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	<title>Nacimiento archivos &#8212; La Calle</title>
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		<title>Immanuel Kant: su aporte al siglo XXI, 300 años después</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Calle]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 22 Apr 2024 20:33:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[300 años]]></category>
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		<category><![CDATA[filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Immanuel Kant]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Fuente: DW en español Si quieres entender el mundo, no necesariamente tienes que recorrerlo. Fue Immanuel Kant (1724-1804) quien lo demostró. Este 22 de abril se celebra el tricentenario de su nacimiento.  El filósofo alemán nunca abandonó su tierra natal en Prusia oriental, Königsberg (hoy Kaliningrado, un enclave de Rusia, entre Polonia y Lituania). Pero su comprensión del [&#8230;]</p>
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<p><strong>Fuente:</strong> DW en español</p>



<p>Si quieres entender el mundo, no necesariamente tienes que recorrerlo. Fue Immanuel Kant (1724-1804) quien lo demostró. Este 22 de abril se celebra el tricentenario de su nacimiento. </p>



<p>El filósofo alemán nunca abandonó su tierra natal en Prusia oriental, Königsberg (hoy Kaliningrado, un enclave de Rusia, entre Polonia y Lituania). Pero su comprensión del mundo no se quedó atrás: sus ideas revolucionaron la filosofía y lo convirtieron en un pionero de la Ilustración, que sigue siendo relevante frente al cambio climático o a las múltiples guerras y crisis de nuestro tiempo. </p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>La idea de las Naciones Unidas y de una ciudadanía cosmopolita</strong></h3>



<p>En 1795, en su ensayo «La paz perpetua», Kant recomendó una «federación de naciones» como comunidad federal de Estados republicanos. Según Kant, la acción política debería guiarse siempre por la ley moral. Después de la Primera Guerra Mundial (1914-1918), su obra se convirtió en el modelo para la fundación de la Sociedad de las Naciones, precursora de las Naciones Unidas, en cuya carta dejó su huella.</p>



<p>Además del derecho internacional, Kant también trabajó en la idea del derecho de ciudadanía mundial. Al hacerlo, rechazó el colonialismo y el imperialismo, formulando ideas para un trato humano a los refugiados. Según él, toda persona tendría derecho de visita en cualquier país, aunque no necesariamente derecho a recibir hospitalidad como residente.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>A favor de la razón y la argumentación</strong></h3>



<p>Kant no basó la dignidad y los derechos humanos -religiosamente- en Dios, sino -filosóficamente- en la razón. Confiaba mucho en la gente. Nos creía capaces de asumir responsabilidad por nosotros mismos y por el mundo. Y de dominar la vida con razón y argumentos.</p>



<p>Formuló una regla básica: «Obra de manera que la máxima de tu voluntad pueda ser considerada en cualquier momento también como principio de legislación general». Llamó a esto el «imperativo categórico», según el cual,&nbsp;sólo deberíamos&nbsp;hacer lo que sea por el bien de todos.</p>



<p>En 1781, Kant publicó la que probablemente sea su obra más importante: su «Crítica de la razón pura». Allí&nbsp;planteó&nbsp;las cuatro preguntas fundamentales de la filosofía: ¿Qué puedo saber? ¿Qué debo hacer? ¿Qué puedo esperar? ¿Qué es el ser humano?&nbsp;</p>



<p>Su búsqueda de respuestas a estas preguntas se denomina epistemología. En su tratado, diferencia de muchos filósofos que le antecedieron, explica que la mente humana no puede responder a preguntas como la existencia de Dios, el alma o el origen del mundo.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Pionero de la Ilustración</strong></h3>



<p>Las enseñanzas y escritos de Immanuel Kant sentaron las bases de una nueva forma de pensar, posicionándolo como un pionero de la Ilustración.&nbsp;Este&nbsp;movimiento intelectual, que surgió en Europa a finales del siglo XVII, declaró que la razón humana (racionalidad) y su uso correcto eran la norma para todas las acciones.&nbsp;</p>



<p>En sus escritos, Kant llamaba a desprenderse de cualquier instrucción (como los mandamientos de Dios) y a asumir la responsabilidad de nuestras propias acciones. De él también proviene esta famosa frase: «Lo que no quieras que te hagan a ti, no se lo hagas a nadie más».</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Contra el colonialismo y la esclavitud</strong></h3>



<p>Todavía hoy circulan numerosos juicios y prejuicios sobre Kant. El filósofo alemán Otfried Höffe ha puesto a prueba algunos, incluida la afirmación de que era un «racista eurocéntrico» y un misógino.</p>



<p>En ambos casos caso,&nbsp;su respuesta es: «Sí, pero&#8230;».&nbsp;Pues Kant condenaba el colonialismo y la esclavitud, y era personalmente un «maestro elegante»&nbsp;con las mujeres. Pero&nbsp;estaba «sujeto a los prejuicios de su tiempo» y, en algunos de sus escritos hay pasajes muy cuestionables, a veces contradictorios,&nbsp;que discriminan a todas las mujeres&nbsp;y niegan cualquier talento a «negros» o «indios amarillos», ha escrito Höffe en el&nbsp;<em>Neue Zürcher Zeitung</em>.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Celebración de Kant</h2>



<p>Muchos actos conmemorarán a Kant y su legado en 2024, también en Alemania.&nbsp;En junio se celebrará en Berlín una gran conferencia académica, a la que seguirá en otoño un Congreso Internacional sobre Kant en Bonn, que en principio estaba previsto en Kaliningrado, pero que no podrá celebrarse allí debido a la guerra de agresión rusa contra Ucrania.&nbsp;</p>
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		<title>100 años de Saramago, el autor de lo humano &#124; Efemérides</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Calle]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 16 Nov 2022 14:20:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Efemérides]]></category>
		<category><![CDATA[100 años]]></category>
		<category><![CDATA[José Saramago]]></category>
		<category><![CDATA[Nacimiento]]></category>
		<category><![CDATA[Nobel de literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Portugal]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Por: María Isabel Burbano Llegar a Saramago es como llegar a un río de aguas diáfanas. Sin darte cuenta la corriente te lleva a través de personajes y situaciones que solo podrían brotar en la cabeza del autor. El escritor portugués cumple 100 años de nacimiento, llegó a vivir 87. Debía llamarse José de Sousa [&#8230;]</p>
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<p><strong>Por: María Isabel Burbano</strong></p>



<p>Llegar a Saramago es como llegar a un río de aguas diáfanas. Sin darte cuenta la corriente te lleva a través de personajes y situaciones que solo podrían brotar en la cabeza del autor.</p>



<p>El escritor portugués cumple 100 años de nacimiento, llegó a vivir 87. Debía llamarse José de Sousa como su padre, pero por un error (o una broma) del trabajador del Registro Civil se le colocó el apodo con el que conocían a su familia paterna en Azinhaga, el pueblo de dónde es oriundo.</p>



<p>La familia se trasladó a Lisboa unos años después, el padre trabajaba como policía. Afrontando las intermitencias de la pobreza, Saramago estudió en una escuela industrial, entre las asignaturas también constaban las de tipo humanista. Allí pudo leer a los clásicos. La biblioteca pública también moldeó de forma importante su formación como futuro escritor.</p>



<p><em>Terra do Pecado</em> apareció en 1947. <em>Claraboya</em>, una novela que empezó en los años 50 se publicó postmortem. Después, como un monje en claustro, 20 años de un voto de silencio literario se impuso Saramago. No volvería a la actividad hasta 1969. Un período donde realizó periodismo, traducción, crítica cultural, soportó estoicamente la persecusión de la dictadura de Salazar y participó en la Revolución de los Claveles (1974) que devolvió la democracia a su país.</p>



<p><em>Levantado do chão</em> (1980) fue su primera gran novela. De allí vinieron varios trabajos. <em>Memorial do convento </em>(1982), <em>El año de la muerte de Ricardo Reis </em>(1984) que supone, muy a su estilo, un recordatorio/homenaje al heterónimo de Fernando Pessoa y por supuesto a su compatriota muerto en 1935. Dos años después aparece <em>A jangada de pedra</em>.</p>



<p>En los años 90 publicó sus novelas más conocidas. <em>El evangelio según Jesucristo</em> (1991), <em>Ensayo sobre la ceguera</em> (1995). Para ese momento ya vivía en la isla canaria de Lanzarote como protesta tras la prohibición del Gobierno a que presente El evangelio al premio literario europeo. A pesar de vivir en un República laica dijeron que «ofendía a los católicos».</p>



<p>En 1997 sale a la luz <em>Todos los nombres</em> y en 1998 le otorgan el premio nobel de literatura. Es el primero y (hasta ahora) único portugués que lo consigue. Con el reconocimiento viene una intensa actividad que lo lleva a distribuir su tiempo entre Canarias y Portugal. También varios viajes para conversatorios y ponencias. El mundo de las letras hispanohablantes se interesó aún más por lo que Saramago tenía por decir.</p>



<p><em>La Caverna</em> (2000), <em>El hombre duplicado</em> (2002), <em>Ensayo sobre la lucidez</em> (2004), <em>Las intermitencias de la muerte</em> (2005), <em>El viaje del elefante</em> (2008), <em>Caín</em> (2009). Usted, querido lector, tiene de dónde escoger. Cuando la muerte llegó a su huerto, el autor escribía Alabardas que su publicó en 2014 y consta de tres capítulos.</p>



<p>¿Por qué leer a Saramago? ¿Por qué hacer un desglose de su obra que tranquilamente usted podría buscar en internet? Yo le pregunto¿Por qué no? Porqué no dejarse seducir de la prosa de este portugués. Descubrí en Saramago, a mi modo de leer, algo especial. Toma las premisas más inverosímiles (aunque en la literatura no existe nada imposible ni inverosímil) y las aterriza en una novela que se cuestiona la condición humana.</p>



<p>Vivimos en un tiempo de constante cambio, sus escritos son parte importante para preguntarnos al menos de vez en cuando, qué estamos haciendo y qué papel estamos jugando en el mundo. Ese mundo al que Saramago se le volvió un enigma que resolvía con sus novelas o al menos lo intentaba.</p>
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		<title>La segunda venida de Bolívar &#124; Opinión</title>
		<link>https://lacalle.media/la-segunda-venida-de-bolivar-opinion/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Calle]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 24 Jul 2022 16:35:08 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[discurso]]></category>
		<category><![CDATA[independencia]]></category>
		<category><![CDATA[Libertad]]></category>
		<category><![CDATA[Nacimiento]]></category>
		<category><![CDATA[Simón Bolívar]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Por: María Isabel Burbano Quito, 24 jul (La Calle). &#8211; Si bien las antiguas escrituras vaticinan la segunda venida de Jesucristo, también podemos aplicar el mismo concepto en el caso de Simón Bolívar. Aunque no en cuerpo, si lo hizo en el espíritu que alimenta el discurso de la izquierda latinoamericana. Bolívar, a diferencia, del [&#8230;]</p>
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<p><strong>Por: María Isabel Burbano</strong></p>



<p><strong>Quito, 24 jul (La Calle). &#8211;</strong> Si bien las antiguas escrituras vaticinan la segunda venida de Jesucristo, también podemos aplicar el mismo concepto en el caso de Simón Bolívar. Aunque no en cuerpo, si lo hizo en el espíritu que alimenta el discurso de la izquierda latinoamericana. </p>



<p>Bolívar, a diferencia, del libertador José de San Martín, se impuso a la muerte por las ideas de unión entre las nuevas repúblicas que, al momento de su fallecimiento en 1830, dejaron la Gran Colombia y estaban a la deriva. Cuando hablamos de Bolívar lo hacemos recordando la gallardía de un hombre que liberó a cinco naciones del yugo de la corona española, no sin consecuencias a corto, mediano y largo plazo. </p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>La figura </strong></h3>



<p>«Nacido en Caracas el 24 de julio de 1783 y bautizado como Simón José Antonio de la Santísima Trinidad, era hijo de Juan Vicente Bolívar y Ponte y María de la Concepción Palacios y Blanco, el menor de una familia compuesta por cuatro hermanos, dos hombres<br>y dos mujeres», explica la biografía <em>Simón Bolívar</em> de John Lynch. El futuro libertador era criollo, la denominación para los descendientes de españoles nacidos en las colonias. Su condición le permitió acceder a una educación completa para la época y viajar por Europa.</p>



<p>La proximidad con los ideales franceses de libertad, igualdad y fraternidad que terminaron con el rey Luis XVI en la guillotina, el período de terror y la llegada de Napoleón Bonaparte al poder fueron cruciales en la historia de nuestras maltrechas repúblicas para conseguir la independencia. Bolívar es la última pieza de un rompecabezas que empezó con la independencia de Haití en 1804 y se extendería hasta finales del siglo XIX con la independencia de Cuba. </p>



<p>El abolengo de Bolívar y la fortuna de su familia le permitieron forjarse como el Libertador. La ayuda del imperio británico, quien seguía adolorido por la pérdida de las 13 colonias ayudadas por España, la capacidad de unir a soldados, generales en la causa también posibilitaron la tarea de liberación que le tomó toda la vida. </p>



<p>A la hora de morir, Bolívar era repudiado por los que, antaño, lucharon hombro a hombro junto a él. Francisco de Paula Santander, quien después sería el primer presidente de Colombia, armó en 1825 un complot para matarlo. Ridiculizado hasta la saciedad por los habitantes en Santa Fe de Bogotá. El libertador moriría consumido por la tuberculosis en Santa Marta el 17 de diciembre de 1830.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>El rescate </strong></h3>



<p>Con el pasar de los años, la figura de Simón Bolívar logró ese reconocimiento que obtienen los héroes en las páginas de historia. Sin embargo, las repúblicas pasaron del yugo de los españoles al yugo de los criollos. La pirámide social se mantuvo casi intacta, en algunos países empezaron a abolir la esclavitud, pero las condiciones de negros e indígenas continuaron siendo deplorables como antes de la independencia. </p>



<p>La figura de Bolívar apareció con más fuerza tras la llegada de Hugo Chávez a la presidencia de Venezuela. El libertador tiene mucha más repercusión en los países que liberó: Panamá, Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia. Sin embargo, también permitió crear una organización que aglutinó, bajo la figura del general, a los demás países de América Latina que, por supuesto, tienen sus propios héroes de la independencia.</p>



<p>En 2004 se creó la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) en Cuba. El país caribeño y Venezuela habían afianzado sus relaciones con la presidencia de Chávez, lo que dio pie a la creación del ALBA donde la mayoría de miembros estaban en América Central. Por América del Sur solo estaban Ecuador, Bolivia y Venezuela. En 2018, el expresidente Moreno decidió la salida del ALBA. Honduras también abandonó la organización en 2010.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>El espíritu del Libertador</strong></h3>



<p>Han pasado 239 años del nacimiento de Bolívar. Creo que la única forma de conocer que se esconde tras la brillante armadura que han usado los políticos de este nuevo siglo para resaltar la figura del Libertador es leerlo. Saber lo qué pensaba, hurgar en sus escritos, en las biografías, en su tormentosa, pero genial vida.</p>



<p>¿Quién era Simón Bolívar? ¿el bravo general que iba a caballo por los Andes y los llanos venezolanos? ¿el hombre a quién afectó en demasía la muerte de su esposa? ¿el que usó toda su fortuna para la causa independentista? ¿quién estructuró el manejo político de la Gran Colombia? ¿el que tuvo que sobreponerse a las traiciones de sus más cercanos generales? ¿quién que tosía cada día más y más en el viaje a Santa Marta? ¿el que dijo que había arado en el mar al enterarse de que su Gran Colombia se dividía en cinco repúblicas? ¿quién sufrió hondamente cuando supo del asesinato del Mariscal Sucre? </p>
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		<title>«Tengo un sueño» &#124; Efemérides</title>
		<link>https://lacalle.media/tengo-un-sueno-efemerides/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Calle]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 17 Jan 2022 19:33:55 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Efemérides]]></category>
		<category><![CDATA[derechos civiles]]></category>
		<category><![CDATA[Discriminación]]></category>
		<category><![CDATA[Marthin Luther King]]></category>
		<category><![CDATA[Nacimiento]]></category>
		<category><![CDATA[Sueño]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Por: Marthin Luther King «Estoy orgulloso de reunirme con ustedes hoy en la que quedará como la mayor manifestación por la libertad en la historia de nuestra nación. Hace cien años, un gran americano, cuya sombra simbólica nos cobija, firmó la Proclama de Emancipación. Este importante decreto se convirtió en un gran faro de esperanza [&#8230;]</p>
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<h4 class="wp-block-heading"><strong>Por: Marthin Luther King</strong></h4>



<p>«Estoy orgulloso de reunirme con ustedes hoy en la que quedará como la mayor manifestación por la libertad en la historia de nuestra nación. Hace cien años, un gran americano, cuya sombra simbólica nos cobija, firmó la Proclama de Emancipación. Este importante decreto se convirtió en un gran faro de esperanza para millones de esclavos negros que fueron cocinados en las llamas de la injusticia. Llegó como un amanecer de alegría para terminar la larga noche del cautiverio. Pero 100 años después debemos enfrentar el hecho trágico de que el negro aún no es libre.&nbsp;<strong>Cien años después, la vida del negro es todavía minada por los grilletes de la discriminación</strong>. Cien años después, el negro vive en una solitaria isla de pobreza en medio de un vasto océano de prosperidad material. Cien años después, el negro todavía languidece en los rincones de la sociedad estadounidense y se encuentra a sí mismo exiliado en su propia tierra.</p>



<p>Y así hemos venido aquí hoy para dramatizar una condición extrema. En cierto sentido, llegamos a la capital de nuestra nación para cobrar un cheque. Cuando los arquitectos de nuestra república escribieron las magníficas palabras de la Constitución y la Declaración de Independencia, firmaban una promisoria nota de la que todo estadounidense sería heredero. Esa nota era una promesa de que todos los hombres tendrían garantizados los derechos inalienables de &#8216;vida, libertad y búsqueda de la felicidad&#8217;. Es obvio hoy que Estados Unidos ha fallado en su promesa en lo que respecta a sus ciudadanos de color.<strong>&nbsp;En vez de honrar su obligación sagrada, Estados Unidos dio al negro un cheque sin valor que fue devuelto con el sello de &#8216;fondos insuficientes&#8217;</strong>. Pero nos rehusamos a creer que el banco de la justicia está quebrado. Nos rehusamos a creer que no hay fondos en los grandes depósitos de oportunidad en esta nación. Por eso hemos venido a cobrar ese cheque, un cheque que nos dará las riquezas de la libertad y la seguridad de la justicia.</p>



<p>También hemos venido a este lugar sagrado para recordarle a Estados Unidos la urgencia feroz del ahora. Este no es tiempo para entrar en el lujo del enfriamiento o para tomar la droga tranquilizadora del gradualismo. Ahora&nbsp;<strong>es el tiempo de elevarnos del oscuro y desolado valle de la segregación hacia el iluminado camino de la justicia racial</strong>. Ahora es el tiempo de elevar nuestra nación de las arenas movedizas de la injusticia racial hacia la sólida roca de la hermandad. Ahora es el tiempo de hacer de la justicia una realidad para todos los hijos de Dios. Sería fatal para la nación pasar por alto la urgencia del momento.<strong>&nbsp;Este sofocante verano del legítimo descontento del negro no terminará hasta que venga un otoño revitalizador de libertad e igualdad.</strong>&nbsp;1963 no es un fin, sino un principio. Aquellos que piensan que el negro sólo necesita evacuar su frustración y que ahora permanecerá contento, tendrán un rudo despertar si la nación regresa a su rutina.</p>



<p>No habrá ni descanso ni tranquilidad en Estados Unidos hasta que el negro tenga garantizados sus derechos de ciudadano. Los remolinos de la revuelta continuarán sacudiendo los cimientos de nuestra nación hasta que emerja el esplendoroso día de la justicia. Pero hay algo que debo decir a mi gente, que aguarda en el cálido umbral que lleva al palacio de la justicia: en el proceso de ganar nuestro justo lugar no deberemos ser culpables de hechos erróneos.&nbsp;<strong>No saciemos nuestra sed de libertad tomando de la copa de la amargura y el odio</strong>. Siempre debemos conducir nuestra lucha en el elevado plano de la dignidad y la disciplina.&nbsp;<strong>No debemos permitir que nuestra protesta creativa degenere en violencia física</strong>. Una y otra vez debemos elevarnos a las majestuosas alturas de la resistencia a la fuerza física con la fuerza del alma. Esta nueva militancia maravillosa que ha abrazado a la comunidad negra no debe conducir a la desconfianza de los blancos, ya que muchos de nuestros hermanos blancos, como lo demuestra su presencia aquí hoy, se han dado cuenta de que su destino está atado al nuestro. Se han dado cuenta de que su libertad está ligada inextricablemente a nuestra libertad. No podemos caminar solos. Y a medida que caminemos, debemos hacernos la promesa de marchar siempre hacia el frente. No podemos volver atrás.</p>



<p>Hay quienes preguntan a los que luchan por los derechos civiles: &#8216;¿Cuándo quedarán satisfechos?&#8217; Nunca estaremos satisfechos mientras el negro sea víctima de los inimaginables horrores de la brutalidad policial. Nunca estaremos satisfechos en tanto nuestros cuerpos, pesados por la fatiga del viaje, no puedan acceder a un alojamiento en los moteles de las carreteras y los hoteles de las ciudades. No estaremos satisfechos mientras la movilidad básica del negro sea de un gueto pequeño a uno más grande.&nbsp;<strong>Nunca estaremos satisfechos mientras a nuestros hijos les sea arrancado su ser y robada su dignidad con carteles que rezan: &#8216;Solamente para blancos&#8217;.</strong>&nbsp;No podemos estar satisfechos y no estaremos satisfechos en tanto un negro de Mississippi no pueda votar y un negro en Nueva York crea que no tiene nada por qué votar. No, no estamos satisfechos, y no estaremos satisfechos hasta que la justicia nos caiga como una catarata y el bien como un torrente.</p>



<p>No olvido que muchos de ustedes están aquí tras pasar por grandes pruebas y tribulaciones. Algunos de ustedes acaban de salir de celdas angostas. Algunos de ustedes llegaron desde zonas donde su búsqueda de libertad los ha dejado golpeados por las tormentas de la persecución y sacudidos por los vientos de la brutalidad policial. Ustedes son los veteranos del sufrimiento creativo. Continúen su trabajo con la fe de que el sufrimiento sin recompensa asegura la redención. Vuelvan a Mississippi, vuelvan a Alabama, regresen a Georgia, a Louisiana, a las zonas pobres y guetos de las ciudades norteñas, con la sabiduría de que, de alguna forma, esta situación puede ser y será cambiada. No nos deleitemos en el valle de la desesperación.&nbsp;<strong>Les digo a ustedes hoy, mis amigos, que pese a todas las dificultades y frustraciones del momento, yo todavía tengo un sueño</strong>. Es un sueño arraigado profundamente en el sueño americano.</p>



<p>Yo tengo un sueño de que un día esta nación se elevará y vivirá el verdadero significado de su credo: &#8216;Creemos que estas verdades son evidentes: que todos los hombres son creados iguales&#8217;.</p>



<p>Yo tengo el sueño de que un día en las coloradas colinas de Georgia los hijos de los ex esclavos y los hijos de los ex propietarios de esclavos serán capaces de sentarse juntos en la mesa de la hermandad.</p>



<p>Yo tengo el sueño de que un día incluso el estado de Mississippi, un estado desierto, sofocado por el calor de la injusticia y la opresión, será transformado en un oasis de libertad y justicia.</p>



<p>Yo tengo el sueño de que mis cuatro hijos pequeños vivirán un día en una nación donde no serán juzgados por el color de su piel sino por el contenido de su carácter. ¡<strong>Yo tengo un sueño hoy!</strong></p>



<p>Yo tengo el sueño de que un día, allá en Alabama, con sus racistas despiadados, con un gobernador cuyos labios gotean con las palabras de la interposición y la anulación; un día allí mismo en Alabama, pequeños niños negros y pequeñas niñas negras serán capaces de unir sus manos con pequeños niños blancos y niñas blancas como hermanos y hermanas. ¡Yo tengo un sueño hoy!</p>



<p>Yo tengo el sueño de que un día cada valle será exaltado, cada colina y montaña será bajada, los sitios escarpados serán aplanados y los sitios sinuosos serán enderezados, y que la gloria del Señor será revelada y toda la carne la verá al unísono. Esta es nuestra esperanza. Esta es la fe con la que regresaré al sur. Con esta fe seremos capaces de esculpir en la montaña de la desesperación una piedra de esperanza.&nbsp;<strong>Con esta fe seremos capaces de transformar las discordancias de nuestra nación en una hermosa sinfonía de hermandad.</strong>&nbsp;Con esta fe seremos capaces de trabajar juntos, de rezar juntos, de luchar juntos, de ir a prisión juntos, de luchar por nuestra libertad juntos, con la certeza de que un día seremos libres.</p>



<p>Este será el día, este será el día en que todos los niños de Dios serán capaces de cantar con un nuevo significado: &#8216;Mi país, dulce tierra de libertad, sobre ti canto. Tierra donde mis padres murieron, tierra del orgullo del peregrino, desde cada ladera, dejen resonar la libertad&#8217;. Y si Estados Unidos va a convertirse en una gran nación, esto debe convertirse en realidad. Entonces dejen resonar la libertad desde las prodigiosas cumbres de Nueva Hampshire. Dejen resonar la libertad desde las grandes montañas de Nueva York. Dejen resonar la libertad desde los Alleghenies de Pennsylvania. Dejen resonar la libertad desde los picos nevados de Colorado. Dejen resonar la libertad desde los curvados picos de California. Dejen resonar la libertad desde las montañas de piedra de Georgia. ¡Dejen resonar la libertad de la montaña Lookout de Tennessee.&nbsp;<strong>Dejen resonar la libertad desde cada colina y cada montaña</strong>&nbsp;de Mississippi, desde cada ladera, dejen resonar la libertad! Y cuando esto ocurra, cuando dejemos resonar la libertad, cuando la dejemos resonar desde cada pueblo y cada caserío, desde cada estado y cada ciudad, seremos capaces de apresurar la llegada de ese día en que todos los hijos de Dios, hombres negros y hombres blancos, judíos y cristianos, protestantes y católicos, serán capaces de unir sus manos y cantar las palabras de un viejo espiritual negro: &#8216;¡Por fin somos libres! ¡Por fin somos libres! Gracias a Dios todopoderoso, ¡por fin somos libres!&#8217;».</p>
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