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	<title>reflexiones archivos &#8212; La Calle</title>
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	<title>reflexiones archivos &#8212; La Calle</title>
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		<title>«Un Muerto Encierras»: entre el desamor y el absurdo de existir</title>
		<link>https://lacalle.media/un-muerto-encierras-entre-el-desamor-y-el-absurdo-de-existir/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Calle]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 19 Oct 2023 16:38:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[autenticidad]]></category>
		<category><![CDATA[Belleza de la vida]]></category>
		<category><![CDATA[Desamor]]></category>
		<category><![CDATA[filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Ismael Serrano]]></category>
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		<category><![CDATA[Vulnerabilidad]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>"En este viaje a través de las melodías de Ismael Serrano, nos adentramos en el fascinante laberinto del desamor y la autenticidad humana. A través de sus canciones, exploramos las preguntas incómodas: ¿Por qué nos mentimos en el amor? ¿Qué nos impide soltar las cuerdas y volar hacia la autenticidad? En este análisis, desentrañamos las reflexiones detrás del desencanto y celebramos la belleza de la vida con todos sus matices. La música de Ismael Serrano nos invita a cuestionar, a ser vulnerables y a atrevernos a vivir con pasión, porque, como nos recordaba un viejo filósofo, 'una vida que no se cuestiona, no merece ser vivida.' ¿Estás listo para explorar la autenticidad detrás del desamor y la belleza de la vida? Acompáñanos en este viaje emocional.</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p>¡Ay el desamor! ¡Saludos, mi querido amigo lector, politólogo de Facebook y filósofo de bares de esquina! Una nueva semana, un nuevo artículo. Y tranquilo, que esta semana sí hay Rompecabezas, pero quiero que este jueves cultural se convierta en una costumbre para nuestro medio de comunicación. </p>



<p>En esta ocasión te quiero invitar a navegar por este mar de palabras que Ismael Serrano nos ha arrojado, en el que dos almas se ahogan en su propio pantano emocional.</p>



<p>¿Acaso no es el amor, ese fenómeno que todos buscan pero que pocos entienden realmente? ¿Ese que nos atrapa en sus laberintos y nos hace danzar entre la pasión y el tedio?</p>



<p>¿Por qué, te preguntarás, embarcarse en un naufragio de desamor? Bueno, es el pan nuestro de cada día. Y es más entretenido que seguir analizando el tema electoral o leer el último libro de autoayuda que compraste, admitámoslo.</p>



<p>Así que sumérgete conmigo en esta canción de Ismael Serrano y descubre un espejo de nuestra tragicómica existencia.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<div class="youtube-embed" data-video_id="a18q54BiPcE"><iframe title="Ismael Serrano - Un Muerto Encierras (Lyric Video)" width="696" height="392" src="https://www.youtube.com/embed/a18q54BiPcE?feature=oembed&#038;enablejsapi=1" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" allowfullscreen></iframe></div>
</div><figcaption class="wp-element-caption"><a href="https://www.youtube.com/watch?v=a18q54BiPcE">Ismael Serrano &#8211; Un Muerto Encierras (Lyric Video)</a></figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Volar y caer en la rutina: La eterna paradoja de ese monstruo llamado aburrimiento</strong></h2>



<p>El Principito nos decía: «Lo esencial es invisible a los ojos» (me imagino que sí lo leíste alguna vez). Pero, ¡vaya! Con el tiempo, incluso lo esencial parece opacarse. La canción nos lleva a la escena de madrugada encerrados en un coche, en una calle sin luz, una calle sin nombre, donde dos amantes se descubren atrapados en el bucle eterno del «ya te he visto desnudo demasiadas veces». ¿Y ahora qué?</p>



<p>Ahí están los amantes, en la canción, soñando con atar bandadas de gorriones a sus muñecas, pero encerrados en ese coche, que no es más que el vehículo de su propia desdicha. Su vida estancada, su rutina monótona, es ese automóvil sin gasolina, batería ni GPS. ¿Quién no ha sentido eso alguna vez? A ver, si no, ven y dímelo, que te invitaré un café solo para que me mientas en la cara.</p>



<p>Pero bueno, como buenos humanos que somos, cortamos las cuerdas y caemos al abismo de la rutina. ¡Bravo por nosotros! Como si no pudiéramos resistirnos a una caída libre después de un corto vuelo.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Mentiras Cotidianas: ¿Soñar o Despertar?</strong></h2>



<p>Entonces viene la propuesta del escape, nuevamente evocando al «Principito». Ismael Serrano nos sugiere atar bandadas de gorriones a nuestras muñecas para huir lejos de aquí a otro planeta. Pero, ¡oh sorpresa!, ni con un ejército de gorriones logramos abandonar nuestras ataduras. Porque el miedo, ese maldito entrometido, siempre vuelve. El miedo a lo desconocido, a la soledad, a cambiar el canal de TV y descubrir que, pese a todo, todos los programas son igual de malos. ¡Qué irónico! Buscamos paisajes lejanos, soñando con el oasis, pero terminamos en el mismo sofá, mirando el mismo programa de talentos o de cocina.</p>



<p>Aunque podrías intentar escuchar Rompecabezas. Su música y poesía nos invitan a salir de la caverna de Platón.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>El Verdadero Fantasma: El Miedo</strong></h2>



<p>He conocido muchas mentiras en mi vida, algunas incluso han salido de mi propia boca, para qué te voy a mentir. Pero la canción nos da un ejemplo crudo: manos llenas de falsedades y ojos que pasan de ser eclipses a convertirse en pozos oscuros. ¿Por qué nos mentimos? ¿Por miedo? ¿Por conveniencia? O tal vez, en un intento patético de prolongar lo que ya está muerto. Y sí, te estoy mirando a ti, último pedazo de tarta en el refrigerador.</p>



<p>Y aquí, querido masoquista del amor, llegamos al meollo. Decidimos cortar esas cuerdas, ya no de los gorriones, sino de nuestros propios sueños. Y nos convertimos en los espectros que siempre hemos sido, arrastrando cadenas, sonrisas de plástico y recuerdos de amores que ahora parecen chistes mal contados. El desamor, en toda su gloria despechada, se convierte en el epítome del absurdo existencial. ¿No es hermosamente trágico?</p>



<p>Somos seres que anhelan. Aun en medio del desamor, del desencanto, gritamos al viento «no te vayas nunca», “yo también te quiero”. Pero, ¿qué es realmente lo que no queremos que se vaya? ¿El amor? ¿La compañía? ¿O es el miedo a la soledad? Ese miedo que nos paraliza y nos hace conformarnos con menos. ¡Maldita sea! Si Aristóteles estuviera aquí, se tomaría un café conmigo (porque licor no puedo) y discutiríamos esto toda la noche.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Una Sonrisa de Látex: Porque Todo Buen Delirio Tiene Uno</strong></h2>



<p>Al final, todos nos escondemos detrás de sonrisas pegadas con imperdibles o “Brujita”, ¿verdad? Porque, después de todo, ¿quién quiere admitir que está roto? «Un Muerto Encierras» no es solo una oda al desamor o a la rutina. Es una mirada al espejo del alma humana, ese reflejo que a menudo evitamos porque nos recuerda que estamos hechos de contradicciones, miedos y sueños rotos.</p>



<p>Pero aquí hay una reflexión final, mi querido amigo lector: en la autenticidad yace la verdadera belleza. Así que, por una vez, déjate llevar, sé vulnerable y, quizás, solo quizás, descubrirás que la vida, con todos sus altibajos, merece ser vivida con pasión.</p>



<p>Así que la próxima vez que sientas que estás encerrado en ese coche, estancado en una calle sin nombre, recuerda: siempre hay un gorrión esperando ser atado para llevarte a otro planeta, y un Principito dentro de ti listo para volar. Solo tienes que atreverte. Y si no lo haces, al menos ponte una buena canción de fondo. La vida es demasiado corta para malas melodías.</p>



<p>Ahora, te dejo con una tarea: vive, ama, equivócate (como cuando votas), ríe y, sobre todo, cuestiona, olvídate del desamor. Porque, como decía un viejo filósofo, «una vida que no se cuestiona, no merece ser vivida.»</p>



<p class="has-text-align-right"><strong><em><a href="https://www.instagram.com/xoxvenom/">DP</a></em></strong></p>



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		<title>Reflexiones en tiempos de elecciones y pandemias &#8211; Opinión</title>
		<link>https://lacalle.media/reflexiones-en-tiempos-de-elecciones-y-pandemias-opinion/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Calle]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 12 Jan 2021 14:28:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Aminta Buenaño]]></category>
		<category><![CDATA[elecciones]]></category>
		<category><![CDATA[pandemia]]></category>
		<category><![CDATA[reflexiones]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Tiempos raros Vivimos tiempos tan raros, impensables, desnudos de certezas. Ya sabíamos desde hace algunos años que estos tiempos posmodernos en que está inmersa la aldea global se caracterizaban por ser sumamente individualistas, fragmentarios, desechables, líquidos a la manera de Bautman, desangelados de utopías e ideales, desideologizados a fuerza de cinismo; alejados unos de otros [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><a href="https://twitter.com/AmintaBuenanio"><img decoding="async" src="https://radiolacalle.com/wp-content/uploads/2020/11/Aminta-Buenano.jpeg" alt="Aminta Buenaño" class="wp-image-24166" width="129" height="194"/></a><figcaption><a href="https://twitter.com/AmintaBuenanio">Aminta Buenaño</a></figcaption></figure>



<h4 class="wp-block-heading"><strong>Tiempos raros</strong></h4>



<p>Vivimos tiempos tan raros, impensables, desnudos de certezas. Ya sabíamos desde hace algunos años que estos tiempos posmodernos en que está inmersa la aldea global se caracterizaban por ser sumamente individualistas, fragmentarios, desechables, líquidos a la manera de Bautman, desangelados de utopías e ideales, desideologizados a fuerza de cinismo; alejados unos de otros cada vez más para imbuirnos en el goce hedonista, en la búsqueda del placer individual, en el carpe diem. Nos comunicamos a la velocidad de la luz por medios digitales, pero la verdadera comunicación aquella que resulta del contacto visual presencial, de escucharnos mutuamente sintiendo la gravitación de la presencia del otro, es cada vez más rara, más extraña e incluso se sospecha de ella.</p>



<h4 class="wp-block-heading"><strong>La pandemia ha trastornado nuestras vidas</strong></h4>



<p>Ahora con la pandemia, que es uno de los caballos del apocalipsis, hay razones lógicas y de salud pública para mantenernos aislados, pero el aislamiento físico no tiene que ser por fuerza un aislamiento social, intelectual. El ser humano no puede sobrevivir sin los demás, sin la participación de la tribu, sin reflejarse en los ojos del otro y juntarse en proyectos o ideas comunes.</p>



<p>La pandemia, el mal del siglo XXI que no sabemos cuando acabará, ha trastornado nuestras vidas, enloquecidos nuestros trabajos hasta no tener horarios, falseada la educación hasta convertirla en un analfabetismo militante, vuelto antisépticos el trato social, las relaciones, la amistad, la economía. Y esto no es de sorprendernos si conocemos que la pandemia ha dejado más de 1,9 millones de muertos en el mundo y más de 88, 8 millones de contagiados, En América latina y el Caribe, los fallecidos superan más del medio millón y se cuentan entre más de 16 millones los contagiados.</p>



<h4 class="wp-block-heading"><strong>Nos estamos convirtiendo en zombis</strong></h4>



<p>Todo mundo es sospechoso de todo y el miedo como un huracán se alza en nuestras vidas impidiéndonos actuar y desarrollarnos con normalidad. No solo nos protegemos con el tapaboca de futuras infecciones, también estamos considerando al otro un asesino probable, alguien que puede venir y matarnos, alguien del que hay que sospechar, excluirlo, y mantenerlo bien lejos.</p>



<p>Nos estamos convirtiendo en autómatas, en zombis que desfilan por las calles acechados por el terror en su burbuja de aislamiento o, por el contrario, desarmados por la locura de intentar ignorarlo todo. Y lo peor es que esta sensación no tiene límites ni asideros puesto que hasta de las futuras vacunas se sospecha y está desesperanza, miedo e incertidumbre, puede conducir con facilidad a un desorden mental de la población.</p>



<h4 class="wp-block-heading"><strong>Ecuador, ¡qué mal manejo de la pandemia!</strong></h4>



<p>Ecuador vivió (vive) la pandemia de la peor manera. Con un gobierno incapaz, que no ataba ni desataba con la cuerda lógica del tratamiento a una población huérfana de apoyo social; sin presupuesto para la salud pública y privilegiando siempre el pago a los tenedores de bonos antes que a la salud; el apoyo económico a los grandes grupos financieros antes que a la desprotegida población a la cual se echaba de su empleo para “adelgazar el estado obeso”; con un envilecimiento atroz de la política que hizo que desde las altas esferas se repartiera como cuota política los hospitales a verdaderos delincuentes de la salud pública que festinaron el dinero e hicieron de la tragedia nacional su agosto.</p>



<p>Los recuerdos supuran por la herida social cuando recordamos que aún hay cuerpos que murieron dentro de los hospitales públicos y que aún no han sido entregados a sus familias, parientes que no han podido enterrar a sus seres queridos, llorarlos, poner una cruz sobre sus huesos tristes. Y que todo esto es fruto de la improvisación, de la negligencia y del desinterés de un gobierno que no hizo nada, ni una obra, por su pueblo. Que no tomó a tiempo las medidas correctivas, como el cierre de aeropuertos desde Europa, para proteger a su pueblo de nuevas cepas de contagio.</p>



<h4 class="wp-block-heading"><strong>Elecciones atípicas</strong></h4>



<p>En este marco y con estas sombras acechándonos acudimos a unas elecciones atípicas, con una numerosa cantidad de candidatos, casi totalmente desconocidos, con un discurso anodino y sin fundamentos mostrado en los recientes debates, en donde han hecho gala de un lenguaje insulso, demagógico y muchas veces ridículo, evidenciando una falta de preparación y de conocimiento sobre la trágica y dolorosa realidad que viven los ecuatorianos.</p>



<h4 class="wp-block-heading"><strong>Apelar a la memoria</strong></h4>



<p>&nbsp;Ante este espantoso presente, solo nos queda apelar a la memoria y consciencia de la gente. A la investigación y evaluación íntima que cada ciudadano haga de los candidatos y sobre todo a la valoración exhaustiva de quién es quién, recordando las funestas historias que vivimos con el feriado bancario, con la crisis de los bancos que hirió a nuestros padres y abuelos, y al presente gobierno que nos deja una dolorosa historia manchada por las muertes y por los cuerpos desaparecidos en la peor pandemia del siglo XXI que aún no superamos.</p>



<p>Nunca mejor dicha aquella frase de Jesús: “Por sus frutos, los conoceréis”.</p>



<p class="has-text-align-right"><strong><em><a href="https://radiolacalle.com/category/opinion/">Lee más artículos de opinión aquí.</a></em></strong></p>
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		<item>
		<title>Algunas reflexiones sobre el castigo (opinión)</title>
		<link>https://lacalle.media/algunas-reflexiones-sobre-el-castigo-opinion/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Calle]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 14 Dec 2020 14:09:36 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Castigo]]></category>
		<category><![CDATA[reflexiones]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Habían muy pocas prisiones y estas solamente servían como sala de espera para el castigo final</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Por: El Agorero de la Decadencia / @lombremono </strong></p>



<p>La Edad Media en la vieja Europa incluía todas las medidas draconianas que los morenazis locales reclaman y otras penas incluso peores. Se gozaba de la pena de muerte —literalmente se la gozaba— y de hecho preferían esta medida a la cárcel. Habían muy pocas prisiones y estas solamente servían como sala de espera para el castigo final, pues mantener con vida un preso sin castigo era considerado un gasto inútil ¿suena conocido no?. El porte de armas era casi obligatorio como defensa necesaria en un entorno altamente violento, los castigos eran brutales y expuestos, a saber, este era el principio rector de la justicia en la Edad Media: la publicidad, lo que quiere decir, que los castigos se ejecutaban en público con el objetivo de disuadir a otros de cometer el crimen. Los cadáveres quedaban expuestos durante largo tiempo, a veces hasta años para que se recuerde tanto el crimen como el castigo.</p>



<p>La violencia era una forma de relación social completamente aceptada, cualquier agresión o transgresión se castigaba con violencia, la mayoría de veces la violencia del castigo era mayor que la del crimen. El famoso ojo por ojo exagerado hasta niveles inverosímiles por la supuesta efectividad del escarmiento.</p>



<p>Había una gigantesca desproporción en las penas, aunque en efecto habían multas y sanciones como el destierro, los castigos eran preferentemente corporales, en buena parte de los casos se esforzaban por castigar el órgano con el que se produjo el crimen, así las penas incluían el vaciamiento de los ojos con cucharas, la castración, marcas infamantes, mutilaciones, desmembraciones y, por supuesto, los azotes. Al llegar a un pueblo en esa época nos encontraríamos con una picota, un palo gigante donde estarían expuestos los cadáveres castigados que dejaría claro como se trata a los trasgresores de la ley en dicho pueblo.</p>



<p>Muchos de nuestro coetáneos vengativos —¿y por qué no decirlo? medievales— estarían felices con la aplicación actual de éste tipo de penas, mismas que dan cuenta de la brutalidad de la civilizada Europa, pero cabe preguntarse si estos castigos reducían el crimen, es decir, si eran efectivas. La historiografía da cuenta de un sin número de relatos que demuestran que siempre la desesperación y las condiciones materiales superaron al miedo. En Ecuador hay un gran ejemplo que nos permitirá demostrar la ineficiencia de la represión, así, con décadas de mano dura: un modelo exitoso solamente ha logrado volver cada vez más violenta y eficaz a la delincuencia, a las organizaciones criminales. Es importante saber que históricamente los delitos en Guayas y Pichincha han sido proporcionales, es decir, más o menos son siempre la misma cantidad, con la diferencia de que en Guayas, en Guayaquil específicamente, los delitos son contra la vida y en Quito contra la propiedad. Esto —lo afirmo— gracias al modelo represivo. Si en vez de enfrentar las condiciones estructurales se compra metralletas, lo único que se logra es que las organizaciones criminales se compren metralletas.</p>



<p>No, amiges. Este tipo de penas jamás resultan efectivas, aunque el primer momento de terror entre los posibles delincuentes las haga parecer efectivas, solamente ocultan de manera más eficiente los crímenes como pasa con la homosexualidad proscrita en sociedades como Irán, Pakistán, Kuwait o Arabia Saudi La modernidad y antes la ilustración nos ha permitido superar —al menos temporalmente— éstas lógicas arcaicas y nos han ido dejando un sin número de ejemplos y creaciones conceptuales que oponiéndose a la lógica religiosa del castigo y el suplicio, cada vez que se aplican generan resultados positivos.</p>



<p>Pero esta misma certeza me ha llevado —estos días de ricos debates al respecto— a pensar en un hecho que me preocupa mucho, que con base en estos últimos 25 de experiencia y activismo político he llegado a la conclusión de que el Estado de ninguna manera puede encarnar el bien común, pues al ser una herramienta de dominación de clase, es decir la herramienta que usan las diferentes burguesías y élites para mantener y gestionar la desigualdad, estos cambios estructurales que exigimos a los cuatro vientos, ¿cómo los vamos a conseguir?<br>El Estado aunque tenga momentos de lo que Marx llamaba “autonomía relativa” vuelve siempre a ser un instrumento de dominación de clase. Es más, estoy seguro de que los cambios estructurales que nos librarían de la violencia pasan necesariamente por afectar los intereses de los más ricos -que son quienes se esfuerzan denodadamente en implementar las políticas medievales que he mencionado-, es decir, pasan por cuestionar los procesos de acumulación y esto tiene una lógica.</p>



<p>Con mucha ligereza decimos que hay que actuar sobre las estructuras y con eso calmamos nuestras consciencias, con esa misma facilidad con la que otros muchos le exigen al Estado esos mismos cambios como si éste fuera un ser todopoderoso capaz de encontrar esas soluciones, pero —a mi juicio— éste no puede ser sino un llamado a una revolución que remueva desde sus raíces el sistema político, cultural y económico que mantiene todavía estas consciencias medievales y que da pie a las prácticas medievales que tan apasionados muchos progres defienden. El proyecto de ley ha sido presentado en la Asamblea y en tiempos en que se ganan votos ofreciendo castigos podría tranquilamente prosperar.</p>



<p>A este proceso de ganar popularidad ofreciendo penas se le conoce como populismo penal y está presente en la última etapa del gobierno correista tanto como en la etapa actual. El COIP y las cárceles de alta seguridad son verdaderos monumentos del populismo penal.</p>



<p>Desde la misma perspectiva de clase desde la que he planteado que la solución estructural no puede venir del Estado, planteo que no hay cosa más absurda que aumentar el poder punitivo del Estado. Esta medida es lo más contraproducente y hasta suicida que puede hacer una sociedad, aún cuando fuera la castración química a violadores de menores comprobados. Cada vez que el Estado incremente su capacidad de castigar o como quieren los medievales, cada vez que el Estado aumente su capacidad de vigilar como piden a gritos los neonazis: la capacidad de éste órgano para perseguir y atemorizar a la población se incrementará y con ello una sociedad basada en el terror como quieren los nazis se volverá concreta. Ahí está otra vez la relación entre esas propuestas y las posiciones fascistas.</p>



<p>Si no viene del Estado la respuesta ¿desde donde debe venir? Bueno, esa respuesta la empiezo a esbozar el próximo lunes cuando les presente una crítica a la renta básica. </p>
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			</item>
		<item>
		<title>Reflexiones acerca de las encuestas (opinión)</title>
		<link>https://lacalle.media/reflexiones-sobre-las-encuestas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Calle]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 02 Aug 2020 07:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Elecciones 2021]]></category>
		<category><![CDATA[encuestas]]></category>
		<category><![CDATA[reflexiones]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lacalle.media/?p=14900</guid>

					<description><![CDATA[<p>Las encuestas son solo una fotografía del momento actual, no son un elemento para predecir cual bola de cristal.</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p>Encuestas salen
todos los meses, más aún en época pre electoral como la que vivimos ahora.
Entre todas, hay 2 publicadas en junio y julio que exhiben datos interesantes:
Click Report y Eureknow. Las encuestas son solo una fotografía del momento
actual, no son un elemento para predecir cual bola de cristal, pero sí para
analizar tendencias y así tomar mejores decisiones a la hora de proponer
propuestas políticas, o a la hora de elegir un candidato.</p>



<p>Eureknow publica porcentajes de voto duro y voto blando. Entiéndase voto duro como aquel voto casi seguro por un candidato (75% de probabilidad) y voto blando como el voto indeciso, que puede cambiar dependiendo de la comunicación o la coyuntura. En esto lleva la delantera la Revolución Ciudadana, con un 12% de voto duro, le sigue el movimiento indígena con 9,7%. Por otro lado, Otto lidera el voto indeciso con 7,9% y le sigue Lasso con 5,1%. RC y el movimiento indígena mantienen un electorado convencido por principios ideológicos, por un proyecto político y conocen por qué votan; mientras que los candidatos de la derecha, al presentarse como apolíticos carecen de este sustento ideológico, por lo tanto, venden sus propuestas en base a comunicación/marketing.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1200" height="378" src="https://radiolacalle.com/wp-content/uploads/2020/08/voto-1200x378.jpg" alt="" class="wp-image-14901" srcset="https://lacalle.media/wp-content/uploads/2020/08/voto-1200x378.jpg 1200w, https://lacalle.media/wp-content/uploads/2020/08/voto-300x94.jpg 300w, https://lacalle.media/wp-content/uploads/2020/08/voto-768x242.jpg 768w, https://lacalle.media/wp-content/uploads/2020/08/voto-1536x483.jpg 1536w, https://lacalle.media/wp-content/uploads/2020/08/voto-2048x644.jpg 2048w, https://lacalle.media/wp-content/uploads/2020/08/voto-150x47.jpg 150w, https://lacalle.media/wp-content/uploads/2020/08/voto-696x219.jpg 696w, https://lacalle.media/wp-content/uploads/2020/08/voto-1392x438.jpg 1392w, https://lacalle.media/wp-content/uploads/2020/08/voto-1068x336.jpg 1068w, https://lacalle.media/wp-content/uploads/2020/08/voto-1920x604.jpg 1920w, https://lacalle.media/wp-content/uploads/2020/08/voto-640x201.jpg 640w, https://lacalle.media/wp-content/uploads/2020/08/voto-1080x340.jpg 1080w, https://lacalle.media/wp-content/uploads/2020/08/voto-600x189.jpg 600w" sizes="(max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /></figure>



<p>Sin embargo, lo
interesante viene a ser el análisis sobre la capacidad de los candidatos de
captar el voto indeciso de otros candidatos como se muestra en la tabla anterior.
Por un lado, se observa el voto de la izquierda. Leonidas Iza tiene el 70% de
probabilidad de captar el voto indeciso de RC y Otto el 51%; incluso el PSC tiene
un 53% de probabilidad de captar este voto. </p>



<p>El voto indeciso de
Iza tiene otro comportamiento, pues se inclina más a votar por Lasso como
segunda opción (57%). No es de asombrarse, pues como mostraba el sociólogo
Jacobo García, en 2017 Lasso ganó en las provincias con mayor población indígena.
Por qué ganó es otro debate, pero no hay que descartar una derechización del
movimiento indígena.</p>



<p>Por otro lado, en
la derecha hay una disputa clara entre Lasso y Otto por los votos del PSC, que
tras la dimisión de Jaime Nebot se queda sin opciones claras dentro del
partido. Es aquí que cobra fuerza la idea de que Otto participe por el PSC y
así defina el candidato de la derecha, relegando a Lasso a otra derrota
electoral.</p>



<p>Por último, sorprende
que Lasso es quien tiene más posibilidades de captar el voto indeciso de otros
candidatos, con un 79% de probabilidad. No es de sorprenderse, pues ha venido
haciendo campaña durante toda la pandemia con su iniciativa “Salvar Vidas” y
realizando reuniones zoom en diferentes provincias. Lasso se juega el todo por
el todo estas elecciones, o gana o se convierte en el nuevo Alvarito.</p>



<p>Les decía que Click Report ofrece datos interesantes también mostrando datos sobre el perfil presidencial. Según muestra, el próximo Presidente sería hombre, joven, de derecha, apolítico, con experiencia política, de mano firme y a favor de una Asamblea Constituyente.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1200" height="774" src="https://radiolacalle.com/wp-content/uploads/2020/08/v2-1200x774.jpg" alt="" class="wp-image-14902" srcset="https://lacalle.media/wp-content/uploads/2020/08/v2-1200x774.jpg 1200w, https://lacalle.media/wp-content/uploads/2020/08/v2-300x194.jpg 300w, https://lacalle.media/wp-content/uploads/2020/08/v2-768x495.jpg 768w, https://lacalle.media/wp-content/uploads/2020/08/v2-1536x991.jpg 1536w, https://lacalle.media/wp-content/uploads/2020/08/v2-150x97.jpg 150w, https://lacalle.media/wp-content/uploads/2020/08/v2-696x449.jpg 696w, https://lacalle.media/wp-content/uploads/2020/08/v2-1392x898.jpg 1392w, https://lacalle.media/wp-content/uploads/2020/08/v2-1068x689.jpg 1068w, https://lacalle.media/wp-content/uploads/2020/08/v2-640x413.jpg 640w, https://lacalle.media/wp-content/uploads/2020/08/v2-1080x697.jpg 1080w, https://lacalle.media/wp-content/uploads/2020/08/v2-600x387.jpg 600w, https://lacalle.media/wp-content/uploads/2020/08/v2.jpg 1550w" sizes="auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /></figure>



<p>Estamos
presenciando una derechización del país y una derechización disfrazada de
apolítica, con este discurso de <em>“no se
trata de ideologías”, </em>pero que al final tiene una clara agenda neoliberal.
También vemos reflejada nuestra falta de rumbo o pérdida de horizonte, pues
queremos un político joven con gran experiencia política y de mano firme, que
castigue la corrupción. Pero además, estamos conscientes de la crisis
institucional del país, entonces necesitamos una Asamblea Constituyente.</p>



<p>En fin, las
encuestas no van a definir el ganador, pero es información relevante para el
análisis político. Las elecciones son procesos puramente emocionales y gran
parte del electorado no se decide aún o no quiere votar por ninguno. Mientras
se desperdicia el debate entre descubrir quién representa a la izquierda, si el
correísmo o el movimiento indígena, hay agendas en marcha que culminarán en
2021 con una ilusión de decisión entre derecha o derecha.</p>
<p>La entrada <a href="https://lacalle.media/reflexiones-sobre-las-encuestas/">Reflexiones acerca de las encuestas (opinión)</a> se publicó primero en <a href="https://lacalle.media">La Calle</a>.</p>
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