<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>libertarios archivos &#8212; La Calle</title>
	<atom:link href="https://lacalle.media/tag/libertarios/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://lacalle.media/tag/libertarios/</link>
	<description>En la dirección correcta</description>
	<lastBuildDate>Tue, 02 Apr 2024 00:53:03 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.7.4</generator>

<image>
	<url>https://lacalle.media/wp-content/uploads/2025/01/cropped-iso-redes-cuadrado-32x32.jpg</url>
	<title>libertarios archivos &#8212; La Calle</title>
	<link>https://lacalle.media/tag/libertarios/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Los libertarios, los «buenos» y los marxistas &#124; Opinión</title>
		<link>https://lacalle.media/los-libertarios-los-buenos-y-los-marxistas-opinion/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Calle]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 02 Apr 2024 00:53:02 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[anticomunistas]]></category>
		<category><![CDATA[gobierno]]></category>
		<category><![CDATA[libertarios]]></category>
		<category><![CDATA[Milei]]></category>
		<category><![CDATA[Noboa]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lacalle.media/?p=107907</guid>

					<description><![CDATA[<p>Por: Juan Paz y Miño La doctrina social católica, iniciada con la Encíclica Rerum Novarum (1891) del Papa León XIII, tuvo notables avances a partir del Concilio Vaticano II (1962) convocado por Juan XXIII y adquirió especial relevancia en América Latina con la II Conferencia del Episcopado realizada en Medellín (1968) y el desarrollo de la Teología [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://lacalle.media/los-libertarios-los-buenos-y-los-marxistas-opinion/">Los libertarios, los «buenos» y los marxistas | Opinión</a> se publicó primero en <a href="https://lacalle.media">La Calle</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Por:</strong> Juan Paz y Miño</p>



<p>La doctrina social católica, iniciada con la Encíclica <em>Rerum Novarum</em> (1891) del Papa León XIII, tuvo notables avances a partir del Concilio Vaticano II (1962) convocado por Juan XXIII y adquirió especial relevancia en América Latina con la II Conferencia del Episcopado realizada en Medellín (1968) y el desarrollo de la Teología de la Liberación. El capitalismo fue concebido como sistema de pecado, al servicio de los ricos. En plena Guerra Fría, la iglesia popular fue acusada de “comunista” y perseguida. Pero ha sido el Papa Francisco quien ha provocado un nuevo avance doctrinario, atacando la explotación laboral y al capitalismo depredador (<a href="https://pazymino.us7.list-manage.com/track/click?u=c3e3bed0077c1d7adb5463ee7&amp;id=6f129445fb&amp;e=60262b90d7" target="_blank" rel="noreferrer noopener">https://t.ly/PW27N</a>).<br> <br>A diferencia de los Papas anteriores, el origen argentino de Francisco y su vida (relatada en su reciente libro <em>Vida. Mi historia a través de la historia</em>), le han permitido entender la inequidad social en América Latina y sus realidades. En consecuencia, el Papa no es querido por las derechas neoliberales de la región, por más que existan entre ellas quienes se reconocen católicos. Les ha representado Javier Milei, antes de llegar a la presidencia de Argentina (diciembre, 2023). Sentenció que el Papa era “comunista” y, además, el «<em>representante del maligno en la Tierra</em>«. Pero como Presidente, fue al Vaticano (febrero 2024) y abrazó al Papa, reconociéndole como “<em>la persona, la institución argentina más importante, es el líder de los católicos en el mundo</em>» (<a href="https://pazymino.us7.list-manage.com/track/click?u=c3e3bed0077c1d7adb5463ee7&amp;id=50cff5e6b2&amp;e=60262b90d7" target="_blank" rel="noreferrer noopener">https://t.ly/tEw1P</a>). El gesto puede aliviar tensiones diplomáticas, pero no conceptos. Milei obsequió al Papa tres libros: <em>La Acción Humana</em> de Ludwig von Mises (1881-1973), <em>La fatal arrogancia: los errores del socialismo</em> de Friedrich Hayek (1899-1992) y una obra sobre la teoría económica de Jesús Huerta de Soto, profesor de la Universidad Rey Juan Carlos (<a href="https://pazymino.us7.list-manage.com/track/click?u=c3e3bed0077c1d7adb5463ee7&amp;id=808c76bd58&amp;e=60262b90d7" target="_blank" rel="noreferrer noopener">https://t.ly/DEP1V</a>).<br> <br>Mises y Hayek eran, ante todo, fanáticos antimarxistas y anticomunistas pertenecientes a la “escuela austríaca de economía”, cuyo eje es la “libertad” privada y de los mercados, contra cualquier intervención del Estado. Hayek fue confrontado por John M. Keynes (1983-1946). Huerta de Soto es un “libertario” del Instituto Ludwig von Mises (<a href="https://pazymino.us7.list-manage.com/track/click?u=c3e3bed0077c1d7adb5463ee7&amp;id=a18644278e&amp;e=60262b90d7" target="_blank" rel="noreferrer noopener">https://t.ly/HiQgU</a>). El mensaje de los libros parece ser evidente: usted que es “comunista” lea a quienes son “libertarios”.<br> <br>Milei ha aprovechado del Foro Económico Internacional de las Américas (2024) para volver nuevamente a la carga: «<em>Lamentablemente en Argentina, la educación pública… ha hecho muchísimo daño lavando el cerebro de la gente</em>”; allí se promueve la lectura de autores «<em>verdaderamente nefastos para la historia de la humanidad, y en especial para Argentina</em>”; “<em>Si ustedes van a la Universidad de Buenos Aires, a la Facultad de Ciencias Económicas y preguntan quién es Ludwig von Mises, le van a decir que es el 9 de Holanda. Para otros, es el mejor economista de todos los tiempos junto a Murray Newton Rothbard. Eso si, al barbudo sí lo conocen, al barbudo alemán, a ese empobrecedor de Marx, sí lo conocen</em>”. Y en el discurso de apertura de sesiones ordinarias del Congreso de la Nación, había expresado: «<em>En los profesorados e institutos de formación docente proliferan currículas educativas de izquierda, abiertamente anticapitalistas y antiliberales, en un país en el cual lo que se necesita es más capitalismo y más libertad</em>» (<a href="https://pazymino.us7.list-manage.com/track/click?u=c3e3bed0077c1d7adb5463ee7&amp;id=fb0d6b688e&amp;e=60262b90d7" target="_blank" rel="noreferrer noopener">https://t.ly/GUuFV</a>). Pero el ataque no solo va por el lado de las teorías, sino abiertamente contra los gobiernos de Brasil, Colombia, Cuba, México o Venezuela, entendidos como la amenaza “roja” de América Latina. Recientemente tildó de “ignorante” a Andrés Manuel López Obrador y calificó como “asesino terrorista” y “comunista” a Gustavo Petro (<a href="https://pazymino.us7.list-manage.com/track/click?u=c3e3bed0077c1d7adb5463ee7&amp;id=f62a5d94ae&amp;e=60262b90d7" target="_blank" rel="noreferrer noopener">https://t.ly/6SsJa</a>).<br> <br>Ninguno de los padres fundadores de la escuela austríaca conocía las realidades de América Latina. Sus teorías fueron elaboradas considerando las economías de los países capitalistas centrales donde, paradójicamente, tampoco se han aplicado con la extensión deseada por los teóricos anti-Estado. Neoliberales y libertarios desconocen la historia económica de la región y su combate al marxismo se ha ampliado en contra de los derechos laborales, sociales y ambientales, que consideran simples “beneficios públicos” y, por tanto, pueden abolirse porque implican gastos estatales. Los cien días del gobierno de Milei han servido para que Argentina experimente un cuadro social rumbo al desastre, con directa afectación a las clases medias, trabajadores, jubilados, desempleados y pobres. El ataque a los gobiernos “rojos” de la región se incrusta en la geoestrategia continental americanista encabezada por Estados Unidos, cuya finalidad es combatir a todo progresismo de izquierda y detener el “avance” de China y Rusia.<br> <br>En todo caso, la figura de Milei despierta interés mundial. En Italia se publicó a fines del año pasado el libro de Leonardo Facco titulado <em>Javier Milei. Il primo presidente libertario. Storia, idee e programma del professore prestato alla política</em>, que destaca al economista que pocos años atrás era desconocido por la comunidad internacional. En Ecuador, entre los fanáticos seguidores de Hayek y ahora del libertarianismo, no hay economistas capaces de lucir como Milei. Los “libertarios” que fueron incorporados al gobierno del banquero Guillermo Lasso resultaron un fiasco. Y la promoción del capitalismo neoliberal es mucho más modesta: el interés se centra en los equilibrios fiscales, la supresión y evasión de impuestos, garantizar la salida de capitales fuera del país y en paraísos fiscales, la privatización de los recursos públicos y la rentabilidad a costa de precarizar la fuerza de trabajo. No existen propuestas para el desarrollo con bienestar social, sino para el mantenimiento de una economía sustentada en el sector primario-exportador, las rentas fáciles y el capital financiero especulativo. El dominio político se compagina con la subordinación al americanismo neomonroísta y al FMI.<br> <br>Ecuador se ha vuelto un país comparable con lo que ocurre en Argentina, incluso porque ambos forman dos polos de acción geoestratégica continental-militar entre el Pacífico y el Atlántico. El gobierno de Daniel Noboa no podrá encontrar el camino para enfrentar con eficacia al desate de la criminalidad y la delincuencia porque le resulta imposible desembarazarse de los intereses de la élite empresarial-oligárquica dominante. Ante las reacciones sociales que empiezan a acumularse, redefine posiciones: es una lucha de los “buenos” contra los que ha calificado como “antipatria”, “violentos”, “terroristas”, “conchudos”, “atrasa-pueblos”, “tontos útiles” (<a href="https://pazymino.us7.list-manage.com/track/click?u=c3e3bed0077c1d7adb5463ee7&amp;id=dd90779111&amp;e=60262b90d7" target="_blank" rel="noreferrer noopener">https://t.ly/G4hi3</a>). Al mismo tiempo se agudiza el conflicto con la CONAIE, por la seguridad que se brinda a una compañía extranjera que pretende operar en territorios indígenas (<a href="https://pazymino.us7.list-manage.com/track/click?u=c3e3bed0077c1d7adb5463ee7&amp;id=5a57576b12&amp;e=60262b90d7" target="_blank" rel="noreferrer noopener">https://t.ly/IpmZI</a>). En definitiva y parafraseando a Milei, “la casta” sigue en pie.</p>
<p>La entrada <a href="https://lacalle.media/los-libertarios-los-buenos-y-los-marxistas-opinion/">Los libertarios, los «buenos» y los marxistas | Opinión</a> se publicó primero en <a href="https://lacalle.media">La Calle</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Neo-derechas en América Latina &#124; Opinión</title>
		<link>https://lacalle.media/neo-derechas-en-america-latina-opinion/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Calle]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 08 May 2023 23:26:35 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[América Latina]]></category>
		<category><![CDATA[anarcocapitalistas]]></category>
		<category><![CDATA[derechas]]></category>
		<category><![CDATA[izquierdas]]></category>
		<category><![CDATA[libertarios]]></category>
		<category><![CDATA[neofascismos]]></category>
		<category><![CDATA[política]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lacalle.media/?p=90179</guid>

					<description><![CDATA[<p>por Juan Paz y Miño CepedaHistoriador En el lenguaje cotidiano, pero también en los estudios académicos se utiliza los términos “derecha” e “izquierda” (con sus matices de centro, ultra, radical, nueva, post, o cualquier otro), para caracterizar la inclinación política a favor o en contra de ciertas personas, partidos o clases sociales. Son términos operativos, [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://lacalle.media/neo-derechas-en-america-latina-opinion/">Neo-derechas en América Latina | Opinión</a> se publicó primero en <a href="https://lacalle.media">La Calle</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right">por <strong>Juan Paz y Miño Cepeda</strong><br>Historiador</p>



<p>En el lenguaje cotidiano, pero también en los estudios académicos se utiliza los términos “derecha” e “izquierda” (con sus matices de centro, ultra, radical, nueva, post, o cualquier otro), para caracterizar la inclinación política a favor o en contra de ciertas personas, partidos o clases sociales. Son términos operativos, para una identificación rápida, entendible, aunque sin la rigurosidad suficiente para definir el sentido de las estructuras históricas a las que pretenden representar.</p>



<p>En la configuración de los Estados latinoamericanos del siglo XIX las categorías fueron otras. Predominó la confrontación bipartidista entre <em>liberales</em> y <em>conservadores</em>, denominados igualmente como pipiolos y pelucones (Chile), blancos y colorados (Uruguay), y normalmente expresados a través de caudillos, antes que por partidos plenamente estructurados. Les diferenciaron la inclinación por los hacendados, la tradición, el catolicismo, la familia y la Iglesia (conservadores) o a favor de las burguesías emergentes, los derechos civiles, el laicismo, la apertura económica al mundo (liberales). En cambio las luchas de los campesinos, los indios o los esclavos, eran identificadas como <em>rebeliones y</em> <em>sublevaciones</em>, liquidadas con inexorable represión y mortandad.</p>



<p>Con el desarrollo del capitalismo latinoamericano, desde inicios del siglo XX nacieron las clases trabajadoras asalariadas y se diversificaron las tendencias políticas con el surgimiento de los <em>radicales</em> (ala izquierda del liberalismo) así como de los partidos <em>socialistas</em> y <em>comunistas</em>, con quienes igualmente nació el espectro político de las izquierdas. En la derecha política quedaron conservadores y liberales, porque ambos pasaron a defender el capitalismo y la estructura histórica tradicional derivada del régimen oligárquico, mientras las izquierdas eran anticapitalistas. El influjo del falangismo español, del fascismo italiano y hasta del nazismo alemán, condujo a la creación de partidos de la “extrema derecha” latinoamericana, ligados a sus tesis y principios, como se ha estudiado en <em>Fascismos Iberoamericanos </em>(2002), obra editada por Gabriela de Lima Grecco y Leandro Pereira Goncalves, que contiene un artículo sobre Ecuador, de Carlos Espinosa F. También aparecieron fuerzas “populistas” que, en estricto rigor, lograron inclinarse a la atención de los intereses de la población en general, para avanzar reformas sociales (por ejemplo APRA, en Perú, 1930), utilizando mecanismos de movilización, organización y reclutamiento de masas, que luego serían asimilados por todos los partidos políticos.</p>



<p>Es la Guerra Fría, a partir de la década de 1950, la que polarizó los conceptos: ser de izquierda acercaba al “comunismo”, considerado como izquierda “radical”; mientras ser de derecha implicaba mantener una visión tradicionalista y conservadora, de modo que surgieron los partidos modernizantes del “centro”, como los socialdemócratas &nbsp;(en la “centro-izquierda”) entre los que destacó Acción Democrática en Venezuela (1941) o Izquierda Democrática en Ecuador (1970) y los democristianos (en la “centro-derecha”) entre los que están COPEI en Venezuela (1946) o el PDC de Chile (1957), más aceptables por alejarse de los “radicalismos”. Así, en forma maniquea, las izquierdas fueron concebidas como potenciales o reales amenazas a la democracia, las libertades y el Estado. Las dictaduras militares inspiradas en la perniciosa doctrina de la seguridad nacional, no tuvieron empacho alguno en librar la “guerra interna” contra el único enemigo: las izquierdas, tratadas incluso como terrorismo y subversión, en las que se incluyeron los movimientos obreros, de campesinos y, en general, de los trabajadores. América Latina conoce bien esa experiencia de genocidios y violaciones sistemáticas a los derechos humanos, como ocurrió en el Cono Sur.</p>



<p>La globalización transnacional en las décadas finales del siglo XX impulsó la hegemonía de las derechas económicas, cuya base está en grandes grupos empresariales, identificados con el neoliberalismo. Gobiernos a su servicio consolidaron modelos de economías empresariales que, en varios países (Ecuador entre ellos) revivieron políticas y comportamientos oligárquicos. Pero los riesgos de una globalización multipolar, con ascenso de regiones y países que impulsan economías diferentes a las neoliberales (China, Rusia, BRICS), más el avance de las nuevas izquierdas latinoamericanas y el despegue de gobiernos progresistas en dos ciclos diferentes, han determinado el desarrollo de las nuevas derechas latinoamericanas. Estas conjugan diversos “valores” y comportamientos políticos: racismo, clasismo, xenofobia, tradicionalismo, conservadurismo, elitismo; desprecian el pluralismo, condenan a los movimientos sociales, rechazan las políticas de género, se definen “pro-vida”; ahora también se identifican con el hispanismo y el iberoamericanismo (siguen a Vox y sus partidarios, al punto de negar la conquista y el coloniaje); son fanáticas anti-izquierdistas y tildan a todos de “comunistas”; los más recientes se autodefinen como libertarios o anarcocapitalistas, son seguidores de F. Hayek y M. Rothbard y tienen al “paleolibertario” argentino  como su gran referente.</p>



<p>Pero tras esa aparente maraña, estudiada en el reciente libro <em>Extremas derechas y democracia: perspectivas iberoamericanas</em> (2023), editado por José Antonio Sanahuja y Pablo Stefanoni (aunque hay allí algunas imprecisiones al mezclar en la misma “derecha” a personajes y regímenes que deberían ser diferenciados: Putin, Bolsonaro, Kast, Trump, Bukele, Abascal, Le Pen, Meloni, etc.), no cabe perderse: las nuevas derechas latinoamericanas son, por sobre todo, <em>económicas y neoliberales</em>, aunque algunas “condenen” en palabras la globalización. Les identifica la misma ideología en torno al achicamiento (o desaparición) del Estado, el rechazo a los impuestos, las consignas flexibilizadoras y precarizadoras del trabajo, la supervaloración del individuo emprendedor, la libertad en los mercados, la oposición a la redistribución de la riqueza, la defensa de la propiedad privada y de las privatizaciones. Es sobre esta base económica que ahora también construyen su “superestructura” política y cultural con valores y principios basados en la tradición, el abolengo o cualquier otra definición elitista. Se une, además, el autoritarismo y el señalamiento a los movimientos sociales como violentos, terroristas y hasta paramilitares.</p>



<p>En consecuencia, se vive un momento histórico de paradojas: mientras las izquierdas defienden la democracia representativa (o “burguesa”), las libertades, los derechos y el pluralismo, cuestionando al capitalismo y a los regímenes de dominio político de grandes grupos económicos, las nuevas derechas cuestionan la democracia liberal, arremeten contra las instituciones del Estado, rechazan el pluralismo político y a los movimientos sociales, reivindican el autoritarismo de clase. América Latina corre peligro ante el avance de estos <em>neofascismos</em>.</p>
<p>La entrada <a href="https://lacalle.media/neo-derechas-en-america-latina-opinion/">Neo-derechas en América Latina | Opinión</a> se publicó primero en <a href="https://lacalle.media">La Calle</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
