, pero a modo de homenaje, recordaremos las frases de sus libros, esos que hablan por él a 38 de su lamentable <a href="https://www.nytimes.com/es/2019/02/11/espanol/opinion/cortazar-ultima-entrevista-caparros.html">muerte</a>. </p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Frases de Cortázar </strong></h3>



<p>«¿A vos no te pasa que te despertás a veces con la exacta conciencia de que en ese momento empieza una increíble equivocación?» (Rayuela).</p>



<p>«En realidad las cosas verdaderamente difíciles son todo lo que la gente cree poder hacer a cada momento». (El Perseguidor)</p>



<p>«Hacíamos el amor como dos músicos que se juntan para tocar sonatas». (Rayuela)</p>



<p>«Los libros van siendo el único lugar de la casa donde todavía se puede estar tranquilo». (Los Premios)</p>



<p>«Como no sabías disimular me di cuenta en seguida de que para verte como yo quería era necesario empezar por cerrar los ojos», (Rayuela)</p>



<p>“Música, melancólico alimento para los que vivimos de amor”. (Rayuela)</p>



<p>«Era duro renunciar a creer que una flor puede ser bella para la nada; era amargo aceptar que se puede bailar en la oscuridad». (Rayuela)</p>
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		<item>
		<title>Fallece el escritor Fernando Marías a los 63 años</title>
		<link>https://lacalle.media/fallece-el-escritor-fernando-marias-a-los-63-anos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Calle]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 06 Feb 2022 17:24:13 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Escritor]]></category>
		<category><![CDATA[Fallecimiento]]></category>
		<category><![CDATA[Fernando Marías]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Quito, 6 feb (La Calle).- El escritor español Fernando Marías falleció la noche de este sábado a los 63 años a causa de una hepatitis autoinmune, informaron medios españoles. Marías fue novelista, editor, cinéfilo y guionista de cine y televisión. Aunque no se han mencionado mayores detalles de su deceso, medios y críticos de literatura [&#8230;]</p>
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<p><strong>Quito, 6 feb (La Calle).- </strong>El escritor español Fernando Marías falleció la noche de este sábado a los 63 años a causa de una hepatitis autoinmune, informaron <a href="https://www.elespanol.com/el-cultural/letras/20220206/muere-escritor-fernando-marias-anos/648185187_0.html">medios españoles</a>. Marías fue novelista, editor, cinéfilo y guionista de cine y televisión.</p>



<p>Aunque no se han mencionado mayores detalles de su deceso, medios y críticos de literatura se han pronunciado condoliéndose no solo de la muerte del novelista, sino también de la gran pérdida cultural que representa su fallecimiento.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="550" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr">Muere a los 63 años Fernando Marías, el escritor que murió mil veces. Un hombre profundamente culto, generoso, capaz de reinventarse una y otra vez en todos los planos humanos y culturales; un bilbaíno alegre, universal, desprendido y creativo  <a href="https://t.co/U318rYt0Uu">https://t.co/U318rYt0Uu</a> <a href="https://t.co/dU3ebkIqa0">pic.twitter.com/dU3ebkIqa0</a></p>&mdash; El País Cultura (@elpais_cultura) <a href="https://twitter.com/elpais_cultura/status/1490347327030181888?ref_src=twsrc%5Etfw">February 6, 2022</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
</div></figure>



<p>Fernando Marías nació en Bilbao, España, en 1958. Según recoge diario El Mundo, Marías nació en una familia acomodada de Bilbao. En 1975 se mudó a Madrid para estudiar cinematografía. Y a fines de la década de los ochenta inició su recorrido como escritor.</p>



<h4 class="wp-block-heading">Literatura</h4>



<p>El español en su camino como escritor redactó muchas obras que tuvieron varios reconocimientos. Ganó el Premio Nadal 2001 con la <a href="https://radiolacalle.com/?s=literatura">obra</a> <em>El niño de los coroneles</em>. También destacó con <em>La isla del padre</em>, que le otorgó el Premio Biblioteca Breve en 2015. Otro gran texto fue <em>Esta noche moriré o todo el amor y casi toda la muerte</em> (Premio Primavera 2010).</p>



<p>Su publicación <em>La luz prodigiosa</em> fue reconocida con el Premio Barbastro de Novela 2002. Asimismo, <em>Cielo abajo</em>, obra con la que ganó el Premio Anaya 2005 y el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil 2006.</p>



<p>También se encuentra <em>Sara y el librero de Bagdad</em>, que le dio el Premio Gran Angular 2008. Con la novelista Rosa Masip, Marías escribió <em>Al otro lado de la brújula</em> obteniendo el premio Anaya 2021.</p>



<h4 class="wp-block-heading">Guiones, Filmes y Teatro</h4>



<p>Entre sus primeros guiones para televisión figuran los falsos documentales como <em>Páginas ocultas de la historia</em>. Participó como guionista en la película <em>Invasor </em>en 2012. Y en 2020 participó como coautor del guion del cortometraje documental <em>Biografía del cadáver de una mujer</em> de Mabel Lozano. Fue ganador del Goya 2021 en esa categoría, reza el medio El Español.</p>



<p>También fue productor de propuestas teatrales como <em>Esta noche moriremos y esto era todo</em>, propuesta que incluía monólogos y encuentros con el público. En 2016 colabora con un proyecto teatral denominado <em>Versex</em>, que lleva a escena relatos, poesía y sexo.</p>



<p>Por otro lado, según reseña El Cultural, también impulsó el proyecto de literatura fantástica <em>Hijos de Mary Shelley</em>, que consistía en una plataforma de literatura, música, performance y monólogos teatrales.</p>
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		<title>10 frases ingeniosas de Mark Twain para la vida diaria</title>
		<link>https://lacalle.media/10-frases-ingeniosas-de-mark-twain-para-la-vida-diaria/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Calle]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 30 Nov 2021 13:49:57 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Efemérides]]></category>
		<category><![CDATA[Escritor]]></category>
		<category><![CDATA[estadounidense]]></category>
		<category><![CDATA[Ingenio]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Quito, 30 Nov (La Calle).- A muchos no les sonará el nombre de Samuel Langhorne Clemens , nacido en Missouri el 30 de noviembre de 1835, pero cuando decimos Mark Twain, algunos recordarán con nostalgia Las aventuras de Tom Sawyer o su secuela Las aventuras de Huckleberry Finn. William Faulkner lo bautizó como «el padre [&#8230;]</p>
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<p><strong>Quito, 30 Nov (La Calle).- </strong>A muchos no les sonará el nombre de Samuel Langhorne Clemens , nacido en Missouri el 30 de noviembre de 1835, pero cuando decimos Mark Twain, algunos recordarán con nostalgia Las aventuras de Tom Sawyer o su secuela Las aventuras de Huckleberry Finn. William Faulkner lo bautizó como «el padre de la literatura moderna» y es que su obra influyó en muchos autores y lectores estadounidenses y de otros países. El príncipe y el mendigo o Un yanki en la corte del Rey Arturo son maravillosos aportes a la literatura.</p>



<p>Dueño de un humor ingenioso, Twain echó mano del sarcasmo para dejarnos frases que después de leerlas nos dejarán pensando. Aquí te presentamos 10 de ellas.</p>



<p>1.- Vivamos de manera que cuando muramos, incluso el enterrador se arrepienta.</p>



<p>2.- Es más fácil engañar a la gente que convencerlos de que han sido engañados.</p>



<p>3.- Nadie se desembaraza de un hábito o de un vicio tirándolo de una vez por la ventana; hay que sacarlo por la escalera, peldaño a peldaño.</p>



<p>4.- Los dos días más importantes de nuestras vidas son el día en el que nacemos y el día en el que descubrimos por qué lo hicimos.</p>



<p>5.- Es mejor tener la boca cerrada y parecer estúpido que abrirla y disipar la duda.</p>



<p>6.- El cielo se gana por favores. Si fuera por méritos, usted se quedaría afuera y su perro entraría.</p>



<p>7.- Aléjate de la gente que trata de empequeñecer tus ambiciones. La gente pequeña siempre hace eso.</p>



<p>8.- Nunca permití que la escuela entorpeciese mi educación.</p>



<p>9.- ¿Por qué nos alegramos en las bodas y lloramos en los funerales? Porque no somos la persona involucrada.</p>



<p>10.- Quien no lee, no tiene ninguna ventaja sobre quien no sabe leer.</p>
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		<title>Mario Vargas Llosa es el primer latinoamericano en la Academia Francesa</title>
		<link>https://lacalle.media/mario-vargas-llosa-es-el-primer-latinoamericano-en-la-academia-francesa/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Calle]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 25 Nov 2021 20:44:05 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Academia Francesa]]></category>
		<category><![CDATA[Escritor]]></category>
		<category><![CDATA[Mario Vargas Llosa]]></category>
		<category><![CDATA[Perú]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Quito, 25 nov (La Calle). &#8211; El escritor hispano-peruano y premio nobel de literatura 2010, Mario Vargas Llosa, es el nuevo miembro de la Academia Francesa. Vargas Llosa es el primer miembro que no ha publicado un libro en francés con esta distinción. Tras 18 de 22 votos, el escritor es el miembro 18 de [&#8230;]</p>
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<p><strong>Quito, 25 nov (La Calle). &#8211;</strong> El escritor hispano-peruano y premio nobel de literatura 2010, Mario Vargas Llosa, es el nuevo miembro de la Academia Francesa. Vargas Llosa es el primer miembro que no ha publicado un libro en francés con esta distinción.</p>



<p>Tras 18 de 22 votos, el escritor es el miembro 18 de esta institución fundada en el siglo XIII por el cardenal Richelieu y cuyas tradiciones para el ingreso se han mantenido innamovibles.</p>



<p>El siguiente paso para que la elección sea válida es la aprobación del llamado protector: el presidente de la República, en una audiencia al nuevo académico. Después de recibir la aprobación de Emmanuel Macron, Vargas Llosa ya podrá ser “instalado”, es decir, tomar posesión del escaño 18, en una ceremonia privada y en círculo reducido.</p>



<p>&nbsp;El proceso concluirá un tiempo después en una ceremonia pública en la que todos los académicos, incluido el nuevo, asistirán con su traje verde y su espada según la tradición instaurada bajo el Primer Imperio y en la que el nuevo Inmortal leerá un elogio a su antecesor en el escaño, en este caso el filósofo Michel Serres, fallecido en 2019.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Los méritos</strong></h3>



<p>Mario Vargas Llosa es el último sobreviviente del período literario llamado boom literario. Entre sus obras se cuentan los libros de cuento: Los jefes (1959) y Los cachorros (1967). Su producción de novelas es más amplia: La ciudad y los perros (1963), La casa verde (1966), Conversación en La Catedral (1969), Pantaleón y las visitadoras (1973), La Fiesta del Chivo (2000), El Sueño del Celta (2010).</p>



<p>También ha escrito grandes libros de ensayo: García Márquez: historia de deicidio (1971), Historia secreta de una novela (1971), Cartas a un joven novelista (1990), Medio siglo con Borges (2020). &nbsp;</p>
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		<title>Entre violines, el gobierno condecora al Nobel &#124; Audio</title>
		<link>https://lacalle.media/bajo-la-sombra-neoliberal-lasso-condecora-al-nobel-audio/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Calle]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 27 Sep 2021 22:47:51 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Condecoración]]></category>
		<category><![CDATA[Escritor]]></category>
		<category><![CDATA[gobierno]]></category>
		<category><![CDATA[Guillermo Lasso]]></category>
		<category><![CDATA[Mario Vargas Llosa]]></category>
		<category><![CDATA[Nobel de literatura]]></category>
		<category><![CDATA[político]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Quito, 27 Sept (La Calle).- La música clásica se escuchaba hasta el primer piso del Palacio. Habían traído a la vida al piano de cola del Palacio. El mismo que suele estar cerca del oratorio en el comedor de Carondelet. . La melodía de un violín también estaba presente. Para el gobierno actual, la ocasión [&#8230;]</p>
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<p><strong>Quito, 27 Sept (La Calle).- </strong>La música clásica se escuchaba hasta el primer piso del Palacio. Habían traído a la vida al piano de cola del Palacio. El mismo que suele estar cerca del oratorio en el comedor de Carondelet. .</p>



<p>La melodía de un violín también estaba presente. Para el gobierno actual, la ocasión lo ameritaba, no siempre tenías a un premio Nobel en el país, uno que incluso comparte tu ideología.</p>



<p>Una vez dentro del Salón de los presidentes, ya esperaban los ministros de Estado. El de Deporte, Sebastián Palacios, lleva uno de los libros del Nobel en la mano. Otro de los funcionarios todavía llevaba un ejemplar dentro de la funda de Mr. Books. Después del autógrafo ¿recuperarán un espacio en el estante? Y más importante ¿volverán a salir?</p>



<p>Treinta y seis minutos después seguíamos esperando. El escritor peruano y el presidente Lasso saludaban desde el balcón a los ciudadanos en la Plaza Grande ¿sabrán ellos quién era ese hombre canoso que les movía la mano desde lo alto del palacio?</p>



<p>A las 16:48, Mario Vargas Llosa entra al Salón Amarillo con el apoyo de su bastón.</p>



<p>El Gobierno entregó al escritor la Orden Nacional al Mérito en el Grado de Gran Cruz por sus seis décadas de trabajo en la literatura. Para nadie es extraño que condecoren al escritor peruano, Nobel de Literatura de 2010.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Querido Mario</strong></h3>



<p>El presidente (o sus discurseros, no lo sé) recordaron la muerte de dos escritores ecuatorianos. Ambos nunca tuvieron una Orden Nacional al Mérito. Tal vez porque como dice Lasso, ellos no eran liberales como Mario.</p>



<p>De allí si, se refirió a las ideas políticas, el eje de la amistad con el Nobel latinoamericano.</p>



<p>«Entré en la política con un camino muy claro: defender la libertad. En el camino me encontré con Mario [&#8230;] Mario empezó su carrera con el idealismo político que caracteriza a cada joven, él siempre se ha mantenido joven. [&#8230;] Para practicar estos valores hace falta ser un liberal. Si su obra es grande es porque es un liberal».</p>



<p>Recriminó a la izquierda tomarse la bandera de los intelectuales y reprochó los ataques en contra de Vargas Llosa en «gobiernos anteriores».</p>



<p>«No es coincidencia que esté del lado correcto de la civilización humana [&#8230;] Ser liberal en América Latina es un acto de rebeldía. En la trinchera de las ideas siempre sentí el apoyo de Mario», precisó. Mario lo escuchaba con atención, apoyado en su bastón.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>El comunismo</strong></h3>



<p>«El comunismo murió. El socialismo ya no existe». Además del agradecimiento, la disertación de Vargas Llosa versó en la crítica a los sistemas de gobierno de Cuba, Venezuela, China, Rusia y Nicaragua.</p>



<figure class="wp-block-audio"><audio controls src="https://radiolacalle.com/wp-content/uploads/2021/09/Mario-Vargas-Llosa-discurso-1.mp3"></audio><figcaption>Discurso de Mario Vargas Llosa (primera parte)</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-audio"><audio controls src="https://radiolacalle.com/wp-content/uploads/2021/09/Mario-Vargas-Llosa-discurso-2.mp3"></audio><figcaption>Discurso de Mario Vargas Llosa (segunda parte)</figcaption></figure>



<p>Después de recibir la gran cruz y acompañado de Lasso fueron a su despacho. Los violines volvieron a sonar.</p>
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		<title>Falleció Eliécer Cárdenas, uno de los hijos pródigos de Cuenca</title>
		<link>https://lacalle.media/fallecio-eliecer-cardenas-uno-de-los-hijos-prodigos-de-cuenca/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Calle]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 26 Sep 2021 17:33:50 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Cuenca]]></category>
		<category><![CDATA[Eliécer Cárdenas]]></category>
		<category><![CDATA[Escritor]]></category>
		<category><![CDATA[periodista]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Quito, 26 sept (La Calle). – El periodista y escritor ecuatoriano, Eliécer Cárdenas, falleció este domingo, confirmó un grupo de sus amigos cercanos. Nacido en Cañar, Cuenca lo adoptó como un ciudadano más. Segundo de nueve hermanos, sus padres fueron Arturo Cárdenas y Soledad Espinoza. Ésta última fue quien le inculcó el amor por las [&#8230;]</p>
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<p><strong>Quito, 26 sept (La Calle). – </strong>El periodista y <a href="https://radiolacalle.com/adios-a-velasco-mackenzie-la-pluma-inmortal-del-tropico/">escritor</a> ecuatoriano, Eliécer Cárdenas, falleció este domingo, confirmó un grupo de sus amigos cercanos. Nacido en Cañar, Cuenca lo adoptó como un ciudadano más.</p>



<p>Segundo de nueve hermanos, sus padres fueron Arturo Cárdenas y Soledad Espinoza. Ésta última fue quien le inculcó el amor por las letras, le regalaba libros. Cárdenas empezó a leer cuentos y poesía infantil. Empezó a escribir relatos cortos a la edad de 15 años. Su primer cuento, <em>Hoy al general</em>, apareció en 1971. Estudió Jurisprudencia en la Universidad Central del Ecuador.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Obra</strong></h3>



<p>Eliécer Cárdenas publicó 13 novelas y cinco libros de cuentos. También fungió como periodista y articulista en Diario El Tiempo. Actualmente tenía una columna en diario El Mercurio. Escribió una obra de teatro, <em>Morir en Vilcabamba</em>, con la que ganó el premio Aurelio Espinoza Pólit en 1987. En el 2004 recibió el premio Joaquín Gallegos Lara.</p>



<p>Su obra cumbre fue <em>Polvo y Ceniza</em>, publicada en 1979 y considerada una de las grandes novelas ecuatorianas. El Concejo cantonal de Cuenca lo nombró en 2014 como cronista de la ciudad, además fue director de la biblioteca municipal de esta ciudad.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Reacciones</strong></h3>



<p>La Academia Ecuatoriana de la Lengua se pronunció ante el fallecimiento de Cárdenas que era miembro de esta institución.</p>



<p>“La Academia Ecuatoriana de la Lengua, ante el fallecimiento de don Eliécer Cárdenas, miembro correspondiente, lamenta su irreparable pérdida y presenta a sus familiares y deudos la más sentida condolencia, en solidaridad con su dolor”, expresó en un tuit.</p>



<p>El exgobernador del Azuay y ministro de Inclusión Social, Esteban Bernal, también expresó sus condolencias. “Ha fallecido Eliecer Cardenas, un hombre admirable; preclaro escritor cuencano. Lo conocí, lo traté, lo valoré siempre. Que Dios le guarde en gloria. Me queda los pasajes de Polvo y Ceniza. Hasta siempre”.</p>
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		<title>10 frases de Jorge Luis Borges sobre libros, amistad y amor</title>
		<link>https://lacalle.media/10-frases-de-jorge-luis-borges-sobre-libros-amistad-y-amor/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Calle]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 24 Aug 2021 16:42:56 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Efemérides]]></category>
		<category><![CDATA[Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[Escritor]]></category>
		<category><![CDATA[Frases]]></category>
		<category><![CDATA[Jorge Luis Borges]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Quito, 24 ago (La Calle).- Un día como hoy, pero de 1899 nacía en la Argentina uno de los escritores más importantes de la literatura universal, Jorge Luis Borges. El autor de El Aleph o Ficciones era también un entusiasta lector y amante de las vanguardias, de joven exploró el ultraísmo. También era un eterno [&#8230;]</p>
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]]></description>
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<p><strong>Quito, 24 ago (La Calle).- </strong>Un día como hoy, pero de 1899 nacía en la Argentina uno de los escritores más importantes de la literatura universal, Jorge Luis Borges.</p>



<p>El autor de El Aleph o Ficciones era también un entusiasta lector y amante de las vanguardias, de joven exploró el ultraísmo. También era un eterno estudioso de la literatura inglesa. Solo tenía 9 años cuando tradujo El príncipe feliz» de Oscar Wilde.</p>



<p>A continuación 10 frases de este gran escritor y excelente lector.</p>



<p>&nbsp;1.- «Dos personas me han hecho la misma pregunta: ¿para qué sirve la poesía? Y yo les he dicho: bueno, ¿para qué sirve la muerte? ¿para qué sirve el sabor del café? ¿para qué sirve el universo? ¿para qué sirvo yo? ¿para qué servimos? Qué cosa más rara que se pregunte eso, ¿no?».</p>



<p>2.- «Me gustaría ser otro escritor que no fuera Jorge Luis Borges. A mí no me gusta lo que escribo; si yo fuera más prudente, leería más y no cometería la imprudencia de escribir».</p>



<p>3.- &nbsp;«De todos los instrumentos del hombre, el más asombroso es, sin duda, el libro. Los demás son extensiones de su cuerpo. El microscopio, el telescopio, son extensiones de su vista; el teléfono es extensión de la voz; luego tenemos el arado y la espada, extensiones del brazo. Pero el libro es otra cosa: el libro es una extensión de la memoria y la imaginación.»</p>



<p>4. &#8211; «He pensado alguna vez que, quizás una persona que esté enamorada vea a la otra como Dios la ve, es decir, la ve del mejor modo posible.&nbsp;Uno está enamorado cuando se da cuenta de que la otra persona es única.»&nbsp;</p>



<p>5. &#8211; «Yo no hablo de venganzas ni perdones, el olvido es la única venganza y el único perdón.»</p>



<p>6.- &nbsp;«La amistad no necesita frecuencia, el amor sí, pero la amistad no».</p>



<p>7.- «No creo que las ideas sean importantes. Un escritor debería ser juzgado por el placer que da. Y por las emociones que provoca».</p>



<p>8.- “Si de algo soy rico es de perplejidades, y no de certezas”.</p>



<p>9.- «Comprendí que el trabajo del poeta no estaba en la poesía; estaba en la invención de razones para que la poesía fuese admirable<em>«.-El Aleph.</em></p>



<p>10. &#8211; &nbsp;«Somos nuestra memoria, somos ese quimérico museo de formas inconstantes, ese montón de espejos rotos.»</p>
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		<item>
		<title>El escritor John Le Carré fallece a los 89 años</title>
		<link>https://lacalle.media/escritor-john-le-carre-fallece-89-anos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Calle]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 14 Dec 2020 14:41:07 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Escritor]]></category>
		<category><![CDATA[espías]]></category>
		<category><![CDATA[John Le Carré]]></category>
		<category><![CDATA[Novela]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El escritor británico y maestro del género de espionaje, John Le Carré falleció este domingo a los 89 años.</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Quito, 13 dic (La Calle).-</strong> El escritor británico y maestro del género de espionaje, John Le Carré falleció este domingo a los 89 años en un hospital de Cornualles, donde tenía su residencia, tras una corta enfermedad. Así lo informó la agencia literaria Curtis Brown.</p>



<p>«Con gran tristeza debo compartir la noticia de que David Cornwall, conocido por el mundo como John le Carré, falleció el sábado por la noche en Cornwall después de una corta enfermedad (no relacionada con COVID-19). Tenía 89 años», dijo el CEO de Curtis Brown, Jonny Geller.</p>



<h4 class="wp-block-heading">En el servicio de inteligencia</h4>



<p>Su vida, al igual que sus obras, fue de lo más interesante. El Servicio de Inteligencia Exterior Británico lo reclutó cuando daba clases en el colegio privado de Eton, cuna del poder conservador en el Reino Unido. David Cornwell (su verdadero nombre) captaba, instruía y enseñaba a espías del otro lado de la cortina de acero a Occidente. Allí empezó a escribir y adoptó su famoso seudónimo.</p>



<p>Su primera novela se llamó <em>Llamada para el muerto</em> e introdujo a uno de sus más famosos personajes George Smiley. Metódico, inteligente, anodino en su vestimenta y en su fisionomía, en constante batalla contra su rival el agente soviético Karla.</p>



<p><em>El espía que surgió del frío, El topo, El honorable colegial o La gente de Smiley </em>son parte de las obras que lo catapultaron como un maestro indiscutible del género de espionaje, popular en los años sesenta y setenta.</p>



<p><em>La Casa Rusia, El jardinero fiel o Un traidor entre los nuestros </em>aparecieron durante los años después de la caída del muro de Berlín y el fin de la Guerra Fría, que demostraron su capacidad de producción literaria. En 2016, publicó su libro de memorias <em>Volar en Círculos</em>.</p>



<p>Vivió sus últimos 20 años en Cornualles, mientras escribía. Horrorizado por la Guerra de Irak y las noticias falsas sobre ella, acotó la siguiente frase “Las mentiras que se han difundido son tantas y tan persistentes que puede sostenerse en estos momentos que la ficción es el único modo de contar la verdad”.</p>
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