<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>infamia archivos &#8212; La Calle</title>
	<atom:link href="https://lacalle.media/tag/infamia/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://lacalle.media/tag/infamia/</link>
	<description>En la dirección correcta</description>
	<lastBuildDate>Sat, 17 Apr 2021 16:17:31 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.7.4</generator>

<image>
	<url>https://lacalle.media/wp-content/uploads/2025/01/cropped-iso-redes-cuadrado-32x32.jpg</url>
	<title>infamia archivos &#8212; La Calle</title>
	<link>https://lacalle.media/tag/infamia/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Infamia tras infamia (opinión)</title>
		<link>https://lacalle.media/infamia-tras-infamia-opinion/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Calle]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 17 Apr 2021 16:17:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[gobierno]]></category>
		<category><![CDATA[infamia]]></category>
		<category><![CDATA[Vacunas Covid 19]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lacalle.media/?p=36114</guid>

					<description><![CDATA[<p>Por: Alexis Ponce Durante el imperdonable caos del 7 de abril en Quito y Ecuador durante la fallida vacunación gubernamental en que hicieron esperar, hasta 8 y 10 horas a miles de adultos mayores, para finalmente no darles vacuna alguna en ese día («Día Mundial de la Salud») o recibirla muy pocos en la noche, [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://lacalle.media/infamia-tras-infamia-opinion/">Infamia tras infamia (opinión)</a> se publicó primero en <a href="https://lacalle.media">La Calle</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Por: Alexis Ponce</strong></p>



<p>Durante el imperdonable caos del <em>7 de abril</em> en Quito y Ecuador durante la fallida vacunación gubernamental en que hicieron esperar, hasta 8 y 10 horas a miles de adultos mayores, para finalmente no darles vacuna alguna en ese día («Día Mundial de la Salud») o recibirla muy pocos en la noche, a oscuras, con linternas, bajo el riesgo de contagios por el tercermundismo demostrado, debido a las peleas intestinas, al peor estilo oligárquico por la hegemonía inter-burguesa, de los distintos grupos de poder del saliente régimen de Moreno; el saliente (obligado a renunciar) ministro de salud y médico Mauro Falconí, hizo las gravísimas denuncias constantes en el <a href="https://www.elcomercio.com/actualidad/mauro-falconi-salud-vacunacion-renuncia.html?fbclid=IwAR3IbstcqM7urKNot8lqwhSQGCAIo6ifICJDkxOm087KSxoyAyTB7y0W85g">link anexo de Diario El Comercio</a> al momento de ser defenestrado por orden de Boltaire Moreno.</p>



<p>Son tan espantosas y graves las denuncias que hace; que si hubiese una sociedad menos catatónica y corrompida que ésta, o un Legislativo menos calculador y desprestigiado, o una Fiscal General independiente del Ejecutivo, debieron exigir al día siguiente la investigación procesal ya, sino de Moreno, de las tres mujeres de los grupos de poder intestinos que refiere Falconí el ministro-fusible que apenas duró 19 días en el cargo en reemplazo de otro que había durado 20 días. </p>



<p>Esas tres personas puestas en evidencia por el ministro y el Diario, son: la Vicepdta. María Alexandra Muñoz que por orden de Moreno jefea el fracasado y elitista proceso de vacunas sin ser científica ni médica sino numeraria del Opus-Dei (la élite social aldeana) y una política ligada a la ministra de gobierno defenestrada por el Legislativo y ausente del país María Paula Romo; la sra. Martha Moncayo Gerente del CNT, a quien Falconí acusa de haber metido mano en nombre de la política coyuntural (elecciones) en decisiones técnicas, sin ser científica ni médica; y una sra. María Gloria Alarcón, empresaria, presidenta de la oligárquica Cámara de Comercio de Guayaquil, no científica ni médica, que comanda la oscura <em>«Alianza Público-Privada»</em>, el ente que realmente manda en el infame proceso VIP de vacunaciones, desorganizado, corrupto, desatinado, darwinista y nada transparente.</p>



<p>En la entrevista queda claro (no para todos por infortunio, sino para un lector con más de un dedo de frente) que gobierna, más simbólicamente que nada, un pelele rodeado de tiburones y tiburonas que deciden la vida y la muerte de millones de personas.</p>



<p>Sobre el hasta hoy secreto listado VIP de vacunados cercanos al régimen de Moreno, listado que ya pocos recuerdan, el ex ministro Falconí cita que nunca lo vio, es decir no le dejaron ni ver eso. Ni siquiera él de ministro pudo obtenerlo (porque como el país ya lo olvidó: se lo llevó, para custodia y tapadera más que otra cosa, la todopoderosa Fiscal general mimada por las oligarquías y los grandes mass media, horas antes de renunciar Farfán, el otro previo ministro de salud, de otro grupo privado de poder, que duró igual 20 días en plena pandemia).</p>



<p>¿Por qué no hay en esta aldea (¡como en otras naciones sí!) una sola cabeza colectiva pensante y actuante: un solo ente ESTATAL dirigiendo todo: pandemia, vacunas, respiradores, UCIs, cubrebocas, PCRs? Porque no les conviene a los miserables intereses VIP y los cálculos políticos innombrables, a los distintos tipos de ganancias y micro-hegemonías parroquiales que controlan ¡en pandemia! cosas que dan muchísima ganancia privada, mientras un régimen opaco, mediocre y corrupto, se acaba dejando abierto el camino al siguiente régimen para continuar el eje central de Boltaire y sus escualos: El sector privado tomado la Salud Pública.</p>



<p>Un día se sabrá por qué canallescos motivos Boltaire Moreno entregó este sector tan crucial a buitres de grupos empresariales privados y de poder para que se tomen cada ministerio y hagan lo que les dá la gana cumpliendo agendas aún no indagadas.</p>



<p>Y lo que más indigna es la total naturalización de la podredumbre, la indigna pasividad, la ignorante aprobación de tanta miseria humana por parte de la gente nacida en un país que no se merecía ésto. Indignan la cruel indiferencia, el silencio, el miedo y el metro cuadrado de confort de los ciudadanos a los que no les importa ni los más de 40 mil muertos «inusuales» ni la suerte (de genocidio) que permitieron con su atroz abulia, la condena a la muerte y al dolor inerme de Los Más Vulnerables.</p>



<p>Es infame el nivel de degradación de un pueblo para permitir ésto (léase el link completo).</p>



<p>Mientras por fin tuve tiempo para leer por vez primera ese link y me pongo a escribir ésto, hoy 16 de abril, cuando los tiburones alardean que todo va bien en la vacunación; hoy, este día, negaron los de esta Hidra gubernamental compuesta por varias cabezas fuenteovejuneras: CNT, MSP, Vicepdcia., Pdcia, COE, etc., la vacuna a mi tío H.B., siendo adulto mayor y acompañando a su esposa, desde hace 40 años, mi tía B.M. que logró vacunarse solita. Recordé el reciente y no publicitado caso del colegio Benalcázar donde vacunaron adultos de 40 años sin estar registrados en nombre de que según ellos «había ausentismo de ancianos».</p>



<p>Anexo en audio: una voz femenina sufriente y familiar vulnerable que denuncia la desidia social mientras mueren los más vulnerables (16.04.2021)</p>



<figure class="wp-block-audio"><audio controls src="https://radiolacalle.com/wp-content/uploads/2021/04/AUD-20210417-WA0007.mp3"></audio></figure>



<p>Posdata: me acaba de llamar una familiar para decirme que mi tía Liliana Guerrero de Ponce (cuyo caso denuncié junto al de su esposo mi tío paterno) está ya muy mal. En la clínica colonial, que tiene derivación con el IESS. Esto está pasando en lo cotidiano mientras la gente se traga espejismos baratos. Tanta abulia, tanto clasismo, tanta cobardía, tanta soberbia, tanta apatía y tanto egoísmo social, o generan un ético sentido de la vergüenza y la indignación, o generan un cinismo incurable.</p>
<p>La entrada <a href="https://lacalle.media/infamia-tras-infamia-opinion/">Infamia tras infamia (opinión)</a> se publicó primero en <a href="https://lacalle.media">La Calle</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		<enclosure url="https://radiolacalle.com/wp-content/uploads/2021/04/AUD-20210417-WA0007.mp3" length="1361109" type="audio/mpeg" />

			</item>
		<item>
		<title>La infamia en tres actos (opinión)</title>
		<link>https://lacalle.media/la-infamia-en-acto-actos-opinion-omar-jaen-lynch/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Calle]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 01 Nov 2020 06:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[infamia]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Carlos Zevallos]]></category>
		<category><![CDATA[médicos]]></category>
		<category><![CDATA[Salud]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lacalle.media/?p=23294</guid>

					<description><![CDATA[<p> No más actos de infamia. Tampoco insultos a quienes arriesgan su vida en los hospitales. No más agravios al pueblo que muere en silencio.</p>
<p>La entrada <a href="https://lacalle.media/la-infamia-en-acto-actos-opinion-omar-jaen-lynch/">La infamia en tres actos (opinión)</a> se publicó primero en <a href="https://lacalle.media">La Calle</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Por Omar Jaén Lynch</strong> <strong>/ <a href="https://twitter.com/Kelme_boy?s=20">@kelme_boy</a></strong></p>



<p><strong>Periodista y docente universitario</strong></p>



<p>Recuerdo tanto ese sábado 21 de marzo. El Gobierno nacional anunciaba que Juan Carlos Zevallos asumía la cartera de Salud tras la renuncia de Catalina Andramuño. Mientras la muerte rondaba en el país, sobre todo en Guayaquil, el régimen se deshacía de una carga política, de una figura que se fue pateando al perro. </p>



<p>Para refrescar la memoria, Andramuño dimitió con una carta en la que revelaba que Richard Martínez, ministro de Finanzas y mandamás de la política económica, no había cumplido con las asignaciones correspondientes para enfrentar la pandemia. En buen romance, no se daba la plata para dotar a nuestros médicos, enfermeras y camilleros de las mascarillas y trajes para tratar a pacientes con Covid-19.</p>



<p>Como era de esperarse, tras la carta de Andramuño, las cachiporreras pagas del Gobierno en redes sociales y el coro mediático minimizaron la denuncia hecha por la exministra y no escatimaron en halagos para el nuevo funcionario. Y, en honor a la verdad, la hoja de vida de Zevallos daba esperanzas de tener una mejor respuesta ante la tragedia que avanzaba como tsunami. Pero todo fue una ilusión.</p>



<h4 class="wp-block-heading"><strong>Primer acto</strong></h4>



<p>Zevallos, en una de las cadenas nacionales que emitía el Gobierno por la emergencia, apenas dos días después de su posesión lanzó su primera mentira. El ministro afirmaba que llegarían al país 200 mil pruebas de Covid-19 entre el 23 y el 29 de marzo.</p>



<figure class="wp-block-embed-twitter wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="550" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr">El actual ministro de Salud, Juan Carlos Zevallos, dio a conocer que dentro de las 200 mil pruebas que llegarán en esta semana, están las pruebas rápidas <a href="https://t.co/Ivj1ijQUl8">pic.twitter.com/Ivj1ijQUl8</a></p>&mdash; Diario Opinión (@diariopinion) <a href="https://twitter.com/diariopinion/status/1242151218945888258?ref_src=twsrc%5Etfw">March 23, 2020</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
</div></figure>



<p>Había dos objetivos para esa promesa. El primero, aplacar las críticas por la falta de reacción ante el contagio exponencial que abatía al Ecuador por esos días. Se ofrecían esas pruebas para distribuirlas en Quito y Guayaquil y con eso desarrollar planes de contención. Ni lo uno, ni lo otro.</p>



<p>El segundo objetivo fue político. Andramuño, desbordada por la crisis, días antes de su renuncia había prometido que iban a llegar al país 2 millones de pruebas. Sí, suena a disparate, suena a demagogia en plena pandemia, pero nadie, absolutamente nadie en el Gobierno salió al paso a explicar cómo sería el proceso, si llegarían en partes, en varios meses. Ni el fotogénico Otto Sonnenholzner ni la omnipresente María Paula Romo dijeron algo.</p>



<p>Lo cierto es que en el peor momento de la crisis (las dos últimas semanas de marzo y las dos primeras de abril) nunca llegaron las pruebas. Recién a mediados de mayo empezaron a caer a cuentagotas. Zevallos, recién estrenado, le incumplió al país. Una omisión que -en ese momento- costó la vida de más de 10 mil personas, solo en Guayaquil.</p>



<h4 class="wp-block-heading"><strong>Segundo acto</strong></h4>



<p>El pasado 19 de junio, la Asamblea Nacional aprobó la denominada “Ley de Apoyo Humanitaria” que, entre otros temas, contemplaba una suerte de reconocimiento a los servidores de la salud que estuvieron en primera línea durante el peor pico de la pandemia.</p>



<p>El artículo 25 de la normativa establece como excepción, y por esta ocasión, que los trabajadores y profesionales de la salud que hayan trabajado durante la emergencia sanitaria con un contrato ocasional o nombramiento provisional en cualquier cargo, en algún centro de atención sanitaria de la Red Integral Pública de Salud (RIPS) y sus respectivas redes complementarias, previo concurso de méritos y oposición, se los declarará ganadores del respectivo concurso público y, en consecuencia, se procederá con el otorgamiento inmediato del nombramiento definitivo.</p>



<p>Sin embargo, y a pesar de estar estipulado en la ley, el Gobierno no cumple con los servidores de salud. Peor aún, el propio Zevallos ha salido en medios de comunicación a realizar contorsiones para eludir la responsabilidad de contratar a ese personal. Y eso que fue el mismo régimen el que envió el proyecto al Parlamento.</p>



<p>Quizás el momento más repugnante fue cuando la Policía Nacional, a cargo de María Paula Romo, trató como delincuentes a los médicos posgradistas que exigían sus derechos. Los policías repartieron gases lacrimógenos -habrá que ver si estaban caducados- y tolete. Luego vendrían unas disculpas a regañadientes de encargado policial en la capital, pero ni una palabra por parte de Romo o de Zevallos. Primero héroes, luego gaseados en las calles.</p>



<h4 class="wp-block-heading"><strong>Tercer acto</strong></h4>



<p>“El personal sanitario que fue contagiado (por el coronavirus) y que murió, no contrajo el virus en los hospitales sino en el ámbito social y el personal mismo llevó la enfermedad a los hospitales, obviamente sin mala intención, pero en total desconocimiento de cuáles eran las normas para protegerse». Más que conocidas las últimas declaraciones de Zevallos. No es la primera vez, ya en abril pasado había afirmado algo similar para un medio internacional.</p>



<p>&nbsp;El miércoles 28 de octubre, flanqueado junto a Juan Sebastián Roldán y Jorge Wated, el Ministro de Salud no corrigió su afirmación, al contario, la sostuvo y aseguró que lo “descontextualizaron” con “fines electoreros” (SIC). Luego remató publicando en sus redes sociales, las ‘verdaderas’ declaraciones dadas a TC Televisión. Más ridículo. Con esa, ‘aclaración’ solo se embarró más.</p>



<p>Señor Zevallos, demuestre al país que fue el personal médico el que llevó el virus a los hospitales. Y hágalo de un manera académica, científica, propia de su formación profesional. Si no tiene cómo sustentar su afirmación, baje la soberbia y pida perdón a sus colegas y a las familias de doctores, enfermeras, camilleros, auxiliares, posgradistas, conductores de ambulancias que murieron o que padecieron/padecen Covid-19.</p>



<p>Le pido que se disculpe, porque dudo que tenga el decoro de renunciar. No queremos más actos infames. Tampoco más insultos a quienes arriesgan su vida en los hospitales. No queremos más agravios a un pueblo que muere en silencio.</p>



<p><a href="https://radiolacalle.com/?s=opini%C3%B3n">Descubre más artículos de opinión.</a></p>
<p>La entrada <a href="https://lacalle.media/la-infamia-en-acto-actos-opinion-omar-jaen-lynch/">La infamia en tres actos (opinión)</a> se publicó primero en <a href="https://lacalle.media">La Calle</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
