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	<title>marxismo archivos &#8212; La Calle</title>
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		<title>El Marxismo como fuente histórica &#124; Opinión</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Calle]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 25 Mar 2024 19:53:01 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[historia]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Por: Juan Paz y Miño Es posible hablar de los diversos marxismos en América Latina y no solo de uno. El punto de partida está en las obras de los fundadores: K. Marx (1818-1883) y F. Engels (1820-1895). Ellos estudiaron, ante todo, las realidades del capitalismo de la primera revolución industrial, destacando a Inglaterra y [&#8230;]</p>
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<p><strong>Por:</strong> Juan Paz y Miño </p>



<p>Es posible hablar de los diversos marxismos en América Latina y no solo de uno. El punto de partida está en las obras de los fundadores: K. Marx (1818-1883) y F. Engels (1820-1895). Ellos estudiaron, ante todo, las realidades del capitalismo de la primera revolución industrial, destacando a Inglaterra y Alemania. Tenían vastos conocimientos sobre Europa, que disminuyen al extenderse a otras regiones. Conocían poco sobre América Latina. De manera que cuando el marxismo empieza a llegar a esta región al iniciarse el siglo XX, quienes se informaron de la nueva teoría igualmente leyeron las escasas obras que circulaban. Sin embargo, fue el argentino Juan B. Justo (1865-1928), fundador del más antiguo Partido Socialista en Latinoamérica (1896), el primero en traducir <em>El Capital</em> al español y directamente del alemán.<br> <br>Desde el triunfo de la Revolución Rusa, la implantación del socialismo, las ideas de V. I. Lenin (1870-1924), la publicación y traducción de las obras centrales de Marx-Engels y la fundación de partidos comunistas y socialistas en América Latina, potenciaron al marxismo. Aumentaron los difusores de sus tesis y comenzaron los esfuerzos por estudiar las realidades de la región desde la teoría-metodología marxistas. Si bien existen trabajos anteriores sobre Ecuador, recientemente se publicó un libro colectivo <em>¿La ira o la esperanza? El marxismo en Ecuador</em> (<a href="https://pazymino.us7.list-manage.com/track/click?u=c3e3bed0077c1d7adb5463ee7&amp;id=2844c65bec&amp;e=60262b90d7" target="_blank" rel="noreferrer noopener">https://t.ly/7xgv5</a>), que indaga los orígenes en los primeros pensadores, la publicación de “La Tierra” (primer periódico socialista), la fundación del Partido Socialista (1926) y luego del Partido Comunista (1931), aunque se limita, finalmente, solo al estudio de tres intelectuales: Agustín Cueva, Bolívar Echeverría y Alejando Moreano.<br> <br>El marxismo entendido por los partidos comunistas y socialistas tiene larga historia. Forman parte de ella los esfuerzos por aplicar creadoramente la doctrina para comprender la realidad, en lo cual destacó José Carlos Mariátegui (1894-1930) con una vasta obra (<a href="https://pazymino.us7.list-manage.com/track/click?u=c3e3bed0077c1d7adb5463ee7&amp;id=c210fce281&amp;e=60262b90d7" target="_blank" rel="noreferrer noopener">https://bit.ly/3dEG0jg</a>) y como fundador del Partido Socialista (Comunista) del Perú (1928). Pero también cuentan los dogmas que siguieron a partir de la unidad ideológica que impuso la III Internacional Comunista o Komintern (1919), las reacciones frente a la marcha del socialismo de tipo soviético, los “manuales” de marxismo que se difundieron ampliamente, las rupturas posteriores al vaivén de la Revolución China (1949), el conflicto Chino-Soviético en plena Guerra Fría, e incluso las exóticas variantes interpretativas y políticas en Corea del Norte con la “Idea Juche” (Zuche) de Kim Il-Sung o el socialismo en Albania con Enver Hoxha. Además está el impacto que tuvo la Revolución Cubana (1959), que rompió con todas las formas de interpretación que se había dado hasta el momento sobre la “revolución proletaria” y la “dictadura del proletariado”. En esa trayectoria suele olvidarse que la primera <em>República Socialista</em> se instaló en Chile (1932), aunque apenas duró 12 días.<br> <br>El marxismo académico latinoamericano se presenta desde dos esferas: una, la lectura de los textos de los fundadores para profundizar en sus conceptos y teorías, a fin de darles actualidad y desarrollo; y otra, el uso de la teoría-metodología de Marx en la investigación concreta de las realidades latinoamericanas. La investigación fundamentada en la teoría marxista tuvo un creciente desarrollo desde la década de 1960 y marcó el amplio espectro de las ciencias sociales latinoamericanas en variadas ramas: historia, economía, sociología, politología, antropología, etc. y también en la filosofía. Los ejes intelectuales pasaron por la afinidad u oposición al marxismo, hegemónico hasta mediados de la década de los 80. Con el derrumbe del socialismo de tipo soviético también perdió presencia el marxismo; pero el neoliberalismo galopante en la región y las desastrosas consecuencias sociales a las que condujo en todos los países en los que se instaló, crearon las condiciones favorables para el renacimiento del marxismo en el siglo XXI, en un ambiente de lucha ideológica con las concepciones de las derechas políticas y, sobre todo, contra el posicionamiento de los conceptos liberales, neoliberales y libertarios. Entre los numerosos estudios sobre estos temas cabe resaltar la sustancial y actualizada obra del filósofo cubano Pablo Guadarrama titulada <em>Marxismo y antimarxismo en América Latina</em>.<br> <br>A pesar de la monumental obra marxista en América Latina y de la indudable importancia histórica de su trayectoria en la ciencia social, en la vida política de la sociedad y en la existencia de partidos y agrupaciones marxistas, son pocos los centros, bibliotecas y archivos especializados que existen en la región y guardan esos legados que constituyen huellas en la trayectoria de nuestros pueblos. Han pesado los prejuicios y la represión, como la que se experimentó en el Cono Sur, cuando las dictaduras militares terroristas y anticomunistas se dedicaron a saquear, vaciar y quemar los libros “comunistas” de todo repositorio. En Ecuador ese comportamiento felizmente no se produjo. Y si bien existen universidades que conservan importantes bibliotecas y archivos como para seguir la historia del marxismo ecuatoriano, también se cuenta con la Biblioteca-Archivo Aurelio Espinosa Pólit, bajo propiedad y administración de la comunidad jesuita, que conserva la mejor hemeroteca republicana y un impresionante archivo de documentos sobre el tema, además de fuentes únicas sobre la historia de los partidos políticos del Ecuador.<br> <br>Uno de los centros latinoamericanos de mayor importancia que existen en la actualidad es el <em>Centro de Documentación e Investigación de la Cultura de Izquierdas</em> (CeDInCi: <a href="https://pazymino.us7.list-manage.com/track/click?u=c3e3bed0077c1d7adb5463ee7&amp;id=59367104a8&amp;e=60262b90d7" target="_blank" rel="noreferrer noopener">http://cedinci.org</a>) fundado en 1998, con sede en Buenos Aires, Argentina, que mantiene una gran biblioteca-archivo sobre la historia de las izquierdas y los movimientos sociales de la región. Se trata de una institución de amplio prestigio académico, reconocida incluso por la Unesco. Pero como el libertarianismo anarco-capitalista es hoy una ideología que combate al “marxismo cultural” y que lo confunde con cualquier modelo de sociedad que se oponga a la utopía del capitalismo de la empresa privada absoluta sin Estado, el CeDinCi es víctima de las políticas del gobierno de Javier Milei y del recorte presupuestario, que ha colocado a esta institución en peligro de cerrar sus puertas. No es el único caso. El neoliberalismo y la economía empresarial en América Latina, al privilegiar las rentabilidades de las élites más ricas y al mismo tiempo más atrasadas en conciencia social, también ha afectado la educación pública a todo nivel y particularmente la universitaria, tanto como el patrimonio cultural de las naciones latinoamericanas. En Ecuador se condonan deudas tributarias a los grandes grupos económicos y se fortalecen sus privilegios al mismo tiempo que se recortan fondos universitarios. Es un comportamiento que contrasta con lo que ocurre en los Estados Unidos, país al que las oligarquías latinoamericanas admiran y en el que el mantenimiento de museos, bibliotecas y archivos, particularmente en las más renombradas universidades, forma parte de la cultura a favor del intelecto humano y sus creaciones. De modo que a los sectores marxistas también toca la tarea de defender y proteger el patrimonio histórico de cada país, a fin de que se conserven las fuentes para nuestra propia historia.</p>



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		<title>Agustín Cueva: pensamiento marxista renovador &#124; Opinión</title>
		<link>https://lacalle.media/agustin-cueva-pensamiento-marxista-renovador-opinion/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Calle]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 21 Feb 2023 20:28:26 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Agustín Cueva]]></category>
		<category><![CDATA[América Latina]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Por: Juan J. Paz y Miño Cepeda Hice amistad con Agustín Cueva (1937-1992), el sociólogo ecuatoriano de mayor reconocimiento en América Latina en su época, cuando despegaba mis actividades como historiador. Si bien Agustín vivía en México y era profesor en la UNAM, nuestro acercamiento creció porque pudimos encontrarnos en diversos eventos académicos internacionales. Tremendo [&#8230;]</p>
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<p>Por: Juan J. Paz y Miño Cepeda</p>



<p>Hice amistad con Agustín Cueva (1937-1992), el sociólogo ecuatoriano de mayor reconocimiento en América Latina en su época, cuando despegaba mis actividades como historiador. Si bien Agustín vivía en México y era profesor en la UNAM, nuestro acercamiento creció porque pudimos encontrarnos en diversos eventos académicos internacionales.</p>



<p>Tremendo e implacable crítico, Agustín sabía distinguir los espacios de debate y, además, a quiénes responder o con quiénes discutir. Mantuvo una fuerte polémica con profesores de la FLACSO (Quito) y sus concepciones sobre el “populismo” y el “clientelismo”, un tema de moda, que mereció múltiples estudios en América Latina, entre los que cabe destacar a Ernesto Laclau, un defensor del populismo como expresión social, vinculado a las masas y relacionado con el ascenso de las burguesías de la región frente a las tradicionales oligarquías.</p>



<p>Agustín siempre se identificó como marxista y era un profundo conocedor del tema, como puede advertirse en&nbsp;<em>La teoría marxista. Categorías de base y problemas actuales</em>&nbsp;(1987). En Ecuador, su libro de mayor lectura y repercusión durante años fue&nbsp;<em>El proceso de dominación política en Ecuador</em>&nbsp;(1972, aunque antes tuvo una reducida edición impresa). La primera parte estudia el desarrollo histórico del país durante la época republicana, para entenderla, precisamente, como un proceso sujeto a la lucha de clases. Agustín dio un paso adelante con respecto a las interpretaciones marxistas que le antecedieron y que tuvieron una orientación más inclinada a la política, entre las que destacaron textos de Pedro Saad Niyaim (1909-1982), quien fue durante años secretario del Partido Comunista, y Manuel Agustín Aguirre (1903-1992), quien fundó el Partido Socialista Revolucionario, fue rector de la Universidad Central y demostró solidez en las interpretaciones sobre la dialéctica de la historia ecuatoriana. En la segunda parte del libro, Agustín estudia el fenómeno del “velasquismo”; y, aunque utiliza el término “populismo” para describir ciertas facetas de José María Velasco Ibarra (1893-1979), cinco veces presidente del Ecuador, no se quedó en ella, sino que procuró explicar a esa figura política en los diversos contextos en los que actuó. En una obra posterior, titulada&nbsp;<em>Populismo</em>&nbsp;(1992) y escrita por varios autores, realicé el estudio introductorio y subrayé que el “populismo” era simplemente una forma de hacer la política, abierta a cualquier partido o movimiento, y que se trataba de un concepto cuya ambigüedad y amplitud impedía comprender realidades estructurales y la compleja trama de la lucha de clases.</p>



<p>La obra de Agustín coincidió con el despegue de las ciencias sociales ecuatorianas, algo que fue común en diversos países latinoamericanos, de modo que en la década de los 80 se hizo presente una nueva generación de estudiosos, con una amplia producción académica y cuyos aportes son significativos hasta el presente. A la ciencia social ecuatoriana distinguió su afinidad con la teoría marxista y, por tanto, la fundamentación histórica que todos los investigadores supieron dar a sus trabajos. El auge incluso fue acompañado por el establecimiento de varias librerías, particularmente en Quito, que estuvieron a la vanguardia en su oficio, proveyendo lo mejor de la literatura social que llegaba de las más importantes editoriales latinoamericanas. Y masivamente se acudió a los archivos, porque se comprendió bien que un pensamiento renovador, que realmente descubra las realidades íntimas del país, no podía hacerse sin acudir a fuentes originales.</p>



<p>Aunque Agustín no pudo ser en Ecuador un hombre de archivos, su genialidad interpretativa y su rigurosidad investigativa continuaron demostrándose en nuevas obras:&nbsp;<em>El desarrollo del capitalismo en América Latina&nbsp;</em>(1977), fue premiada en México. Es una obra pionera en cuanto a la interpretación global de la región. Al mismo tiempo, Agustín advirtió la llegada de los “tiempos conservadores”, pues el Cono Sur sufrió las dictaduras militares terroristas, imperaba la “era Reagan” y el neoliberalismo se expandió para arrasar conquistas sociales e imponer los intereses de las altas burguesías. Puede leerse al respecto su artículo “El viraje conservador: señas y contraseñas”, en la obra colectiva&nbsp;<em>América Latina en la derechización de occidente</em>&nbsp;(1987), así como dos libros que le siguieron:&nbsp;<em>Las democracias restringidas de América Latina</em>&nbsp;(1988) y&nbsp;<em>América Latina en la frontera de los años 90</em>&nbsp;(1989).</p>



<p>El derrumbe del socialismo fue un golpe a las esperanzas por superar el capitalismo. También afectó al marxismo, que dejó de ser el referente fundamental de las ciencias sociales latinoamericanas. Agustín ya no estaba cuando al iniciarse el siglo XXI una serie de gobiernos de la región definieron el primer ciclo progresista. Gracias a sus políticas y orientaciones, también pudo retomar espacio el marxismo e incluso renacieron los ideales por el socialismo. Además, los presidentes Hugo Chávez en Venezuela, Evo Morales en Bolivia y Rafael Correa en Ecuador postularon el “socialismo del siglo XXI”.</p>



<p>Ya no existían las condiciones históricas del pasado, de modo que el marxismo sirvió para repensar los procesos del presente y considerar la democracia y las economías sociales como elementos para construir nuevas sociedades. Vivimos esos momentos y los caminos ya no son unidireccionales sino múltiples. Hay un marxismo enriquecido, que ha dejado atrás una serie de dogmas que se consideraban inamovibles. Y la edificación del socialismo tampoco es un listado de conquistas que se puede chequear en un escritorio administrativo, para saber cuáles han avanzado y cuáles faltan.</p>



<p>El mundo de la actualidad ha alterado los ejes de la geopolítica porque China y Rusia ahora compiten con los EE.UU. y con Europa en influencia y presencia internacional. En América Latina es China la que más ha avanzado en relaciones comerciales, inversiones y acercamiento con gobiernos. Nace un mundo multipolar y pluricultural, en el cual América Latina encuentra inéditas oportunidades para otro tipo de desarrollo económico, que supere definitivamente la vía neoliberal, que tanto daño ha hecho a la región.</p>
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		<title>El marxismo y la revolución de Octubre en los intelectuales del Ecuador</title>
		<link>https://lacalle.media/el-marxismo-y-la-revolucion-de-octubre/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Calle]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 26 Oct 2020 16:20:51 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[libro]]></category>
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		<category><![CDATA[Sociedad]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Quito, 26 oct. (La Calle).- El 25 de octubre, según el antiguo calendario juliano vigente entonces en la inmensa Rusia, o el 7 de noviembre, según el nuevo gregoriano, se inició en 1917 la mayor revolución social en nuestro planeta. La Gran Revolución de Octubre estremeció al mundo, inspirada por la fuerza creadora del marxismo. [&#8230;]</p>
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<p><strong>Quito, 26 oct. (La Calle)</strong>.- El 25 de octubre, según el antiguo calendario juliano vigente entonces en la inmensa Rusia, o el 7 de noviembre, según el nuevo gregoriano, se inició en 1917 la mayor revolución social en nuestro planeta.</p>



<p>La Gran <a href="https://radiolacalle.com/a-34-anos-asesinato-ricardo-arturo-jarrin-efemerides/">Revolución</a> de Octubre estremeció al mundo, inspirada por la fuerza creadora del marxismo. Llegó también con sus luces a nuestras tierras ecuatoriales para cambiar radicalmente la orientación de nuestra vida política y el rumbo de su cultura. A través de los intelectuales más lúcidos se recupera el papel de las masas populares como protagonistas de nuestra historia.</p>



<p>Escritores y artistas, que constituyen lo mejor del patrimonio cultural intangible del país, acogieron las nuevas ideas. Las plasmaron en su producción literaria y artística en general.</p>



<p>Jorge Carrera Andrade, Benjamín Carrión, José de la Cuadra, Joaquín Gallegos Lara, Demetrio Aguilera Malta, Enrique Gil Gilbert, Méntor Mera, Abraham Moscoso. Así como Camilo Egas, Eduardo Kingman, Oswaldo Guayasamín, Diógenes Paredes y más compatriotas, apostaron por una nueva visión del mundo. Soñaron con la construcción del socialismo como alternativa al irracionalismo del capitalismo y sus calamidades.</p>



<p>Hoy que el mundo se enfrenta con más fuerza que nunca a la disyuntiva de&nbsp;<em>socialismo o barbarie</em>, la lectura de este texto resulta esclarecedora. Enfocada para estudiantes y profesionales de las ciencias sociales, o para los compatriotas interesados en conocer mejor esa&nbsp;<em>otra historia</em>&nbsp;que la manipulación ideológica de las clases dominantes ha tenido especial cuidado en invisibilizar.&nbsp;</p>



<p>Aquí la versión digital de&nbsp;<em>Influencia del marxismo y de la revolución de Octubre en los intelectuales del Ecuador</em>&nbsp;de Oswaldo Albornoz Peralta. Léelo y difúndelo:</p>



<p><a href="https://drive.google.com/file/d/1su0ky5i-jYIsDtxkfNiF88qQqKtofb66/view?usp=sharing">https://drive.google.com/file/d/1su0ky5i-jYIsDtxkfNiF88qQqKtofb66/view?usp=sharing</a></p>
<p>La entrada <a href="https://lacalle.media/el-marxismo-y-la-revolucion-de-octubre/">El marxismo y la revolución de Octubre en los intelectuales del Ecuador</a> se publicó primero en <a href="https://lacalle.media">La Calle</a>.</p>
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